-¡De ninguna manera!- sentenció la pelirroja.
-Lily, tienen a Dumbledore no podemos hacer otra cosa. -James ayudaba a Remus a subir en el carruaje en los jardines de Hogwarts.
-¡Para empezar no sabéis si es verdad! -Lily empezaba a desesperarse, le asustaba mucho la idea-James es una idiotez, escúchame, vamos a esperar a mañana, ¿sí? Lo hablamos tranquilamente con Mcgonagall y...
-¿Mcgonagall? ¿Dónde esta Minnie ahora, Lils?- preguntó Sirius con expresión seria.
Lily miró de reojo a Sirius y volvió a centrarse en James.
-¡Hogwarts es enorme! Pueden estar en...
-¿Y casualmente -le cortó James-, no hay ningún profesor en su habitación ahora mismo? ¿Y Dumbledore?
-Es un hombre muy importante, tendrá muchas cosas que hacer-se justificaba Lily-, ¡No es la primera vez que se va una noche!
-Lily tiene razón.
Jess gritó a un par de metros atrás de ellos. Se les acercaba enfadada, venía del castillo.
-Ni siquiera le has oído...- comenzó James.
-¡No me hace falta!- le espetó la morena, encarándose a James- ¡Porque sé que es la única con más de una neurona en funcionamiento ahora mismo! No vais a ir, es una muerte segura. ¿Qué vais a hacer, eh? ¿Cuatro críos de 16 o 17 años, del cuál uno de ellos parece que tenga la resaca del siglo- dijo refiriéndose a Remus, que estaba tumbado dentro del carruaje- contra los magos de confianza de un tío que quiere declarar una guerra a casi la mitad de la población? ¿Sois idiotas?
James tragó saliva. Tal vez Jess no estuviera tan equivocada. Las dudas empezaron a brotarle como un chorro en su cabeza y empezó a imaginarse cualquier tipo de situación.
-Haced lo que queráis, yo voy. -confirmó Sirius, haciendo amago de darse la vueltas e ir hacía la parte delantera del carro.
Jess se mordió el labio para no gritarle de todo y empezó a contar en su cabeza hasta 10.
-Sirius, cariño, eres como subnormal pero sin el como. -dijo con una dulce voz- ¿¡Qué quieres morir?! -dijo cambiando el tono de voz radicalmente.
-No, Jess, esta bien.- dijo Lily- Si quieren ir, adelante. Pero nosotras y toda la orden del fénix vamos con vosotros.
-No. -sentenciaron James y Sirius a la vez. James se metió dentro lanzando una mirada a Lily advirtiéndole que no le siguiera.
Sirius se sentó delante del carro y cogió las riendas de los caballos alados.
-Sirius. Como cabalgues un solo metro, no te volveré a dirigir la palabra.- sentenció ella con los ojos un tanto húmedos.
Jess Greengrass tenía miedo. Su valentía al hablar con James se había sustituido por la preocupación en estado puro.
Sirius pensó en lo guapa que estaba cuando sin darse cuenta, le demostraba que le quería. Tal vez, ella tuviese razón, tal vez Sirius iba a ir hacia la muerte segura. Tal vez.
-Te quiero mucho. - dijo con una sonrisa triste Sirius. De un tirón, los caballos corrieron y en un par de metros se elevaron, dejando a Lily y a Jess solas en mitad del césped.
-¿Qué hemos hecho?- susurró Lily, desesperada.
-Si no les matan allí, les mató yo.- dijo la morena mientras se limpiaba un par de rebeldes lágrimas con la manga.- Vamos.- dijo dándose la vuelta- No vamos a quedarnos aquí llorando como si fuese una peli, ¿Verdad? Tenemos a gente que reunir.
-Yo aviso a los de Gryffindor, tú encárgate de los otros. - dijo Lily dirigiéndose a paso rápido hacia el castillo.
-Marchando.
Aquella noche, la orden del fénix pasaría su primera gran prueba.
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James y Lily
FanfictionÉpoca Merodeadora, James y Lily con su preciosa historia de amor, sus peleas y reconciliaciones, Sirius con sus ligues, Remus con sus problemas peludos, y la amenaza de una futura guerra, les hará estar más unidos que nunca y demostrar que por uno d...
