Capitulo 17

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En la tierra profunda...

—Mirenlo bien. Este chico es la clave para nuestros propósitos. — El demonio le mostraba una foto de Valentino a esas malvadas mujeres.

—Es bastante guapo.— Sonrió Circe.

—Controlate mujer.— Le reprendió Hécate.— Para mi es un inmundo humano al que hay que exterminar.

—Por ahora no quiero que lo maten. Necesito que esté vivo para mis planes futuros. Este chico al parecer, es muy unido al Guardian Warrior actual, así que, él nos ayudará a liberar el poder de nuestro enemigo. Por el momento sólo quiero que lo fastidien.— Ordenó el demonio.

—No estoy acostumbrada a recibir ordenes.— Se quejó Hécate.— Pero por ahora, haré lo que digas.

—Espero que no aurrinemos su rostro, es un ángel. — Dijo Circe.

—¡Basta contigo! Ese hombre es ahora el enemigo. No hay tiempo para jugar a el amor.— Le reprendió nuevamente Hécate.

Circe tenía el poder de transformar humanos en animales, además de manipular sus mentes y cambiar la forma de los objetos. Ella es bastante relajada y muy enamoradiza. Su instrumento de ataque, es un arpa.

Mientras que Hécate tiene el poder de revivir y hablar con muertos, así como lanzar grandes, fuertes y peligrosos hechizos sobre sus enemigos. Al contrario de Circe, ella suele ser más fría, sombría y temperamental. Su instrumento de ataque es una antorcha.

—Bien, saldremos a buscar a ese hombre tan hermoso y...

—¡Circe, vámonos ya!.— Gritó Hécate.

Qué amargada eres Hécate. Hace siglos que no estoy con un hombre y ahora que encuentro uno que me gusta, tu me detienes.— Se quejó Circe.

Ambas desaparecieron para ir rumbo a la ciudad.

En otro lado...

Valentino y Alan caminaban rumbo al colegio, luego de permanecer varias horas matando el tiempo. Ambos se sentían más cómodos el uno con el otro.

—Siento que voy a morir.— Confesó Valentino.

—¿Por qué?. — Preguntó alarmado Alan.

—Nunca he faltado a clases... Bueno, solo estando enfermo pero así porque sí, no. Me siento bastante mal y creo que tendré que decírselo a mis padres.— Dijo Valentino.— ¿Tus padres no se molestan si faltas a clases?.— Cuestionó el chico.

—Ah... Yo... Ocurre... Resulta que yo... Yo no... Yo no tengo padres.— Confesó Alan, cambiando su semblante a algo más serio y triste.

—¡Ah, yo lo siento, no lo sabía, perdoname por favor!. — Suplicó Valemtino con bastante nerviosismo.

—Tranquilo, eso fue hace mucho y yo... Bueno, no importa, yo estoy bien.

—¿Puedo darte un abrazo?.— Preguntó Valentino y Alan asintió.

Así, ambos chicos se estrecharon y unieron sus cuerpos en un abrazo. Por primera vez, Alan se sintió tan tranquilo y calmado con ese abrazo. Era como si nada en el mundo le preocupara. Pudo sentir el calor del chico y su aroma tan suave y masculino y se dejó llevar por el momento hasta que...

—¡Valentino! ¡¿Qué haces abrazando a este mugroso mesero!.— La inconfundible voz de Alanis se escuchó por toda la calle y ambos chicos se separaron.

—Alanis yo...

—¡No puedo creer que te guste un hombre, y no cualquier hombre. Tenía que ser el mesero muerto de hambre!.— Gritó la chica, visiblemente alterada.

Light Years (BL)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora