Una semana después.
Narra Natasha.
Laura se movía con soltura en la cocina, hablaba conmigo a la vez que cocinaba y atendía a sus hijos.
Siempre me dijo cuanto cuanto me admiraba por mis habilidades pero realmente en estos momentos dudo que ella me admire más que yo a ella. Era fantástico como resolvía problemas desde abrochar un cordón de zapatilla hasta un conflicto escolar con su hijo mayor.
-¿Nat? ¿Me estás oyendo?.
-Ah, lo siento, me distraje ¿que me decías?.
-Te decía que James me tiene muy impresionada, es muy listo y que hablar de sus habilidades. No puedo creer que salte y corra tan bien, a esa edad Nathaniel se caía una y otra vez.
-Bueno es una de las ventajas de ser hijo de Steve Rogers.- dije mordiendo una manzana. Mi hijo jugaba afuera con Clint y Nathaniel, era maravilloso verlos.
-¿Steve está bien? Hace un tiempo que no viene por aquí.
-Si, él siempre quiere venir pero últimamente las misiones son solo para él, muero del aburrimiento.
-Oh, novio protector.- rió y levantó una tapa haciendo que el vapor soltara el olor a comida, un fantástico aroma que hizo que mi estomago rugiera. Realmente tenía hambre.
-No sé si protector, se necesita algo de fuerza sobrehumana a veces.
-Vale, pero después de todo Steve es un hombre y ellos siempre querrán ser los heroes y todo eso. Un super hombre para su chica.
-¿Nosotros que?.- interrumpió Clint entrando con James en sus brazos. Traía sus ojos llorosos y restos de lagrimas en sus mejillas que se combinaban con la suciedad que tenia en ellas. Después de todo estaban jugando en el patio asique muy limpio no estaría.
-¿Que le pasó?.
-James se lastimó la rodilla.- me respondió Nathaniel.
-No es nada, traeré una bandita.- dijo Clint llevándoselo consigo.
-Oye tranquila, esas cosas pasan.- saltó Laura.- por tu cara parece que James no se ha caído muchas veces.
-Intento minimizar sus caídas.
-Eso es muy de mamá primeriza asique te lo dejaré pasar, no te preocupes, Clint hará que se le olvide en un minuto.
Miré hacia la puerta por donde había desaparecido mi mejor amigo con su hijo y el mío y suspiré. Laura tenia razón, un raspón en la rodilla no era nada comparado con las lesiones que tendría más adelante con sus entrenamientos.
Mi dulce bebé, ojala pudiera yo recibir todas las heridas que recibirás en la vida.
-Mamá, cuando papá olvido su aniversario y debió dormir en el sofá ¿cuenta como anécdota familiar?.
Preguntó Lily con su cuaderno en mano. Solté una risita y seguí comiendo mi manzana esperando la respuesta de Laura.
-¿Que cosa?.
-Mi maestra nos pidió una anécdota familiar.
-Creo que deberías contar la vez que perdiste tu diente y nos hiciste dejarle una nota al hada de los dientes firmada por todos para que te creyera.
-Oh, esa es buena, recuerdo haber firmado.- dije levantando mi mano.- Lily perdió su diente, estábamos jugando en la colina. Todos somos testigos.- recité y mi ahijada se sonrojo un poco.
-Vale, pensaré en otra cosa.
Cuando desapareció de nuestra vista soltamos nuestra risa y Clint se unió a nosotros con James riendo también. Lo tome en mis brazos y traía una bandita en su rodilla, el rostro y manos lavadas, que detalle de parte de mi amigo.
ESTÁS LEYENDO
Nuestro : James.
Fiksi Penggemar"Hasta el ser más pequeño puede alterar el curso de la historia." Una historia Romanogers. Ternura, valentia, accion, lealtad, amigos y por siempre ¡Amor incondicional!. James Rogers viene a alterar cada una de las acciones de los vengadores, gat...
