Narrador.
El pequeño de cabellos rojizos giró en la cama y se estiró una última vez antes de abrir sus ojos, para él, era un día como todos los demás.
Pateo la espalda de su padre para hacerse un poco más de espacio en la cama y jugó con el cabello de su madre por algunos minutos hasta que se decidió que era muy aburrido quedarse ahí.
-¿Mamá? Sol, abe os ojos.- Soltó lanzándose sobre ella con entusiasmo.
Al no obtener respuesta miró hacia su otro lado y arremetió contra Steve, con demasiada velocidad, pasó de largo por el cuerpo de su papá quien en un acto supremo de reflejos, como solo el capitán américa podía, lo sostuvo a centímetros de que su cabeza tocara el piso.
-James, por todos los cielos.- Dijo el soldado dejándolo en su lugar.- Vas a terminar por matarme.
Pasó las manos por su cara para reaccionar y observó a su hijo quien mantenía una boba pero hermosa sonrisa que combinaba a la perfección con sus desordenados rizos.
-¿Si entiendes que no puedes lanzarte sobre papá cuando esta durmiendo? Pudiste caer.
-Si papá.
-Muy bien.
-¿Mamá despertar?.
Aún con el sueño y el golpe de adrenalina que su hijo le había regalado esta mañana Steve bostezo negando con la cabeza.
-No creo que quiera despertar.
-Tú.- Dijo el pequeño llevando el brazo de Steve hasta la cintura de Nat quien se removió un poco pero siguió durmiendo.
-¿Porque yo? Se molestará conmigo.
-No, papá, despierta mamá.
-Ya me desperté par de pericos.
Natasha se volteo y James saltó hacia ella dándole un abrazo. Lleno su rostro de pequeños besos y finalmente se recostó a su lado riendo a carcajadas mientras ella lo atacaba a cosquillas.
-¿Sabes quien cumple años hoy, James?.- Preguntó Steve a su hijo quien lo miró atento pero sin soltar ninguna palabra.- Bueno, acabas de cumplir dos años amigo.
-Feliz cumpleaños James.- Dijo Nat juntando su nariz con la pequeña de su hijo.
-Feliz cumpleaños campeón, espero te guste nuestro regalo.
Steve se estiró un poco y del cajón de su mesa de noche sacó una caja que puso sobre las piernas de un ya sentado y enérgico James. Con ayuda de ambos logró romper el envoltorio y descubrió dos caballos de juguete, eran figuras completamente hermosas con detalles que obviamente un niño de dos años no apreciaría.
Claro, no un hijo de Natasha Romanoff y Steve Rogers.
James había desarrollado una obsesión con los caballos semanas antes de su cumpleaños, y como padres sabían que no era una como las que le daban por todos juguetes nuevos. Pasaba minutos pegado en el cuadro que Tony tenía en su escritorio y podía pasar horas viendo vídeos de caballos correr. Conociendo a su hijo ese simple regalo le fascinaría y seria especial para él.
Efectivamente el regalo fue todo un éxito, los ojos azules del pequeño brillaron al verlos y aplaudía sin tener idea si tenerlos en sus manos o no. Natasha retuvo sus lagrimas al verlo reír con emoción y Steve no tuvo problemas en dejarlas caer mientras le entregaba la primera figura a su hijo. Jugaron por el tiempo que James quiso y cuando sus estómagos rogaron por comida decidieron prepararse para tomar desayuno.
Todo había resultado bien y se sentían orgullosos de haber cumplido con lo que su hijo sin quererlo hubiera deseado. Especialmente al ser ahijado de Tony Stark, James tenía tantas cosas que no sabías que podías darle.
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Nuestro : James.
Fanfiction"Hasta el ser más pequeño puede alterar el curso de la historia." Una historia Romanogers. Ternura, valentia, accion, lealtad, amigos y por siempre ¡Amor incondicional!. James Rogers viene a alterar cada una de las acciones de los vengadores, gat...
