Capitulo 29.

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Narra Valeria.

Mel: ¿Estás bien? ¿Necesitas algo? -me dice desde el otro lado de la puerta del baño-

Valeria: No, tranquila. Ya salgo -le grito-

Y sí, mi amiga no podía esperar a desayunar por lo menos, no. Ha salido antes sólo para comprar el predicto.

Está loca, pero la amo.

Mel: ¿Y bien...? -me dice una vez que salgo del baño-

La miro y nuestro el test.

Valeria: Yo no sé que voy a hacer ahora, Mel -le digo llorando cuando ella ve que ha dado positivo-

Ella me abraza fuertemente, mientras ríe como una loca de felicidad.

Mis lágrimas ahora son de felicidad. Voy a ser mamá. Aunque también siento un miedo increíble por todo esto.

Mel: ¿Por qué? -seca mis lágrimas-

Valeria: ¿Y si no soy buena madre? ¿Y si no soy capaz de sacarle adelante?

Mel me mira con preocupación.

Mel: No estarás pensando en interrumpir este embarazo, ¿no?

Valeria: ¡¿Qué?! ¡Jamás! -le digo alarmada- ¿Cómo puedes pensar algo así?

Mel: Lo siento... Es que acabas de decir eso y... -deja la frase en el aire- Perdóname -me abraza-

Valeria: Está todo bien -cojo su mano- Es sólo que... Yo no sé cuidar ni de mi misma, imagínate cuidar de un ser tan pequeño e inocente como un bebé.

Vuelvo a mirar el test y tiemblo de emoción.

Mel: Valeria, mírame -coge mi barbilla y hace que la mire- Tú sabes cuidar de ti perfectamente, eres una persona maravillosa y me alegro de que nuestras vidas se cruzaran porque yo te quiero como a una hermana -a estas alturas las lágrimas ya están cayendo por mis mejillas como una cascada- Y que sepas que vas a ser la mejor madre del mundo -acaricia mi cara- Y yo voy a ser la tita Mel y le voy a consentir a más no poder -río y acaricio mi vientre-

Es la primera vez que lo hago, y siento como si estuviera acariciando a mi bebé.

Valeria: Mira, cariño -le hablo a mi bebé- Aún no has nacido y ya te amamos -sonrío mientras que sigo teniendo las manos en mi vientre-

Mel: Vas a ser el bebé más querido del mundo -ahora le habla ella y yo la abrazo-

Agradezco al cielo por tenerla en mi vida. Sé que va a ser una tía excepcional.

Mel: Valeria... Yo... Necesito preguntarte esto -dice nerviosa-

Valeria: Dime.

Sé que hay algo que la mata de intriga, la conozco y su mirada me lo dice todo.

Mel: ¿Y Pablo? ¿Se lo vas a decir?

La miro fijamente. No me puedo creer que esté dudando de mí.

Valeria: ¿Cómo crees? Pues claro que se lo diré -sonríe- Es su padre y merece saberlo, él después sabrá lo que quiere hacer -coge mi mano- Pero -suspiro- Mi obligación como madre es decirle que vamos a tener un bebé -digo con más seguridad que nunca-

Es cierto que cuando empecé a sospechar que estaba embarazada, dudé sobre si decírselo o no. Pero, ahora estoy más segura que nunca de que él tiene que saberlo.

Mel: Me alegro que sea así -sonríe y yo con ella- Y quién sabe, tal vez este bebé sea el regalo del destino que os una para siempre -acaricio mi vientre-

La Escalera.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora