La película acaba de comenzar y tú no puedes estar más emocionada. El cine está prácticamente vacío porque hace demasiado tiempo del estreno, pero eso no te ha impedido comprar dos entradas para ver la película.
Michael posa su mano en tu rodilla y te da un beso en la mejilla, contento.
- ¿Crees que será graciosa?
- Claro que no, Michael.- murmuras, comiendo palomitas.- Es de miedo. ¿Cómo va a ser graciosa?
Tras algunos comentarios más, Michael se queda callado y disfruta de la pantalla.
Nunca has ido a ver una película de miedo con él. En un principio pesabas que sería mala idea porque se podía reír al verte chillar tanto. Sin embargo, con el paso de los meses entendiste la razón por la que Michael nunca proponía ver esas películas: le dan miedo.
Justo cuando la protagonista grita, Michael aparta la cara y te da un beso en la mejilla. En un movimiento rápido, se desliza en tu asiento y te sienta encima de su regazo. Abrazándote por la cintura, esconde su cabeza en tu espalda y comienza a darte besos en el cuello, poniéndote los pelos de punta.
- Michael.- susurras, intenta controlarte.
Él sonríe y levanta un poco de tu camisa, colocando sus manos en tu estómago.
Las ganas de darte la vuelta y besarlo son demasiado fuertes.
Quieres darte la vuelta, besarlo y acabar con toda esa pasión que hay entre vosotros dos.
Pero no puedes.
Hay tres personas más en esta sala.
- Michael.
- Es que eres guapísima.- murmura.- Me encanta tu cuerpo.
- Michael, aquí no.
Diez minutos después te quedas sola en la sala por dos razones: a tu novio le da tanto miedo la película que no puede soportarlo y, además, está demasiado alterado por aguantarse tanto las ganas de besarte.
¡Ánimo, señoritas! ¡Votad! Mi intención era subir dos al día pero casi no hay votos (Comparado con la mayoría de los otros días). ¿No os gusta?
Espero que estéis todas bien.
Recordad que tengo twitter: Aleave (@Aleave__)
Aleave
