52.- Siempre fuiste tú.

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NARRADOR.

Natasha comenzó su entrenamiento siendo medio ignorada por James, quien se dedicaba a beber su jugo en cajita y comer galletas recién hechas por Wanda. Sentado en el piso comía y bebía mientras miraba la pantalla de la tablet que Tony le había obsequiado.

-¿Que tanto ve el enano?.- Clint apareció y robo una galleta del plato mientras se acercaba a Natasha.

-Ultimamente solo ve un solo vídeo sobre el abecedario, Tony bloqueo cualquier otro tipo de video.

-Genial.

-Si, pero míralo...es como si ya no le interesara lo que hago.- Soltó la espía suspirando.

-Esta creciendo Nat, luego solo querrá que lo dejes en paz la mayor parte del tiempo.

-No juegues.

-Es cierto, cruel, pero cierto.- Dijo él mirando hacia la nada y Natasha arrugó su frente antes de rodar sus ojos.

Puso las protecciones en sus manos y caminó hasta el saco comenzando a golpearlo con suavidad, algo relajante. Lo necesitaba, pero mientras más golpeaba el saco más pensaba en todo lo que estaba pasando, en ese audio extraño donde hablaba Harley del futuro, James del futuro, su bebé, su pequeño hijo le estaba enviando ¿Un mensaje?.

Era tan confuso de pensar, tan extraño.

Stephen, sabía que él sabía mucho más de lo que quería decirles. Había intentado estos dos días averiguar un poco más sobre Daisy Santander pero Steve le había pedido que por favor no lo hiciera, que esperara un poco más y aunque ella no estaba del todo convencida lo hacía por él.

-¡Nat!.- Escuchó de pronto. La voz de Clint la saco de sus pensamientos.

-¿Que quieres Clint? Estaba concentrada.

-Lo noté, pero James te necesita.

La viuda despegó la vista de su amigo para bajarla hasta su hijo que tomaba la mano de Clint mirándola con atención.¿Por qué no podía solo enfocarse en esto? James ahora era un pequeño de casi tres años que sea como fuera en el futuro ahora era absolutamente dependiente de ella, de ellos, de sus padres.

-¿Que pasa cariño?.

-No hay más.- Dijo el pequeño levantando el plato.

-Bueno, te las comiste todas, no puedo darte más.

-No, no comí yo.- James negó con su cabeza y apunto a Clint.- El comió muchas mías.

-No puedo creerlo ¿Clint?.

-En mi defensa, creí que estaba mirando los vídeos cuando le robe un par ¿Si? Soy agente, mi dieta es estricta y tengo hambre la mayor parte del tiempo.

-Deja de robarte su comida Clinton.

-El se roba la mía y nadie le dice nada.

-Tu comida mala.- James hablo con total sinceridad haciendo que ambos agentes estallaran en risas.

Natasha le estiró su mano, la cual el pequeño tomó y caminaron juntos hacia la salida.

-¿Un mano a mano cuando vuelvas?

Gritó entusiasmado y Natasha asintió, hace mucho tiempo que no entrenaban un mano a mano con su mejor amigo.

Ya en la cocina Steve parecía concentrado en la ventana. Había tenido una revisión con el doctor durante algunas horas.

-¡Papá!.- Grito James y corrió directo a los brazos del soldado.- ¡Galletas!.

-¿No has comido suficientes?.

Nuestro :  James. Donde viven las historias. Descúbrelo ahora