Narrador.
Los ojos de Tony no reflejaban nada más que una sola cosa.
Miedo.
Luego de insistir en que fueran a la zona destinada para ella en caso de emergencias Pepper accedió. No se sentía para nada bien y era mejor eso que arriesgarse.
Y estaban en lo cierto.
El doctor no pudo hacer más por calmarlo, simplemente entró en la sala llevándose a Pepper con él a toda velocidad.
-Lo siento señor Stark, pero tenemos que sacarla. Sus latidos bajan de intensidad a cada minuto.
-Pero con estas semanas...ella.-Alegó Pepper sin siquiera poder abrir los ojos.
-Señorita Potts.- Dijo el doctor hablando con firmeza.- Les dije que respetaría sus decisiones, pero esta ya es netamente profesional. Si no la sacamos ahora no sobrevivirá de todos modos.
Y ahí estaba Tony, mirando la puerta por donde él debería entrar, en donde él debería estar con Pepper pero su cuerpo no sintonizaba con su cabeza, no podía darse la simple instrucción de caminar.
-Tony...vine en cuanto me enteré ¿que está pasando?.
-Es ahora Steve...la harán nacer hoy.
-Esta bien...- El rubio tragó saliva y miró el ventanal rascando su cabeza.- No te preocupes Tony, estoy seguro de que harán lo mejor para ella.
-Tengo miedo.- Confesó el castaño sin dejar de mirar la puerta.- No puedo perderlas, Steve si algo les pasa yo...en serio, no puedo perderlas.
-Y no lo harás.
-Cuando quiera señor Stark, ya esta en la sala.- Una enfermera mantuvo la puerta abierta pero al no notar reacción le dirigió la mirada a Steve quien levantó su dedo indicándole que les diera un minuto. Y se puso en frente de Tony con las manos en sus hombros.
-Tony tienes que entrar.
-Pero...
-Tony no es momento de ser cobarde, tu hija esta ahí, te está esperando y Pepper también. Pase lo que pase tienes que estar ahí, aunque estés aterrado, aunque no sepas que va a pasar debes permanecer ahí, con tus brazos abiertos esperando que se lanze, sea cual sea la situación ¿vale?...eso es ser un padre.
-Tienes razón, mi hija merece mi mejor versión.
-Exactamente. Entra ahí.
Entró con más velocidad de lo que planeaba y la mirada de las enfermeras se posó sobre él. Una de ellas le sonrío con amabilidad y lo llevó a ponerse una bata como de doctor, unos guantes, gorro y una mascarilla. Su corazón parecía desbocado, saltaba en su pecho como si fuera a rebotar fuera de su cuerpo y seguir saltando por los pasillos.
-¿Tony?.- Pepper estiró su mano casi a punto de dormirse y Tony la apretó con fuerza antes de besar su frente.
-No te duermas cariño, o no la verás nacer.
-Claro que la veré.- Dijo ella con convicción.
-Muy bien aquí vamos, recuerden, embarazo de alto riesgo, liquido amniótico insuficiente y es prematura. Listos todos.- Gritó el doctor.
Tony tragó duro y miró todo lo que estaba pasando. Comenzó todo en un silencio sepulcral, Pepper no dejaba de soltar pequeñas lagrimas que Tony secaba constantemente con sus manos temblorosas. No se atrevía a mirar por encima de la manta aunque era lo que más quería hacer.
Pasaron varios minutos en que solo se oían los signos vitales de Pepper.
-Y aquí esta.- El doctor elevó por los aires un pequeño bulto envuelto en sangre y liquido. Tony solo pudo ver sus extremadamente pequeños pies. Casi suspiró aliviado.
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Nuestro : James.
Fanfiction"Hasta el ser más pequeño puede alterar el curso de la historia." Una historia Romanogers. Ternura, valentia, accion, lealtad, amigos y por siempre ¡Amor incondicional!. James Rogers viene a alterar cada una de las acciones de los vengadores, gat...
