Tiempo al tiempo. El tiempo, pasó y en menos que canta un gallo, corría mediados de octubre, y parecía que ya quedaba muy atras el comienzo de curso. Era domingo 20 de octubre. Apenas quedaban un poco más de 10 días para el ansiado baile.
James y Lily seguían igual, con algo que no se sabría llamar "tonteo" o "peleas". Era un poco de ambos. A pesar que James no había dejado la oportuna de invitar al baile a Lily mil y una vez, la pelirroja seguía firme con su respuesta.
Comenzaban los entrenamientos de Quiditch, y no habia nadie más emocionado que James Potter y Jess Greengrass.
-¡No!- gritó en su cuarto Lily Evans- ¡No me gusta el Quiditch, es una tontería! ¿Por que tengo que ir?
-Porqué- explicó Jess- hay entrenamiento en el que va a estar tu querida y adorada mejor amiga y James. A ver sí le dices ya algo...
-¿Qué quieres decir?
-Vamos a ver- Jess parecía estar a punto de explotar. Ya iba vestida con su uniforme de Quiditch y estaba buscando su escoba-, a mí algún día me volvéis loca, ¿Quieres o no quieres ir con James al baile?
-Si, no sé, supongo...
-Pues la próxima vez en vez de decirle que no, le dices sí, ¡Fácil!
Lily se encogió de hombros y se puso a pensar en las palabras de Jess. Tal vez tenía razón, pero le parecía que decirle que sí sería como admitir un derrota y ella no perdía nunca.
-¿Vienes?- dijo la morena en la puerta con su escoba, sacándole a Lily de su trance.
-Esta bien...- dijo cogiendo una chaqueta, puesto que empezaba a refrescar.
Atravesaron los grandes jardines hacía el campo de Quiditch. Una vez que llegaron allí, Lily se fue para las gradas y Jess hacía el campo. Las gradas estaban casi vacías, únicamente estaban Lily y un par de aficionados de su equipo de casa.
-Jess, justo a tiempo-dijo James. Estaba sobre su escoba, y luciendo la camisera de capitán de equipo de Quiditch-, estábamos a punto de...
Se calló. O más bien se fijo en un pequeño detalle pelirrojo que había en las gradas. Lily se fijo en que le miraba y hizo algo como de girar la cabeza, como si no le hubiere visto.
-Un momento, chicos- dijo James, descendiendo metros de altura volando para acercarse a ella.
Lily lo tuvo que reconocer: James estaba muy bien jugando al Quiditch. Tenía esa camiseta que le hacía lucir la forma de su fuerte torso y además el viento le revolvía el pelo despeinandolo el precioso pelo negro más de lo que ya lo tenía. Llegó hasta la altura donde estaba Lily.
-¿Estoy soñando o Evans a venido a verme entrenar? -dijo subido a su escoba y Lily sentada un poco más abajo. Tal y como habían estado en la ventana de la pelirroja hace un mes.
-He venido a ver a Jess, no creas que todo gira entorno a tí.-Lily tenía una pequeña sonrisa en la cara, aunque la intentaba disimular. Estaba lista. Cuando James le preguntará sí quería ir al baile con ella, le diría que sí, pero por descarte o alguna otra escusa barata.
-Ya...-dijo James con su típica mirada brillante que tenía cuando hablaba con Lily. Bajó un poco la altura para poder estar a la de Lily, pero está, casi sin darse cuenta se levantó y se acercó a la barra de primera fila, donde apenas segundos había estado sentada. Sus caras estaban cerca.- Oye, ¿Por qué te acercas tanto? Te vas a caer, no te querrás suicidar, ¿verdad?...- dijo finjiendo inocencia. Le gustaba esa situación.
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James y Lily
FanfictionÉpoca Merodeadora, James y Lily con su preciosa historia de amor, sus peleas y reconciliaciones, Sirius con sus ligues, Remus con sus problemas peludos, y la amenaza de una futura guerra, les hará estar más unidos que nunca y demostrar que por uno d...
