Capítulo 53

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Sirius Black tirado en la cama, emitía una gran risa, que era lo único que rompía el silencio de la habitación. Remus por su parte, se tapaba la cara con la mano para ocultar su risa, por respeto. Peter tenía una sonrisa, aunque no había acabado de comprender la gracia de la situación.

-¡No tiene gracia!- gritó James, quitándose las uñas de la boca, que se las mordía por nervios- Canuto, ya...

-Reconoce que es muy gracioso... -se defendió para volver a reír Sirius.

-No le veo la jodida gracia. Merlin...- murmuró mientras se pasaba las manos por la cara.

Entonces, la puerta de la habitación se abrió de par en par.

-¡TÚ!- le gritó Lily a James señalándole con el dedo. A su lado iba Jess, con el pelo recogido en un mal moño y una cara de malas pulgas.

-¡Lily!- James se levantó rápidamente. No tuvo tiempo de analizar bien la situación, así que rápidamente comenzó a decirle todo a una velocidad increíble - ¿A que no sabes quien me he encontrado en...? -James arrugó la nariz. Un detalle le hizo parar y tomarse una pausa- ¿Por qué huele a muerto...?

James miró a Lily y se fijo en ella. Sus ojos desprendían lanzas mortíferas y la ira se veía venir. Poco a poco las cosas fuero encargando en la cabeza de James.

-Oh, oh..- murmuró cerrando los ojos.

-¿Crees que ha sido divertido?- gritó Lily- ¡Hoy tenía la exposición oral! ¡Si, esa misma de la que te he estado hablando semanas! ¡Y a ti, pedazo de troll..! -dijo Lily presionado su dedo contra su pecho- ¡Solo se te ocurre poner una bomba llena de...!- Lily hizo una pausa para pensar de que estaba hecha la bomba- de... ¡De lo que hipogrifos lleve eso!

-Se me paso por completo lo de tu exposición... -confesó James negando con la cabeza. Jess detrás de él, se giro para cerrar la puerta, ya que algunos curiosos estaban empezando a salir al pasillo a ver que causaba tanto escándalo.- Reconozco que tal vez nos pasáramos calculando las cantidades de cada cosa que llevaba pero no quería que os afectara.

-Os doy permiso para hacer lo que queráis sin delataros.- comenzó Jess en un tono calmado, pero exigente a la vez. Parecía una sargento militar- Lo que queráis. ¿Y vosotros, panda de babuinos, me lo agradecéis tirándome encima un "perfume" de mierda?- dijo elevando la voz con cada palabra.

-Si... Lo suyo hubiera sido que os avisáramos...- coincidió Sirius, aún tirado en la cama.

-Si, os podríamos haber avisado, me lo apunto para la próxima vez... Pero oye, ¿Sabes a quién he...?- intentó hablar el guapo moreno.

-¿Próxima vez?- espeto Lily.

-Si, cariño, te puedo prometer muchas cosas pero no que no haya una próxima vez...- dijo James intentando sonreír.

Lily puso los ojos en blanco.

-Y volviendo al tema de conversación inicial...- dijo Sirius, dándole la entrada a James.

-¡Ah, eso!- James miró fijamente a Lily. Comenzó a mover las manos como tocando un redoble de tambores y dejando unos segundos la intriga- He visto a tus padres.- soltó como tocando un platillo.

Todos miraron a Lily, esperando su reacción. A ella le tomó un momento analizar esas palabras.

-Ah, vale...- dijo encogiéndose de hombros Lily.

-¿Qué?- dijeron James y Remus a la vez.

-¡Lily...!- le reprimió Jess por la falta de entusiasmo.

-¿¡Pero que mierda de reacción es esa, Evans!?- explotó Sirius.

-¿Pero que quieres que te diga?- preguntó Lily, quien no lograba entender todo esa emoción a que se debía- Hace unos días me atacaron. Me querían matar. He estado en enfermería, es perfectamente entendible que quisieran venir para verme.

-Sí, claro.-contestó James- Pero no sé, podrías haberlo comentado o...

-¿Pero saben que estamos saliendo? ¿Quiero decir, se lo has dicho?- le cortó Lily examinándole con sus ojos grandes y verdes.

-No...- comentó James. Lily inconscientemente, relajo sus hombros e incluso pareció soltar un poco de aire. Como si aquello le hubiera relajado. James puso una cara de alucinación. -¡Espera, espera! ¿Qué es eso?

-Ha sido esto...- reconoció Sirius de fondo imitando la caída de hombros de Lily y soltando un suspiro parecido al de ella.

James miró a Sirius con una expresión de enfado.

-Perdón, oye...- dijo Sirius levantando las manos y echándose hacía atrás en señal de disculpa.

-¿Te alegras de que tus padres no me conozcan?- dijo elevando la voz.

-Es comprensible...- murmuró alto Remus mirando un punto del suelo. James le dedicó la misma mirada que ha Sirius.- Perdón, oye...- dijo levantando las manos igual que Sirius.

-No, cariño, no saques las cosas de quicio...- comenzó Lily, jugando con un anillo que tenía.

-¿Ahora cariño?- preguntó James, frunciendo el ceño.

-James, escúchame yo...- intentó continuar. Alguien tocó a la puerta en ese mismo instante. Todos giraron la cabeza hacia la puerta.

-Ya voy yo, vosotros seguir...-dijo Jess mirando a Lily y James- haciendo eso.- se dio la vuelta y abrió la puerta de la entrada para encontrarse a un elfo doméstico que trabajaba en el colegio. Llevaba un saco de patatas como atuendo y las tapas de unos tarros como zapatillas.

-Muy buenos días.-saludó amablemente.

-Hola.- le contestó la morena.

-¿El señor Sirius Black se encuentra aquí?- preguntó el elfo, haciendo chasquear los dedos para que apareciera un sobre grande- Correo especial.

-Si, esta dentro. - dijo Jess aceptando la carta que el pequeño ser le ofrecía- Ahora mismo se la doy. Gracias.- sonrió.

-A usted, señorita. - el elfo hizo una pequeña reverencia y desapareció por un extremo del pasillo. Jess se volvió a girar con una carta en su mano.

-Ten. -dijo de mala gana ella tirándole la carta y cerrando la puerta.

Sirius la pilló al vuelo.

-¿Tú también te has enfadado?- preguntó incrédulo Black.

-No, Sirius.- ironizó ella- Me encanta oler a mierda de dragón.-se dio una vuelta y se dirigió otra vez a la salida- Si me disculpáis, me voy s bañarme para quitarme vuestra broma de encima.

-¿Quieres que te ayude?- dijo rápidamente Sirius. Jess se paró en medio de la puerta y se giró dirigiéndole una mirada que explicaba claramente que no. Sirius, aún así sonrió pícaramente.

-Vete al cuerno...- murmuró antes de dar un portazo. Sirius se quedo mirando a los demás con el ceño fruncido, preguntándoles así con esa expresión si ellos entendían algo.

Se dejo caer en la cama de atrás, mientras James y Lily reemprendían su discusión. Los gritos se volvieron murmullos de fondo mientras Sirius abría la carta.

Era una carta certificada y en un papel muy bonito. Eso le sorprendió, pensando que podría a llegar a ser de su familia, pero se equivocaba. Saco el papel, muy bien doblado y cautelosamente la comenzó a desdoblar.

Vio una caligrafía elegante y un vocabulario complicado y achinó los ojos para poder leerla bien. Sus ojos iban muy rápido palabra por palabra y su emoción principal cambiaba poco a poco del desconcierto a la sorpresa. Una sonrisa le apareció en la cara.

-¡Eh, Eh!- llamó Sirius sin despegar sus ojos del papel.

-¿Qué?- gritaron un poco molestos por la interrupción de su discusión la pareja. Al ver su cara de felicidad ambos relajaron la expresión.

-Me quedo...- murmuró, levantando la vista- Me han apadrinado.

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Eyyyyy! ¿Qué tal estáis? 💙 ¡Cuánto tiempo! Siento que sea tarde, pero aquí tenéis ya el capítulo! La inspiración me viene y me va, igual que el tiempo, y os prometo que no puedo controlarlo 😓😓😓

Buenoo, contarme, ¿Qué os parece el capítulo? Os voy leyendo, chicxs😊

byeee ❤️

James y LilyDonde viven las historias. Descúbrelo ahora