Ya estaban sobre la calle que los llevaría a la casa, Zoro cambiaba el cargador, mientras el rubio vio por el espejo de su lado, seguían disparando y el peliverde lo veía en una señal muda de preocupación aún quedaba otra Ford y un par de motociclistas, Zoro volvió a asomarse disparar a uno de los motociclistas que se le acabó la munición y aventó el arma, el otro parecía que estaba buscando un cargador pero sin éxito, el copiloto de la Ford les hizo señas para que se hicieran a un lado y al adelantarse y disparar, el peliverde hizo el intento de disparar al conductor sin éxito así que optó por las llantas; fue un fuego cruzado, al peliverde una bala le rozó el antebrazo haciendo que empezara a brotar un poco de sangre, -¡marimo!, ¿Estás bien?- preguntaba el rubio no viendo bien si la bala le había dado en el brazo o solo fue un roce.
Zoro mostró un poco de molestia por el roce, y con un par de disparos más logró darle a una llanta haciendo que el conductor de la Ford perdiera el control y frenara bruscamente sin llegar a volcar.
El rubio pensaba que podrían llegar a la casa, vio al peliverde meterse y verlo -descuida fue solo un roce- decía Zoro mientras veía el camino y tratando de restarle importancia al roce.
-No estamos muy lejos- le hablaba el rubio cuando se escuchó un disparo y su auto perdió estabilidad, Sanji trataba de recuperarlo después hubo un sonido hueco y un silbido, le habían dado a la llanta del lado del peliverde.
El auto empezó a dar vueltas y volcó, el peliverde salió volando por la ventanilla y cayó rodando un par de veces. Zoro trató lo más pronto que podía ponerse de pie y ver cómo se encontraba el rubio pues no lo veía y cabía la posibilidad que siguiera en el auto, el Chrysler estaba volteado, se asomo del lado del conductor y vio al rubio le quitó el cinturón de seguridad con cuidado, sosteniéndolo para que no cayera, pero cuando lo intentó sacar vio por un pedazo de espejo a alguien que venía hacía él traía unas wakizashi por suerte junto al rubio inconsciente estaba su katana, el hombre de negro le iba a dar en la espalda al peliverde con su wakizashi pero Zoro alcanzó a desenvainar su katana y bloquear el ataque.
Sanji escuchaba a lo lejos el golpe del acero, de a poco se incorporó e iba abriendo los ojos y ajustando la vista, debajo de sus manos podía sentir el vidrio crujiendo y en una de sus piernas podía ver que tenía algunos vidrios clavados pero no eran tan grandes, le dolía la cabeza se la tocó y sintió líquido, se vio la mano con sangre, otro golpe del acero le llamó la atención se asomo arrastrándose de lado por los vidrios y vio a Zoro peleando con una katana con el que suponía era el motociclista que quedó.
En el momento que el peliverde echó para atrás a su oponente escuchó -¡MARIMO!-, por un segundo el peliverde sintió alivio pues al ver al rubio inconsciente y con sangre en su cabeza se preocupo, lo volteo a ver y lo vio arrastrándose para salir del auto, ¡maldición! el debería estar ayudando al rubio a salir pero el tipo de las wakizashi no se daba por vencido, por el rabillo del ojo vio que se volvía a cercar y lo volvió a enfrentar bloqueando su ataque y le alejaba con una patada que el otro apenas pudo bloquear y retrocedió 2 pasos, ante esto Zoro se preocupo quería ir a ver que tan mal estaba el rubio y llevarlo a la casa pero este tipo no lo dejaba, el peliverde escuchaba levemente el sonido de vidrios sabía que era el rubio arrastrándose.
-Parece que la suerte se te acabo, galán- soltaba su contrincante pues cuando volvieron a dar un choque de espadas y se hizo para atrás, el peliverde se dio cuenta por el rabillo del ojo que venían más -será mejor que te rindas y nos dejes al rubio- Zoro buscaba opciones pero si se hacía para atrás lo más probable es que este tipo fuera tras de el y lo matara por la espalda y así no le servirá al rubio, lo que podía hacer era derrotar a este tipo e ir lo más pronto posible e ir con el rubio.
Se les escuchaba acercarse cada vez más corriendo, mientras el peliverde seguía peleando en un movimiento rápido había visto al rubio sentarse y apoyar su espalda en el auto volcado, pero no lo había visto pararse, eso le parecía ser la señal de que se había lastimado las piernas o algo parecido, lo que pasó después fue muy rapido tan rapido que al peliverde le parecieron segundos.
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Entre la espada y un rubio
FanfictionRoronoa Zoro se ve involucrado con una familia de la que desconoce el gran alcance y poder que tienen y cierto rubio no facilita las cosas. Aunque hubiera deseado no tomar el empleo ya no lo puede dejar.
