Ambos voltearon a verme y no podía negar que el setenta por ciento de sangre que recorre mi cuerpo estaba hirviendo de coraje.
Me acerqué a ellos y Milo se sentía incomodo, lógicamente el no sabia que ella hizo mi vida imposible, antes piensa que eramos mejores amigos.
—Los milagros existen y vaya que estas hermosa Lya, que bonito encontrarte de nuevo —Decía Alex en tono satírico.
No respondí nada, solo sonreí hipocritamente y miré mal a Milo, nunca lo había hecho pero la ocasión y mis celos lo estaban provocando.
Tomé del brazo a Milo y lo aleje de ahí, no quería verme como la novia celosa solo quería decirle algunas cosas.
—Tu madre acaba de morir, quizás soy la única que te puede ayudar o quizás tu padre y resultas viniendo con Alex, Milo es en serio, con Alex? —le gritaba.
—A mi padre no lo nombres, no existe y si vas a venir con el show de la novia celosa, te pido que le dejes ahí —Decía Milo alejándose de mi yendo a donde Alex.
Trague en seco lo que me dijo Milo, que le pasaba tratandome así? Deje todo y me alejé del parque.
Iba caminando hacia casa y no voy a negar que a lo que mis lágrimas caían yo esperaba que Milo llegará detrás mio y me dijera que no quería haber dicho eso.
Pero solo se quedo en mi pensamiento, por que llegue a casa y nunca sucedió eso. Subí a mi cuarto y me sentí destruida.
Tenia que dejar que todo lo que me hicieran me afectará, siempre era lo mismo, lo mínimo siempre me afecta y ya no podía seguir en esta situación.
( ... )
Eran las diez de la noche, quería dormir pero la preocupación no me dejaba. Milo no aparecía y no contestaba mis llamadas.
Le timbre una, dos y muchas veces y siempre se iba a buzón. Mi madre estaba dormida por que había llegado muy cansada del trabajo.
Paso otra hora y escuché ruidos en el pórtico de la casa, risas y voces conocidas, unas llaves y la puerta de la casa se abrió.
Baje corriendo las escaleras y me lleve la desilusión del siglo, Milo había llegado y me alegraba que llegará bien, pero el problema era ella, Alex.
Milo había llegado junto a ella y también habían llegado con dos botellas de licor en sus manos.
Me dolió el alma verlo ebrio, me acerqué a él.
—Cielo, por favor dame esa botella tu no eres así, te lo pido damela —Decía tratando de quitársela.
—Y por favor te pido que te largues de esta casa, no te quiero ver más junto a Milo —le dije a Alex.
Milo se negó rotundamente a darme la botella de licor, también se hizo junto a Alex y me grito.
—Lya, si se va ella, me voy yo —Decía en tono ebrio.
—Si así son las cosas quédense ustedes que yo mañana me voy —subí corriendo las escaleras.
Quizás siempre me la paso llorando pero me prometí no volver a sufrir por algo o por alguien.
Me encerré en mi cuarto para alistar mi maleta, también pedí por una aplicación mis ticketes de vuelo para mañana temprano, volvería a Boston no quería seguir acá.
Coloque música suave por toda mi habitación para poder dormir y olvidar esto.
( ... )
Me levante a las seis de la mañana, mi vuelo salia a las diez de la mañana, entre a la ducha a bañarme.
Mi madre se hizo en la puerta y comenzó a preguntarme qué sucedía, por que tenía mis maletas listas. Le conté todo mientras salia de la ducha, ella entendió todo.
Me cambie con algo cómodo y le escribí a Sophie que ya iba para Boston, ella dijo que me esperaría en el aeropuerto.
Baje con mucho cuidado mis maletas, Milo estaba dormido en el sofá pero Alex no se encontraba aquí. Hice el menor ruido posible para que no se despertará.
Mi madre me hizo un pequeño desayuno, lo comí rápido y pedí un taxi que me llevará al aeropuerto.
El taxi llego y Milo no se despertó, me dolía irme así pero yo no podía seguir así. Tomé mis maletas y me despedí de mi madre, pero antes de salir alguien me tomo del brazo.
—Lya a dónde vas con esas maletas? —preguntó Milo estirándose.
—Me devuelvo a Boston, cosa que creo que no te importa por Alex —dije mientras le entregaba las maletas al taxista para que las subiera.
—No Lya, yo te necesito acá, no recuerdo nada pero perdóname no te vayas, Lya he estado muy confuso con todo esto y no se que digo o hago, perdón por favor no te vayas —Dijo tomando mis manos a punto de llorar.
Me dolió toda esta situación, quería quedarme y decirle que ambos nos equivocamos pero no es así, el está tomando malas decisiones gracias a Alex.
—Anoche preferiste a Alex cuando yo de por vida te elegiría, aunque me duela el alma te pedí que dejaras el licor y no quisiste, nos veremos cuando quieras apostarle a nuestra relación como yo lo hago —le di un beso en su mejilla y un pequeño abrazo.
Me alejé de él y me subí al taxi con el alma y el corazón destruido, el taxi arranco hacia el aeropuerto, voltee a mirar y Milo se quedo llorando.
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still here? - meglo
Fanfictielya siempre estuvo segura, de que él, era su alma gemela ; segunda parte de help to me - meglo
