"Desde hace algunos días he intentado hablar con Nathaniel, pero me es imposible, quiero preguntarle que sucedió con él y con Milu en la fiesta, y también con el otro chico, algo dentro de mi me dice que se trata de Marco, y estaría segura de ello si no fuera porque sé que Marco está lejos y porque él en especial jamás haría eso.
¿Por qué? Porque Marco es buena persona, es de las pocas cosas que estoy segura dentro de mi vida''
Cierro el diario y con mucho cuidado lo deposito dentro de un cajón en la cómoda, salgo de mi habitación encontrándome con un sonriente Diego.
-Déjame adivinar. -Le digo. -¿Obtuviste el primer lugar en el parcial?
Mi hermano sonríe abiertamente. -Tengo una cita con alguien que realmente me gusta.
Abro los ojos sorprendida haciendo la sonrisa de mi hermano más amplia. -¿Enserio? -Pregunto.
-Si.
-¿Y quién es?
-Es..
-¿De la universidad?
-Así es.
-¿Desde cuando salen?
-¿Me dejas responder a una de tus preguntas? -Ríe.
-Si, perdón.
-Saldremos esta noche, no estoy seguro aún a donde iremos.
-Oh, ¿entonces te invitaron a ti eh?
Diego vuelve a sonreír. -Si.
-¡Uuh! -Exclamo dándole un pequeño golpe en su hombro, mi hermano solo niega sonriendo.
-Me contarás los detalles luego. -Le guiño un ojo.
-Claro.
¿Cómo siguen los chicos?
-Mejor. -Respondo suspirando al recordar cómo los vi esta mañana. -Pronto podrán volver a casa.
Flashback.
Rosie ha estado un poco molesta conmigo, eso no me agrada en nada.
Tal vez no debí contarle que pude descifrar que uno de los que estaban golpeando a los chicos era Nathaniel, a ella nunca le ha gustado que yo sea cercana a ellos, dijo que esto traería consecuencias y creo que ahora las tiene.
Durante los últimos dos días apenas y me ha dirigido la palabra.
-Hola.. -Digo sentándome frente a ella en uno de los pasillos de la clínica.
Rosie voltea a verme y luego lleva su vista al suelo. -Hola. -Susurra.
-¿Cómo estás? ¿Ya viste a Steven, cómo está él?
-Él está mejor gracias, su nariz ha comenzado a sanar. -Se encoge de hombros poniéndose de pie.
-Rosie...
-Ya tengo que irme. -Me dice. -La mamá de Steven y yo tenemos cosas que hacer para la mudanza.
¿Ni siquiera vas a considerarme para ayudarles?
-Esta bien. -Respondo asintiendo.
Rosie tan siquiera voltea a verme solo desaparece luego de llamar el elevador.
Me levanto de la pequeña silla y me dirijo hacia la habitación de Alejo.
Llamo un par de veces y en cuestión de unos segundos madre de Alejo aparece frente a mi con lágrimas en sus ojos, ¿Todo está bien? Sin ser consciente de pareciera que su llanto aumenta al verme, ¿por qué?
ESTÁS LEYENDO
Eres Mía.
Novela JuvenilIncluso yo podría olvidarme de todos, pero no de ti. ¿Que cuál es la maldita necesidad de conservar dentro de tu ser a una persona que no se lo merece? El maldito sentimiento del amor. Lo sé, estoy jodida. Warning. Este libro lleva la toxicidad a...
