-Creo que he oído algo.- confesó Lily. Iban andando por el pasillo, de noche estaba casi completamente oscuro.
-Lils, venga no me seas paranoica.- dijo Sirius, que llevaba a Jess de la mano.
-Tranquila- dijo James-, en el mapa pone que no hay nadie. Ya estamos cerca.
Giraron por un pasillo oscuro con una ventana de fondo que alumbraba solo una parte con la luz lunar.
-Sirius, me canso, ¿Me coges en brazos?- dijo Jess en tono travieso.
-Sube.- le dijo Sirius ofreciéndole su espalda. Ella de un saltó se subió a caballo.
-Yupiii.- exclamó feliz.
Llegaron al final de un pasillo, donde había una estatua de un mago bastante feo. Sus zapatos hacían eco en todo el pasillo, lo que hacía que se notaba su presencia.
Lily no paraba de mirar al mapa que lo llevaba James, para asegurarse que no había nadie siguiéndoles o estando para prepararse.
Se pararon en frente de la estatua. Lily había pasado mil veces por allí, pero no se había parado a analizarla. James y Remus se pusieron en ambos lados de la estatua y hicieron fuerza hasta que consiguieron moverla. Allí había una trampilla.
-¿Qué es eso?- preguntó Lily. Remus se acercó y levantó la trampilla.
-Tu escapatoria.- dijo Sirius- ¿Bajas?- lo dijo dirigiéndose hacía Jess.
-¡Pero si acabó de subir!- se quejó.
-Sino no podemos bajar por el pasadizo.- le dijo Sirius.
-Venga, vámonos.- dijo Remus, mirando por el pasillo. Entro el primero, aventurandose hacía el fondo.
Jess bajó de Sirius dispuesta a ir segunda en el pasadizo, pero cuando iba a bajar se dió la vuelta y miró a Sirius de una forma provocadora.
-Tú no te separes mucho de mí, rey.- le dijo metiéndose en el aujero. Sirius sonrió, sin darse cuenta, del descaro de Jess.
-Sirius...- dijo James en tono amable al verle la sonrísa.
-Lo sé, lo sé, ¡Calla!- dijo Sirius, metiéndose en el aujero siguiéndola, dejándo a James y Lily solos.
-Bueno, las damas primero.- dijo James a Lily. Está entró y James le siguió.
El pasadizo no era muy grande, era largo y muy estrecho. También era muy bajo, ya que tenían que ir a gatas y en fila. Fue aproximadamente una media hora gateando por el pequeño, y por que no decirlo, sucio túnel.
Se acabó el recorrido. La compuerta se abrió y Remus asomó la cabeza. Estaban en una especie de despensa de bar bastante grande.
-Perfecto.- dijo Remus. Salió del aujero y le tendió la mano a Jess, que salió con apoyo.
-Dios... ¿Dónde estamos?- dijo ella maravillada al darse cuenta de que no era Hogwarts.
-En el sótano de las Tres Escobas.- dijo Sirius, saliendo del aujero también.
-¿Y cómo lo encontrasteis? El pasadizo, me refiero. - preguntó Jess cotilleando las cosas que habían por el alrededor.
-Un Merodeador nunca revela sus secretos.- contestó Sirius viendo como Lily salía.
-¿Esto es...?- preguntó la pelirroja ya fuera.
-El sótano de las tres escobas, sí.- confirmó James, al salir y cerrar la trampilla detrás de él.
Lily y Jess empezaron a ver, asombradas lo que había a su alrededor. Era la primera vez que estaban allí. Los Merodeadores por su parte, ya habían estado allí mil y una vez.
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James y Lily
FanfictionÉpoca Merodeadora, James y Lily con su preciosa historia de amor, sus peleas y reconciliaciones, Sirius con sus ligues, Remus con sus problemas peludos, y la amenaza de una futura guerra, les hará estar más unidos que nunca y demostrar que por uno d...
