Finn Kester.
No le encuentro sentido a esto, Barbara toma mi mano y me suelto inmediatamente con la excusa de que debo buscar las llaves en mi mochila.
¿Por qué ella está aquí? Nadie la ha invitado.
Cuando salimos del colegio Skyler me ignoró de sobre manera, quizá está molesta, o quizá son cosas mías. Skyler y yo no somos amigos para que estemos juntos todo el tiempo o hablemos sobre nuestros planes.
Pero es que la ví marcharse con uno de sus amigos he inconscientemente desee ser yo.
Abro la puerta principal de mi casa seguido de entrar y tratar de cerrarla, pero entonces recordé que Barbara venía conmigo, o detrás de mi no sé.
-Lo siento. -Digo cerrando la puerta una vez que ella ya está adentro.
-No te preocupes, ¿cómo que si te está urgiendo tener sexo no? -Pregunta sentándose en uno de los sofás de la sala.
Si pero no contigo. Lo pienso pero no lo digo.
-¿Qué son todas estas cosas? -Pregunta refiriéndose a un montón de cajas de cartón amontonadas.
Me acerco a las cajas y abro una de ellas encontrándome con desechables, abro otra y me encuentro con botellas de tequila.
-Deben ser para el cumpleaños de mi mamá. -Me encojo de hombros.
-¿Me invitarás? -Pregunta levantándose y poniéndose a mi lado.
-Ahh... no es mi fiesta.
-Bueno seguro que Sophie me invita.
-Seguro.
-¿Subimos a tu habitación entonces?
-Claro.
Barbara sonríe y toma mi mano para comenzar a subir las escaleras de mi casa, llegamos a mi habitación y aseguro la puerta para que nadie pueda interrumpirnos.
He deseado esto tanto tiempo, ella va a entregarse a mi, levanto la vista esperando verme reflejado en las gafas de Sky...
Niego repetidas veces, con un demonio en el infierno ¿Qué está pasándome?
Barbara ataca mi cuello con besos y mordidas, ella intenta deshacerse de mi cazadora pero se lo impido.
-Tengo cosas que hacer. -Digo abriendo la puerta de mi habitación y saliendo por esta dejándola completamente sola y confundida.
Tomo las llaves de mi motocicleta y luego de encenderla salgo de casa a alta velocidad.
Tan solo necesito ver sus ojos a través de cristal de sus gafas, tan solo necesito ver esos ojos que me obligan a mirarle.
Cuando llego a su casa y sin ser consciente de lo que estoy haciendo exactamente llamo el timbre de su casa.
La señora de la vez pasada aparece detrás de la puerta y me sonríe. -Buenas tardes joven, ¿qué se le ofrece?
-Yo, bu-buenas tardes, ¿e-esta Skyler?
-Oh, me pareció haberla escuchado llegar hace un rato, entre.
Asiento y tímidamente comienzo a caminar dentro de su casa, la nana de Skyler me indica que me siente en un sofá mientras espero y así lo hago.
Me gusta estar aquí, se siente como un hogar, los pisos están más que limpios y de la cocina vuelve a desprenderse aquel olor a comida recién cocinada.
La chica de la última vez aparece detrás de una pequeña puerta, ella me mira unos segundos, me sonríe y luego viene directo a donde estoy. -¿Buscas a Skyler? -Pregunta.
ESTÁS LEYENDO
Eres Mía.
Teen FictionIncluso yo podría olvidarme de todos, pero no de ti. ¿Que cuál es la maldita necesidad de conservar dentro de tu ser a una persona que no se lo merece? El maldito sentimiento del amor. Lo sé, estoy jodida. Warning. Este libro lleva la toxicidad a...
