Capítulo 22

2.1K 179 22
                                        

Mía.
4 semanas después.

Las semanas pasaron rápido y finalmente acostumbrarme a la silla de ruedas no era tan duro. Tuve noches de reflexión, también de llanto, debo reconocerlo, pero el tiempo no pasa en vano, ni siquiera un día es en vano, cada segundo ha valido para mi, pero el pasar de los días me ha hecho extrañar a Justin como jamás imaginé. En un principio pensé que era lo mejor, que viviera su mundo sin mi, que dejara sus responsabilidades conmigo, pero cada segundo lo tengo en mi mente, cada día quisiera abrazarlo y sentir su respiración en mi cuello. Su voz, su mirada, su sola presencia son una necesidad para mi ser. Me siento egoísta, pero no se si por alejarlo de mi o por extrañarlo ahora.

A pesar de estar teniendo una vida social más activa con Colton y Jack, me siento sola por no dormir acompañada, me siento sola por no tener a Justin conmigo, o mejor dicho no me siento sola; me siento sin él, que es prácticamente peor que estar sola.

Golpes en la puerta me hicieron levantar la mirada, ahí estaba Tomas junto a la puerta, con unas sombras enormes bajo sus ojos.

-Hola.

Habló al momento que entró y se sentó en mi cama.

-Hola.

-Tengo algo que decirte Mía, necesito dejar de ocultarte esto.

-¿Qué pasa?

-Derek me ha estado llamando y me amenazó.

-¿Qué es lo que quiere ahora para dejarte en paz?

-Me amenazó con enviarme a la cárcel, no se como, quizá sea solo para asustarme, pero es otra cosa la que me preocupa -dejó de mirarme a los ojos y noté su tensión-. Justin está con él otra vez.

-¿De qué estás hablando? -me exalté.

-Es lo que me dijo.

-No, no puede ser verdad, tiene que estar mintiendo.

-No estoy seguro Mía, pero creo que es cierto. Ayer vi a Justin, no quise decírtelo, pero lo vi cerca de mi escuela y estaba en un auto del año, me saludó, por eso sé que era él.

-Quizá es de su trabajo, él está trabajando.

-No seamos ciegos Mía, por favor -sólo en ese momento volvió a mirarme a los ojos.

-Dime que no es cierto Tomás -sentí mis ojos llenarse poco a poco de lagrimas-. Dime que Justin no volverá a pasar por todo eso.

-Por eso estoy aquí, él me ayudó y quiero ayudarlo también.

-¿A qué te refieres?

-Estuve pensando algo, pero no quiero hacerlo sin antes comentártelo. Tengo un plan, para que Derek regrese a la cárcel.

-¿Un plan? Explícame todo.

-Le voy a decir que si, que regreso a trabajar con él y voy a reunir pruebas en su contra, hasta que finalmente cuando planifique alguna entrega grande, enviaré a la policía a la dirección.

Tomás tragó con dificultad, le vi su mirada de miedo, se mordía los labios y tenía las uñas mordidas también, de seguro no estaba durmiendo bien, ni comiendo mucho mejor, porque el sonido de sus tripas me espantó.

-¿Estás dispuesto de verdad a eso?

-Necesito que la pesadilla se acabe, para Justin, para ti y para mí, todos necesitamos a Derek en la cárcel, todos lo necesitamos lejos.

-Entonces los que debemos irnos somos nosotros.

-No, es él quien está estorbando. Es él quien hace las cosas mal. Está obsesionado Mía, está obsesionado con destruir a Justin y todo lo que lo haga feliz y en eso estás tú, no voy a dejar que te haga daño, no más.

Dulce Dolor © #2Donde viven las historias. Descúbrelo ahora