Maratón - Aquí no, Calum

500 81 11
                                        

Aceptas la llamada bajo la mirada de la bibliotecaria. Hay tanto silencio en la sala que la única voz que se oye es la tuya. Sin embargo, la vergüenza merece la pena porque hace casi un día que no hablas con tu novio. Cuando se va de gira es complicado encontrar un ratito libre para charlar.

- Calum, te he echado de menos.- murmuras.

- Y yo a ti, muñeca. - suspira y casi puedes sentir su sonrisa.- ¿Qué estás haciendo?

- Estudiando un ratito.- susurras.- ¿Y tú?

- En la cama pensando en ti.

Sueltas el bolígrafo y carraspeas.

No estás segura de haber entendido lo que quiere decir con esa frase, pero tu mente sucia te hace pensar en una idea un tanto inapropiada.

- Ah.- murmuras, sin saber qué responder.

- ¿Qué bragas llevas puestas?

Sin poder evitarlo, te echas a reír. Acto seguido, decenas de estudiantes de mandan a callar.

- Tangas negras.- mientes.

Lo cierto es que llevas las bragas más feas de todas, pero son demasiado cómodas.

- Buff.- suspira Calum.- ¿Y el sujetador?

- Ninguno.

- Madre mía.- gime.

Llevas tu mano a la boca para tapar otra carcajada y te centras en mantenerte seria. Respirando muy hondo, tragas saliva y miras a tu alrededor, asegurándote de que no te esté mirando nadie.

En ese instante, escuchas bajar una cremallera y varios gemidos de tu novio.

- Aquí no, Calum.- susurras.

Cuelgas y tardas dos minutos en mantener la seriedad.

No sabes si son las ganas de reír, las ganas de ver a tu novio, las ganas de que te bese con toda la pasión que debe sentir ahora o el estrés. Sea como sea, estás roja como un tomate.



¡50 votitos y subo el último!

Cuidaos,

Aleave

Preferences IIDonde viven las historias. Descúbrelo ahora