Al cabo de un par de horas Sanji junto con Garp llegaban del pasillo por donde se habían ido.
-¿Sanji nos trajiste algo de comer?- y de nuevo Luffy se colgaba del rubio.
-Luffy ya te habíamos dicho le acaban de quitar los puntos...dejalo descansar...- esta vez era el pecoso que quería hacerlo entender.
-¿Sanji me trajiste comida?- el pelinegro insistía colgado del rubio.
-Lo siento Luffy esta vez no, tendrá que ser en otra ocasión- el peliverde se sorprendió por la paciencia que le tenía el rubio a ese pequeño pelinegro.
-Sanji-san lo siento...- interrumpía Sabo -...es un poco codicioso cuando se trata de comida-.
-Eso no es cierto Sabo, sólo con Sanji porque siempre nos trae algo...- replicaba Luffy.
-Sanji...¿ya saben algo?- preguntaba el pecoso.
-Bueno más o menos, pero debemos saber algunas cosas primero...- ante la mirada de preocupación del pecoso añadió -...pero en cuanto tengamos certeza ten por seguro que les avisaré-.
El peliverde no sabía si hablar o no con respecto a la conversación que tuvieron con su padre y el pelirrojo.
Se escuchó el timbre de un teléfono -disculpen...- y Law se alejó para contestar.
-¿Es él verdad?- hablaba el pecoso que intentaba despegar al pequeño moreno de Sanji y este último con una sonrisa y un gesto de afirmación con la cabeza veía hacia el ojigris, esa pequeña sonrisa se le contagió al pecoso.
Después de algunos minutos en lo que veían como el ojigris caminaba en círculos mientras hablaba, Sabo le preguntó -¿Le has hablado?- pero Sanji volteó su mirada para que no le pudieran ver.
-Mira Sanji-san discúlpame por entrometerme pero deberías, no creo que te rechazara ni nada...- pero el rubio no le respondió a Sabo.
-Sabo no lo presiones- le contratacaba el pecoso.
-No lo hago...- contestaba Sabo; para cortar la tensión que se podía palpar Luffy que en todo ese rato seguía colgado del rubio le pico una mejilla para que lo viera -descuida Luffy estoy bien...- pero como no le creyó del todo le jalo las mejillas para formarle una sonrisa.
El peliverde admiraba la ya muy poca paciencia que le quedaba al rubio y la sonrisa forzada que le hacía el moreno, aunque la escena sí quitó esa tensión palpable lo que terminó de quitarla y formar una agradable era que el pecoso y el otro rubio intentaban quitarle a Luffy pero este no se dejaba lo abrazaba más y Sanji le intentaba quitar las manos de Luffy de sus mejillas, era una simpática escena.
El ojigris se acercó y vio como peleaban y se quedó junto al peliverde sonriendo.
Se habían quedado a comer y en efecto la comida no sabía con ese toque, cuando estaban en esa sala platicando llegó el enorme pelirrojo -es momento de que me vaya, Sanji-ya cuidate y si se presenta algo llámame- Law se levantaba de su asiento y el pelirrojo saludo a todos y se retiraron.
-Creo que es momento de que también nos vayamos...- Luffy hacía un mohín pero el rubio se acercó -...descuida Luffy te prometo que para la próxima te traeré algo-.
Cuando se dirigían hacia afuera, el pecoso tocó el hombro del peliverde -oye sé que no nos conocimos de la mejor manera, pero podrías cuidarlo...- el pecoso le hizo un gesto con la cabeza hacia el rubio, el peliverde solo asintió con la cabeza. Esa petición se le hacía conocida, empezaba a ser más usual de lo que le gustaría, porque por parte de Law la comprendía, del gran pelirrojo puede que si, hasta la indirecta de parte Yonji, quizás la sobre protección de Niji la comprendía muy poco, pero de esta familia no veía la razón.
ESTÁS LEYENDO
Entre la espada y un rubio
FanfictionRoronoa Zoro se ve involucrado con una familia de la que desconoce el gran alcance y poder que tienen y cierto rubio no facilita las cosas. Aunque hubiera deseado no tomar el empleo ya no lo puede dejar.
