Steven Nelson.
Ella no podría lucir más preciosa.
Su cabello rubio cae en sus hombros haciéndola incomodarse y cabrearse un poco por lo rebelde que es.
Rosie nota que la he estado admirando y se acerca a mi sonriendo. -¿Estás consciente? -Me pregunta.
Sonrío. -No estoy tan seguro.
-¿Cuanto has tomado?
-2 tragos de vodka y 4 de ron.
-No es mucho. -Se encoge de hombros.
Yo sonrío y la abrazo. -Claro que no. -¿Y usted señorita?
-2 tragos de tequila.
Abro los ojos y finjo sorpresa, -¿Desde cuando mi novia toma tanto?
-¿Cuál tanto? -Pregunta riendo.
Mi sonrisa se hace incluso más amplia al verla así. Sus ojos divagan en el suelo y ella vuelve a levantar la vista para mirarme.
Sus ojitos azules se ven jodidamente hermosos a pesar de que no hay mucha luz aquí afuera.
-Espera. -Dice. -¿Desde cuando soy tú novia?
-Desde que te conocí supe que lo serías. -Me encojo de hombros y Rosie sonríe.
Todos se han ido ya, incluyendo a Finn y a Skyler, solo queda el padre de Rosie pero él está dentro de la casa, dijo que tomaría unas últimas cosas que tiene aquí y que se marcharía después.
Abrazo a mi novia por la cadera y ella se estremece ante mi tanto.
-¿A que horas te vas a ir? -Pregunta recostándose sobre mis hombros.
-Oh más tarde, -Me encojo de hombros. -¿Oh ya quieres que me vaya?
-¿Qué? No no no no. -Se apresura a responder.
Es sólo que, bueno en unos momentos saldrá mi padre y ¿no va a ser incómodo?
-¿Incómodo conocer a mi suegro? -Levanto los hombros. -Tengo experiencia en el tema.
Rosie levanta una ceja y voltea los ojos disimuladamente. -Será sencillo entonces.
-¿A donde va mi celosa? -Digo tomándola de la mano apegándola a mi.
-No soy celosa. -Se queja.
-¿Ah no?
-No.
-Si no estás celosa ahora, ¿por qué no te gusto escuchar lo que dije?
-¿A que te refieres? -Se hace la desentendida.
-Ha cuando te dije que ya tengo experiencia en conocer personas.
-Tú no te referías a eso.
-¡Por supuesto que si!
Y más si es el padre de la persona que hace conjugar mis sentimientos y pensamientos, que está todo el día en mi cabeza y corazón y qué justo ahora se estremece por mi tacto.
Rosie esconde su cabeza en mi pecho al escucharme. -¿Sabes de quien estoy hablando? -Pregunto acariciando su barbilla.
De ti mi amor. -Ella sonríe y levanta su rostro para besarme.
Los besos de Rosie generalmente son maliciosos, excitantes, sin siquiera respeto a que me esté quedando sin aire o a que pueda arrancar uno de mis labios.
Pero justo ahora no es así, ella me besa de manera calmada y tierna, como si quisiera expresarme todo lo que siente al besarme, y lo adoro.
Pongo mis brazos al rededor de su cintura atrayéndola más a mi, me he acostumbrado tanto a su delicioso olor que cuando no la tengo cerca siento que algo me está faltando.
ESTÁS LEYENDO
Eres Mía.
Novela JuvenilIncluso yo podría olvidarme de todos, pero no de ti. ¿Que cuál es la maldita necesidad de conservar dentro de tu ser a una persona que no se lo merece? El maldito sentimiento del amor. Lo sé, estoy jodida. Warning. Este libro lleva la toxicidad a...
