—Tomen.—Les di un vaso de té a cada una.—No se preocupen, todo esta bien.
Mi rostro se deformo al recordar que habiamos dejado nuestra maqueta en la escuela... Y si... ¿Y si alguen la tomo? o peor aun ¿La fruta nieta de flash lo destruyó sin que me diera cuenta? Oh...
—Mierda...
—Kisuki, ¿Pasa algo?
—La maqueta... ¡La maqueta!—Grité saliendo de mi trance.—¡La olvide en la escuela!
¡Habíamos demorado mucho en hacerla y teníamos que entregarla mañana por la mañana!
—Tranquila, quizá, logremos hacer otra para mañana.—Juleka intento animarme, pero ni siquiera sonreía... Ella tampoco tenia esperanzas.
—La señorita Mendeleiev nos reprobara.—Dije dejándome caer en el suelo.
—¡Oh por dios!—El grito de Rose hizo que le levantara de un salto.
—¡¿Que pasa?!—¡Son ellos!¡Nos van a atacar! ¡Tengo que cuidar a Rose y Juleka! ¡No debo dejar que me atrapen!
—Chatnoir esta en tu ventana.—Dijo Juleka con tranquilidad, señalando la ventana.
Todas las locas ideas que pasaron por mi mente se disolvieron cuando Juleka señalo hacia la ventana, donde efectivamente Adrien estaba ahí, saludándome con una sonrisa como si nada.
Todo mi pánico se convirtió en enfado.
Algún día voy a golpearlo con tanta fuerza que lo enviaré a Japón.
—Maldito acosador.—Gruño tomando la escoba de la cocina y camino hacia la ventana.
—K-kisuki,—Balbucea Rose.—Chat tiene nuestra maqueta.
Frunzo el ceño y la miro, después a Adrien, y si, si ponía bastante atención, podía ver la maqueta detrás de su espalda... Me obligué a mi misma a calmarme y abrí la ventana para que Chat entrara.
—No iba a estrellar eso en mi cabeza My Lady, ¿O... O si?—Preguntó con un poco de miedo.
—No...—Desvío la mirada.—Eh... ¿Por qué estas aquí?
Creo que será mejor cambiar de tema.
—Me di cuenta que olvidaron esto.—Le entregó la maqueta a Juleka sin apartar la mirada de mi.—Como buen caballero que soy, no podía dejar que ustedes se esforzaran en algo que ya habían hecho.
—¿Como sabes que íbamos a hacer otra maqueta?—Preguntó Juleka.
La cara de Adrien era un poema, tuve que morderme la lengua para no reírme.
—Si no vas a decir nada más puedes irte, tenemos cosas que hacer.—Señalo hacia la ventana, prácticamente echandolo.
—My Lady usted es muy mala con este gato.—Se señaló a sí mismo e hizo una reverencia.—Tengan buena tarde, y tengan cuidado con los akumas.
Y por fin se fue.
Suspiré con alivio.
—Kisuki...—Me llamó Rose, removiendose incómoda en su lugar e intercambiando miradas con Juleka.
—¿Que pasa, Rose?
—Veras... Rose y yo vimos como creabas fuego con tus manos...
—...
¡Kami, me descubrieron!
— Descuida, no le diremos a nadie.— Dijo Juleka al ver mi cara.
— Somos amigas, Kisuki.— Rose sonrió tiernamente.— No se lo diremos a nadie.— Frunció el ceño.— Aunque... creo que no somos las únicas que lo sabemos...
Supe inmediatamente de quien estaban hablando.
— Ese gato curioso no dirá nada a menos que yo también revele su secreto.— Dijo casi gruñendo, cruzándome de brazos.
— ¿Quiere decir que sabes quien es Chatnoir?— ¡Lo dije sin pensar!
— Oh... Em... Si.— Balbucee por primera vez en mucho tiempo.
— En pocas palabras; tu ayudas a Chatnoir y a Ladybug a escondidas mientras Chat y tu guardan mutuamente su secreto.
Algo así.
Asiento.
— ¿Tienes superpoderes?— Preguntó Rose acercándose a mí con una sonrisa.
— Yo mas bien les llamaría... Habilidades que tengo.— Trago grueso.— Por... Lo que soy.
Ellas ladearon la cabeza confundidas.
Creo... Que es mejor decirles la verdad... Solo a ellas.
— Veran... Yo en realidad no soy humana...
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Un gato y un demonio.
Fiksi PenggemarViaje a París, buscando libertad. Libertad que se esfumó cuando a ese rubio se le ocurrió hacer tal locura. -¡Maldición, es por eso que vine a París! ¡En Japón corría riesgo mi libertad!-Ahora tú me la quitaste.-Arg... ¡Adrien baka!
