Zoro permanecía quieto, absorto, ¿podría ser un sueño?, ¿estaba imaginando cosas?, no podía ser cierto, su mente viajó por unos momentos, ¿esa era la razón por la que lo había mantenido al margen de todo?, ¿por eso lo intentaba alejar por todos los medios?, ¿pero y todo lo que le dijo?,... lo que hablaron y ¿toda esa gente que confiaba en él y su familia?
El retumbar del cielo en conjunto con la lluvia que se cernía sobre ellos lo regreso a lo que estaba pasando enfrente de él, también se dió cuenta que le habían atado las manos y por si fuera poco estaban golpeando al rubio pero este sólo recibía los golpes no hacía ni intento por evitarlos, ni por librarse, cuando Cracker se detuvo, el rubio se limpió la sangre que manaba de su boca y hacía el intento infructuoso de pararse del lodoso lugar -ya me tienes, déjalo ir- le hizo una seña con la cabeza hacia el peliverde.
Zoro parpadeo, Cracker sonrió y se dirigió al peliverde -parece que no quiere que te enteres.
-No voy a escapar, déjalo ir- insistía el rubio.
-¿Ves?, no quiere que te enteres de nada- una sonrisa sarcástica se asomaba en el rostro de Cracker, -¿te apuesto que ni siquiera sabes a qué se dedica, no?- el peliverde abrió los ojos porque en parte era cierto, iba al Baratie pero no sabía qué hacía ahí, -y te aseguro que ni siquiera sabes de dónde proviene realmente...- río un poco -...o peor aún de dónde proviene el dinero con el que te pagan...- Sanji por segunda vez intentó ponerse de pie, pero los hombres de Cracker no lo dejaron, este se acercó y le dió un golpe en la cara, Zoro no sabía qué hacer en ese momento creerle al tipo que golpeaba al rubio o a él, varias cosas encajaban, pero tenía que haber una explicación. ¿Cierto? todo lucía como un engaño. No. El peliverde quería creer. Tenía que haber algo más.
Cracker le vio sin desdibujar aquella sardónica sonrisa -sabes verde puede que todo su imperio este tan corroído como ellos...- el rubio hizo un intento por librarse de aquellos hombres pero recibió un nuevo golpe en su estómago y sus brazos fueron tensados hacia atrás por los hombres de Cracker-...dime algo verde ¿crees que alguien del Germa es de honor?
-¡No!- el rubio hacía un esfuerzo infructuoso por detener aquello.
El peliverde se le quedó viendo a Cracker y después le sonrió -eso es una leyenda- le replicaba Zoro casi en una sarcástica risa.
-¿Estás seguro?
-Son cuentos para atemorizar a la gente- Zoro le decía con una leve sonrisa, él sabía al igual que todo el país aquel rumor del Germa de que fueron los que asesinaron a mucha gente que estaba en contra del gobierno de la familia imperial en aquellos tiempos difíciles, por eso se extendió el rumor de que si estabas en contra o tenías alguna rencilla con el gobierno ellos se encargarían de matarte y desaparecer tu cuerpo, fueras hombre, mujer incluso niño, el peliverde no creía en nada de eso.
-¿Y si te dijera que enfrente tienes a un auténtico miembro del temible Germa?
-¡NO!- gritaba el rubio.
-No lo creo- respondía el peliverde.
-Eres un ingenuo...¡el Germa es la banda de asesinos a la que pertenece esta basura!
-¡No!
-¿Acaso estoy mintiendo?- Cracker le veía retadoramente al rubio.
Sanji con el ceño fruncido no le contesto, el peliverde no sabía que pensar ¿y si no todo era mentira de parte de este loco?
-Suéltalo- era la firme respuesta que tenía el rubio.
-No me digas que te importa lo que pueda escuchar y que toda tu máscara se caiga- Sanji mostraba firmeza.
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Entre la espada y un rubio
FanfictionRoronoa Zoro se ve involucrado con una familia de la que desconoce el gran alcance y poder que tienen y cierto rubio no facilita las cosas. Aunque hubiera deseado no tomar el empleo ya no lo puede dejar.
