Capítulo 25.

369 24 0
                                        

Steven Nelson.

Ella no podría lucir más preciosa.

Su cabello rubio cae en sus hombros haciéndola incomodarse y cabrearse un poco por lo rebelde que es.

Rosie nota que la he estado admirando y se acerca a mi sonriendo. -¿Estás consciente? -Me pregunta.

Sonrío. -No estoy tan seguro.

-¿Cuanto has tomado?

-2 tragos de vodka y 4 de ron.

-No es mucho. -Se encoge de hombros.

Yo sonrío y la abrazo. -Claro que no. -¿Y usted señorita?

-2 tragos de tequila.

Abro los ojos y finjo sorpresa, -¿Desde cuando mi novia toma tanto?

-¿Cuál tanto? -Pregunta riendo.

Mi sonrisa se hace incluso más amplia al verla así. Sus ojos divagan en el suelo y ella vuelve a levantar la vista para mirarme.
Sus ojitos azules se ven jodidamente hermosos a pesar de que no hay mucha luz aquí afuera.

-Espera. -Dice. -¿Desde cuando soy tú novia?

-Desde que te conocí supe que lo serías. -Me encojo de hombros y Rosie sonríe.

Todos se han ido ya, incluyendo a Finn y a Skyler, solo queda el padre de Rosie pero él está dentro de la casa, dijo que tomaría unas últimas cosas que tiene aquí y que se marcharía después.

Abrazo a mi novia por la cadera y ella se estremece ante mi tanto.

-¿A que horas te vas a ir? -Pregunta recostándose sobre mis hombros.

-Oh más tarde, -Me encojo de hombros. -¿Oh ya quieres que me vaya?

-¿Qué? No no no no. -Se apresura a responder.

Es sólo que, bueno en unos momentos saldrá mi padre y ¿no va a ser incómodo?

-¿Incómodo conocer a mi suegro? -Levanto los hombros. -Tengo experiencia en el tema.

Rosie levanta una ceja y voltea los ojos disimuladamente. -Será sencillo entonces.

-¿A donde va mi celosa? -Digo tomándola de la mano apegándola a mi.

-No soy celosa. -Se queja.

-¿Ah no?

-No.

-Si no estás celosa ahora, ¿por qué no te gusto escuchar lo que dije?

-¿A que te refieres? -Se hace la desentendida.

-Ha cuando te dije que ya tengo experiencia en conocer personas.

-Tú no te referías a eso.

-¡Por supuesto que si!

Y más si es el padre de la persona que hace conjugar mis sentimientos y pensamientos, que está todo el día en mi cabeza y corazón y qué justo ahora se estremece por mi tacto.

Rosie esconde su cabeza en mi pecho al escucharme. -¿Sabes de quien estoy hablando? -Pregunto acariciando su barbilla.

De ti mi amor. -Ella sonríe y levanta su rostro para besarme.

Los besos de Rosie generalmente son maliciosos, excitantes, sin siquiera respeto a que me esté quedando sin aire o a que pueda arrancar uno de mis labios.

Pero justo ahora no es así, ella me besa de manera calmada y tierna, como si quisiera expresarme todo lo que siente al besarme, y lo adoro.

Pongo mis brazos al rededor de su cintura atrayéndola más a mi, me he acostumbrado tanto a su delicioso olor que cuando no la tengo cerca siento que algo me está faltando.

Eres Mía. Donde viven las historias. Descúbrelo ahora