El sol ya había salido, pintaba de un color rojizo y dorado el hermoso cielo. Era muy temprano, todo estaba en calma, en una perfecta calma. El suave viento de noviembre cubría todo el paisaje, era simplemente perfecto.
Una de las ventanas del castillo, concretamente de la torre Gryffindor, se abrió. Un chico joven, sin camiseta y con el pelo azabache revuelto, apareció. James Potter admiraba el rojizo del cielo.
Mucha gente (en especial el género femenino) habría pagado por estar en la habitación de los Merodeadores por la mañana. Pero para ellos, la habitación era algo... sagrada. Si alguien de ellos iba a dormir con alguien sería en la habitación de la chica y nunca en la suya.
-James- llamó Remus por detrás.-, ¿Vamos bajando? Va, vístete.
-Voy...- dijo James dándose la vuelta. Se encontró con Sirius tumbado en la cama con una cara rara y a Peter mirándolo extrañado desde la otra cama- Esto... Sirius... ¿Te encuentras bien?
-Sí...-dijo Sirius sentándose en el borde de la cama con la mirada aún perdida- es solo... Da igual.-zanjó haciendo un gesto como quitándole importancia.- ¿Bajamos?
-¡Vaya! ¡Qué buena idea! Ojalá a mí se me hubiera ocurrido...- Remus estaba ya vestido esperando para bajar.
-Tranquilo, Lunático...- dijo Peter- ¿Por qué estás así? ¿Cuándo hay luna llena?
-No es por eso... La luna llena es el 15.-respondió Remus. Los tres se le quedaron mirando sin saber bien que decir.- ¡Venga, va, vamos!
Los cuatro empezaron a bajar las escaleras hasta llegar a la sala común. Había mucha gente que iba y salía de la torre. Se fueron hacía el gran comedor, donde se sentaron en el sitio de siempre, la gente dejaba ese sitio vacío porque era el de los Merodeadores.
-¡Tengo mucha hambre!- dijo Peter lanzándose a comer.
Empezaron a comer tranquilamente. Hacía un día soleado y perfecto, además los profesores les habían dado el día libre ya que anoche habían trasnochado.
-¿Sirius, que miras?- preguntó Remus. Sirius se sobresaltó. Había estado mirando hacía un lugar de la mesa Gryffindor.
-¿Yo? No, nada...-Sirius bebió un poco de zumo de calabaza.
-Hoy has dormido en nuestra habitación, ¿Ayer no... pasó nada?- Remus tenía una sonrisilla en la cara. Se había fijado en que miraba antes, y no por nada era "el más inteligente" de ellos.
-No... Quiero decir, sí, sí, me lié con una rubia, de Slytherin, ¿cómo se llamaba...?- Sirius estaba, pero a la vez no estaba.
-¿Cristina?- le preguntó James.
-Sí, creo que sí.- Sirius se rasco la nuca.
En la otra parte de la mesa, una pelirroja hablaba animadamente con su amiga morena.
-Y entonces me dió una vuelta y ahí fue cuando me besó y eso, luego continuamos así y me levanto mientras me llevaba corriendo...- Lily Evans hablaba sobre algo, emocionada.
-Ajá.-Jess le daba vueltas con una cuchara a sus cereales y tenía su cabeza descansando sobre su mano.
-Despues llegamos a la puerta- Lily seguía contando- y entonces, fue lo de los gritos, ya te lo he contado, ¿Verdad?- le brillaban los ojos- ¡Y cuándo llego Flich...!
-Sí...- Jess asintió levemente mientras que Lily reía. Cuando paró de reír se fijo en ella.
-Y luego viene lo de... Ya sabes, le acompaño hasta su habitación...
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James y Lily
FanfictionÉpoca Merodeadora, James y Lily con su preciosa historia de amor, sus peleas y reconciliaciones, Sirius con sus ligues, Remus con sus problemas peludos, y la amenaza de una futura guerra, les hará estar más unidos que nunca y demostrar que por uno d...
