La escena no era la más alentadora, por decir poco, sentados en la sala del padre del rubio, bueno así es como la conocía el peliverde que estaba en un sillón individual con toda la atmósfera de estar apunto de estar sentenciado, y en otro se encontraba Luffy acompañado por Ace, Zoro al igual que Luffy estaban ajenos de la plática que se estaba llevando acabo y todo porque se veían uno al otro con cierto enojo.
La plática estaba entre Judge, sus hijos, los Monkey, Law, Eustass y Mihawk, todo de lo que se hablaba era sobre el rubio. Niji había investigado sobre los recientes asaltos a lugares sospechosos, mientras que Sabo mencionó que podrían estar conectados con la gente que fue arrestada hace algunos días.
El sonido de la puerta llamó la atención de todos, dejando ver a Shanks que vio con detenimiento a los presentes y luego caminó hacia Judge a saludarle, -tengo lo que me pidió- le había dicho en tono bajo, el alto rubio asintió ligeramente.
-Primero debemos aclarar esto- Shanks giró hacia donde veía Judge que era hacia el peliverde aunque también a Luffy.
-¿Entonces...aclaramos porque estabas en el hospital?- había preguntado Niji lo más calmado que podía que estaba de pie cerca de la gran silla de su padre.
Todos le veían, pero el peliverde no se dejó intimidar estaba enojado, -supongo ya saben todo pero no creo que me vayan a decir cómo siempre han hecho, así que tome la iniciativa..
-Zoro- Takanome le había llamado la atención.
-¡¿Que?!,¡Tú no me dices nada, ni nadie!
Mihawk ciñó el entrecejo, se acercó con mirada desaprobatoria a dónde estaba su hijo, pero Judge lo detuvo del hombro y soltando un suspiro de cansancio, -es mejor que le digas- Takanome volteó a ver al gran rubio y su mirada cambió de desaprobatoria a triste, -dile.
Zoro les veía con detenimiento hasta que vio al padre del rubio como soltaba el hombro de su padre y caminaba de regreso a su silla. Por su parte Mihawk se sentó en la mesa del centro enfrente de su hijo.
Podía notar como en un principio su padre veía pensativo hacia un punto en la pared, suspiró y volteó a verle - ¿recuerdas cuando...- Takanome estaba cuidando sus palabras y hablaba lento, -...pasó lo de Kuina?
La primera reacción de Zoro al escuchar el nombre de su hermana fue desconcierto que se transformó en un ceño fruncido, -¿Porque la mencionas?
Mihawk había sentido el tono molesto de su hijo, -mira se que no quieres retomar el tema...
-Creí que ya habíamos hablado todo de esto- Zoro soltaba aquello con determinación.
-..Escucha Zoro..- Mihawk se veía tenso.
-¡No, esto no lo vamos hablar y menos aquí!
-¡Zoro!- el peliverde se quedó estático está era la tercera vez en su vida que veía a su padre perder su estoicismo, -tienes que escucharme... se que es difícil, también lo es para mi, pero debemos hablar...- el peliverde aunque ceñudo le miró y asintió, -el día que decidimos hacernos cargo de lo que pasó... sin la información que nos dieron ese día, no hubiéramos llegado lejos...
Había sido hace años, al peliverde aún se le podía considerar un adolescente en ese tiempo aunque él ya se consideraba un adulto después de lo que pasó con su hermana.
El peliverde recordó el momento que le dijo su padre, estaba frustrado y enojado justo como en este momento se encontraba, la diferencia es que por más que habían buscado no habían encontrado nada para hacer algo contra quienes le quitaron la vida a su hermana.
Hasta que un día su padre llegó cuando la noche caía en la ciudad y apresurado fue a tomar su katana le dijo que había alguien que podía ayudarles, todo pasó tan rápido que no tuvo tiempo de explicarle a detalle. En un principio Takanome iba a ir solo pero el peliverde insistió y fueron juntos a una enorme zona de bodegas, todo en silencio, ambos estaban en guardia por si algo se presentaba.
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Entre la espada y un rubio
FanfictionRoronoa Zoro se ve involucrado con una familia de la que desconoce el gran alcance y poder que tienen y cierto rubio no facilita las cosas. Aunque hubiera deseado no tomar el empleo ya no lo puede dejar.
