3. ¿Quienes son esos?

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Que delicia.

—No lo comas tan rápido, se te puede congelar el cerebro.—Dijo Rose un tanto preocupada.

Parpadee un par de veces y retire la cuchara vacía de mi boca.

—He comido esto por años, ya estoy acostumbrada a comer litros y litros sin que se me congele el cerebro, es un don que se me dio.—Rio de mi propio comentario y sigo comiendo de mi helado de vainilla con chispas de chocolate. Mi favorito.

Después de dar un recorrido por la escuela Fracoise Dupont y de presentarme a todos mis compañeros de clase, decidimos que lo mejor era almorzar... Rose comía un sandwitch y Juleka fruta picada... Yo, helado... Comíamos tranquilamente, misma tranquilidad que se esfumó cuando un tipo extraño abrió las puertas de la escuela.

Llevaba un traje de distintos tonos azules y uno que otro negro, en su rostro había un antifaz que parecían dos burbujas pegadas a sus ojos grises, su cabello azabache estaba alzado como un personaje de anime y reía como maniaco mientras lanzaba burbujas contra algunos estudiantes... Mojándolos... Miré confundida hacia las chicas que veían la escena asustadas, y me extrañe mas.

Ese tipo lejos de dar miedo da risa, digo, ¿Qué adolescente juega con pistolas de agua y se la pasa mojando a las personas?

Hice lo mismo que con Chloe; lo ignoré y seguí comiendo mi helado, sin darme cuenta que Rose y Juleka se hacían escondido bajo la mesa de desayuno.

—Kisuki, ten cuidado con el akuma.—Susurro Rose bajito.

—Un... ¿Qué?—Antes de que terminara de hablar el tipo disparó hacía mí, tirando mi helado.

Será...

Bajé la mirada, apretando mis manos en puños mientras respiraba con fuerza.

—Quieta ahí nena.—Dijo el tipo raro por un lado de mí, apuntandome con su pistola de burbujas.—No te atrevas a moverte...

—No debería molestar a la bella dama.—Escuche la voz de Adrien... Solo que... En un tono distinto.

Me levanté de mi asiento y le dí una patada al chico... Salió volando hasta chocar contra la pared.

Nadie se mete conmigo y mi helado.

—Kisuki... ¡Que fuerte eres!—Sentí mis mejillas calentarse al escuchar a Rose decirme eso.

No sólo soy fuerte pequeña Rose... Fijé mi vista en Adrien, quien miraba atónito lo que había ocurrido.

Esperen... ¿Por qué esta disfrazado de gatubela?... Antes de qué pudiera preguntárselo me cargo en brazos hasta el techo de la escuela... Al parecer el tipo que había tirado mi helado me quería atacar.

—Ahora está a salvó madame.—Vaya... Pensé que no era mujeriego, me equivoqué.

—Yo nunca estuve en peligro, Adrien.—Me cruzo de brazos y ruedo los ojos en un gesto de fastidio.

—No, no, no. Yo no soy Adrien, soy Chatnoir.—Dijo rápidamente, haciendo extraños movimientos con sus manos.

—Si, si, y yo soy coreana.—Digo sarcástica.—No soy tonta, se que eres ese rubio que tengo de compañero de clases.

—Chatnoir, cuidado.—Grito una chica.

El tipo de ropas raras había llegado hasta la azotea quien sabe como, y apuntaba a Adrien con esa pistola suya. Como acto reflejo lo empujo sin medir mi fuerza y sale volando hasta la orilla del techo.

Terminó mojándome a mi.

La tela de mi uniforme se adhirió a mi piel  mientras mis manos se volvían puños de nuevo... Eso se pasa por ser buena "persona".

—Deberías correr ahora.—Mi cuerpo entero comenzó a temblar, y no precisamente por el frio.—Por qué tengo pensado dejarte sin brazos, idiota.

Y antes de que pudiera reaccionar mi puño hacia golpeado su mandíbula, cayendo al suelo sin poder levantarse ya.

—Eso es un K.O.—Dije Adrien a mis espaldas.—Ladybug, creo que es hora de purificar el akuma.

Entonces vi a la chica, era la misma que Rose y Juleka me habían presentado antes... Marinette sino me equivoco... Tenía puesto un traje rojo con puntos negros que le quedaba pegado al cuerpo, un antifaz de los mismo colores cubría su rostro.

¿Es en Paris los adolescentes tienen la costumbre de disfrazarse y pelear entre ellos? Eso es raro.

Marinette le arrebato la pistola al tipo y la destruyó con su ¿Yoyo?... Una mariposa de colores oscuros salió de aquel objeto y ella lo atrapó en su yoyo, al liberarlo la mariposa era totalmente blanca.

Eso no es posible... ¿Qué rayos era esa cosa?

Un gato y un demonio.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora