26-"Espero que nuestras decisiones sean las correctas."

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Taliyah estaba sentada admirando la lluvia desde una ventana, hacia mucho que no veía una lluvia tan relajada, claramente también recuerda que no llovía mucho por donde vivía, se dio cuenta de que tenia un plato delante de ella, una mujer de gran edad se lo había entregado.

— Muchas gracias señora.— Dijo inclinándose un poco por respeto y agradecimiento.

— Para no ser de aquí sabes perfectamente nuestras costumbres... ¿Puedes decirnos de donde lo aprendiste?— Preguntó el hombre curioso por la respuesta.

— Mi maestro es de aquí.— Contestó con una gran sonrisa.— Se que lo conocen, era un forajido y quería venganza de su maestro... El nombre de mi maestro es Yasuo.— Agrego con tranquilidad.

— Ya veo.— La morena se sorprendió un poco al ver la reacción calmada de aquellos ancianos.

— El y yo tuvimos la suerte de ser perdonados.— Comento Riven comiendo un poco para después mirar a la joven.— Por lo que ya el pueblo ya no nos mira de forma deshonrosa... Solo hemos sido perdonados.— Taliyah comprendió que había algo más, sabia que había algo entre esa mujer y su maestro pero aun no sabia que era.

Después de haber terminado aquella comida fue invitada a dormir en una cama cómoda, no era dura como en el clan y eso le agrado mucho pero por alguna razón no podía dormir, ella imaginaba que era por la duda de lo que era Riven.

Salio de la casa pensando que nadie la veía pero la mujer albina estaba sentada cerca de la puerta admirando las estrellas hasta notar la presencia de la joven.

— ¿No puedes dormir?— Pregunto con tranquilidad.

— Si...— Respondió dejando escapar un suspiro, observo como la adulta le indico que se sentara a su lado.

Siguió la indicación con confianza, por alguna razón aquella mujer desprendía un aire que le recordaba a su maestro... Pero ella era mas tranquila y comprensiva de alguna forma.

— Usted... ¿Porque fue perdonada?— Pregunto con curiosidad, la mujer solo sonrió.

— Tu maestro.— La morena se sorprendió, no comprendía del todo.— El buscaba al culpable de la muerte de su maestro... Al final, yo fui quien lo asesino...— Taliyah sabia que debía seguir escuchando.— Mas todo fue un accidente, algo que no pude controlar y me maldigo por eso... Pero ya fui perdonada y lo acepte... Como también acepte mi castigo.— Aquella mujer solo sonrió, sabia muy bien que ya no podía lamentarse nunca más.

La Shurimiana junto los hilos de lo que sabía, si era cierto todo aquello ella también pensaba que había una posibilidad de que el volviera, después de todo, su pueblo y nación lo eran todo para él.

— Entonces... ¿Lo conoce bien?— La respuesta de aquello fue una pequeña risa de la albina.

— Si... Pero fue una conversación antes de nuestro perdón... Se podría decir que no lo conozco del todo... Pero puedo notar su presencia como la primera vez que nos conocimos.— Menciono con una sonrisa en su rostro.

— ¿Porque lo dice?— Aquella joven no entendía del todo.

— El viento te acompaña... Tu espíritu te guía.— Comento para levantarse de su lugar y sacudirse la ropa.— Buenas noches Taliyah, sera mejor que descanses, pienso que has tenido un largo camino hacia aquí.— Riven entro a la casa dejando sola a la morena.

La Shurimiana solo suspiro, miro al cielo estrellado, aun se sentía incomoda, había algo que la hacia sentir de esa manera hasta recordar aquel beso. Suspiro, recordó lo que había pasado con Kayn, por alguna razón aun si era fuerte no podía dejar de pensar en el... Pero tenia que dejar de lado sus sentimientos, sabia muy bien que al irse sus sentimientos deberían desaparecer.

El Verdadero Sentimiento.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora