-Por favor tía. -Suplico. -Tienes que averiguar sobre todos los internados y asilos, necesito encontrarlos.
-Aún no me dices cuál es la preocupación de encontrar a tus amigos vagos Sky, ¿tus padres saben sobre eso?
Niego. -Solo ayúdame tía por favor.
Oigo un suspiro a través de la línea telefónica. -Repite el nombre del adulto.
-Chop.
-Chop no es un nombre.
-No lo he llamado así miles de veces para que alguien venga y me diga que no se llama así.
-Esta bien Sky.
Oh pero cuerda que a cambio tendrás que venir conmigo a la prueba de vestido.
-Oh, ¿pero cuándo es?
-¿Estas de broma?
-Oh no.
-Te lo dije está mañana, mañana a las 8.
-Oh, -Rasco mi cabeza apenada. -Lo completamente olvidé.
Mi tía ríe. -Me di cuenta cariño, te llamo luego besos, te quiero, adiós.
-Igualmente adiós.
"Últimamente he estado olvidando cosas, intento recordarlas cuando me lo mencionan, pero mi memoria es como un hámster gordo tratando de correr en una rueda giratoria.
Como ayer que olvidé completamente el cumpleaños de mi hermano, Diego no iba a tener una gran fiesta pero aún así olvidé bajar por completo hasta que Finn y mi abuela subieron a buscarme, si gracias al cielo tengo a la mejor abuela y al mejor novio.''
Y recordando al mejor novio, (como si saliera de mi cabeza), no he podido verlo hoy en el colegio.
Entro a la cafetería ya en el último receso tratando de encontrarlo con la mirada, me doy por vencida al ver a su grupo de amigos sin Finn.
Rosie y los chicos, ellos tampoco están.
Las cosas entre Rosie y yo no han mejorado y eso no me agrada en lo absoluto.
Camino con mi bandeja de alimentos y me siento en una mesa completamente desértica, por unos segundos hasta que Jerry aparece en mi campo de visión.
-¿Puedo sentarme? -Pregunta señalando la silla vacía al lado de mi.
Asiento y sin mucho entusiasmo llevo mi vista hacia una mesa repleta de chicos y chicas cuchicheando algo.
-¿Cómo estás? -Me pregunta Jerry tratando de abrir un tema de conversación.
Me encojo de hombros negando. -Todo bien.
¿Tú cómo estás?
-Emocionado. -Responde sonriente. -Mi familia por fin acepto que yo podía estudiar y trabajar en Canadá, en cuanto me gradúe.
No puedo seguir escuchando lo que Jerry dice, mis sentidos se han concentrado en la mesa de chicos revoltosos, ¿es mi imaginación o están hablando de mi?
-¿Y tú a donde piensas irte a estudiar?
-Ah, ¿qué? -Pregunto viéndolo confundida.
Jerry ríe amigable. -Olvídalo.
-Lo-lo siento.
Es que ellos. -Señalo al grupo de chicos. -¿De qué tanto reirán?
Jerry levanta los hombros restándole importancia. -Tonterías, quizá señalan a quienes deciden teñirse su cabello, ya sabes como son.
ESTÁS LEYENDO
Eres Mía.
Ficção AdolescenteIncluso yo podría olvidarme de todos, pero no de ti. ¿Que cuál es la maldita necesidad de conservar dentro de tu ser a una persona que no se lo merece? El maldito sentimiento del amor. Lo sé, estoy jodida. Warning. Este libro lleva la toxicidad a...
