Kayla Jones, mi mejor amiga se dió más libertades de las que creí con mi imagen, el vestido que eligió para mí tenía un escote gigante y dejaba ver lo grande de mis senos, que en realidad no eran tan grandes pero si eran un tema para mí, era tan corto que apenas me cubría el trasero y por supuesto me pidió que usará tacones, lo que rechace.
- Ya deje que me maquillaras y que me vistieras, al menos déjame caminar sin caerme - ella hizo un puchero
- De acuerdo
- Gracias - me puse mis converse negras favoritas
Después de un rato Kayla y yo partimos a la fiesta.
Llegamos a una casa muy grande y elegante a la que pudimos llegar a pie en solo 15 minutos, ya estaba oscuro pero se escuchaba el ruido de la fiesta y eso nos guió, había muchos chicos cuando entramos, algunos bebiendo, otros bailando y otros jugando a distintas cosas, Kayla se veía encantada.
- Nos iré a buscar un trago, trata de socializar - Kayla se alejo de mi y no supe que hacer
Me quedé pie junto a la entrada, no sabía que hacer ni decir, tal vez con un poco de alcohol en mi sistema me relajaria un poco asique solo fui por el mismo camino que Kayla.
En lo que cambiaba evitaba mirar a la gente y solo seguía observando el suelo, que nervios, en el camino alguien me agarró del brazo, llegue a saltar de la impresión.
- Hola linda ¿Estás sola? - alcé la vista, el chico tenía un vaso de plástico en la mano, a simple vista no tenía nada de malo pero su olor a alcohol me fastidio un poco
- No, déjame - me solté de su agarre y volví a caminar
- ¡Oye! - el chico me seguía, estaba asustada, volvió a agarrarme del brazo
- Déjame...- estaba poniéndome roja como tomate, sentía mis mejillas coloradas
- Dijo que la dejaras - esa voz me hizo alzar la vista
- ¿Que quieres? - derrepente estuvimos rodeados de Evan e Ethan, no se cual era cuál, pero uno estaba sujetando al tipo para que me soltará y otro detrás de el - no vale la pena - el chico se fue y yo pude respirar
- Gracias, de nuevo a ambos - los observé, se veían aún mejor que antes, la única diferencia entre ambos y que ahora era clara, estaba en sus ojos, uno tenía una pequeña mancha negra en el iris derecho y el otro en el izquierdo
- Todo bien, no dejes que los chicos te traten así - el de la mancha en el iris derecho hablo - por cierto soy Ethan Roberts, nos conocimos...en el baño de hombres - el sonrió
- Elizabeth Carter...un gusto - baje la mirada - supongo
- ¿Supones? - se acerco el otro - entonces no es un gusto
- No,no es eso yo...- me estaba sonrojando de nuevo
- ¡Eli! - Kayla llegó a mi lado - ahí estás...- ella miro a los chicos - Wuau...
- Kayla - ella pestañeo un par de veces
- Lo siento, es que son hipnotizantes - me pasó un vaso con cerveza que bebi de inmediato, necesitaba bajar los niveles de nerviosismo - qué tal, soy Kayla
- Nosotros ya nos íbamos - Evan busco mi mirada - nos vemos Eli
Mis mejillas se volvieron a sonrojar, me voltee y camine hacia la cocina para volver a llenar el vaso.
La fiesta fue pasando, Kayla bailaba con algún chico desconocido mientras yo no sabía bien a dónde ir, me sentía fuera de lugar, aún no creo que en algún momento de mi vida esto fue cosa de todos los fin de semana, antes.
Caminé por los pasillos de la casa, de algunas habitaciones escuchaba gemidos y jadeos, asique las pase rápido hasta llegar a una habitación con la puerta abierta y por lo tanto vacía, o eso creí.
Al llegar, para mí sopresa, los gemelos estaban ahí, sentados en la cama cada uno con un vaso de alcohol.
- Lo siento...- retrocedi - pensé que estaba vacío...me voy
- Tranquila - uno de ellos se levantó, ahora que los veía atentamente ambos iban vestidos iguales, con jeans algo ajustados y camisa negra, el cabello de ambos estaba desordenado - mi hermano y yo esperábamos a qué al fin entrara alguien
- ¿Por qué? ¿Para qué? - por algún motivo me sentía muy nerviosa, mi corazón latía aceleradamente mientras el se acercaba a mí y cerraba la puerta a mi espalda
- Verás, mi hermano y yo tenemos algo así como - se saboreo los labios mientras me tenía entre la puerta y su cuerpo con sus brazos a la altura de mi rostro - una tradición
- De qué clase...- pregunté mientras la sangre iba a mis mejillas
- Te lo contaremos todo...o mejor - de cerca pude notar que tenía la mancha en su iris izquierdo, era Evan, que a gran velocidad me tomo en sus brazos y me arrojo a la cama
- Te lo mostraremos - su hermano Ethan termino la frase, saboreo sus labios y los junto con los míos
Su lengua se introdujo en mi boca y no encontró fuerza que lo evitará, la verdad es que hace tiempo mi cuerpo pedía atención, aunque no esperaba que lo recibiera de esta manera, cuando sus labios se separaron de los míos por un momento mi lengua salió de mi boca, como su siguiera la suya.
- Que expresión tan inesperadamente sexy Eli - sentí el rubor en mis mejillas
Mientras trataba de recuperar la cordura mi cuerpo fue atraído bruscamente por el gemelo a mi espalda, Evan, que de inmediato reclamo mis labios con la misma ansia que su hermano hace un momento, mi cuerpo estaba arqueado hacia atrás por lo que mis senos estaban casi expuestos, me encontraba de rodillas sobre la cama, por lo que Ethan aprovecho y comenzó a acariciarlos, sentí un calor en mi parte íntima, los acariciaba suavemente, fue al cierre de mi vestido y lo bajo.
Yo no veía nada, mis ojos estaban cerrados, pero podía sentir todo, la lengua de Evan en mi boca, las manos de Ethan desnudandome suavemente.
- Puedes decir que no Elizabeth...- escuché a Evan que separó nuestros labios pero hablaba en mi oído- está es tu última oportunidad o mi hermano y yo...te haremos nuestra
Abrí mis ojos, con la respiración acelerada y casi totalmente expuesta de no ser por mi ropa interior, admito que había duda en mi pero algo sonaba todavía más fuerte, deseo, deseaba experimentar que sería que dos hombres tan bien parecidos y deseosos me hicieran suya, me emocionaba y me excitaba.
- Háganme suya...- después de decir eso la situación no volvió a estar bajo mi control, ambos me llevaron a tocar el cielo y disfrute cada segundo de ello.
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Tres corazones una relación ❦ PRIMER LIBRO
RomanceCuando la chica callada y tímida de la clase conoce a un par de gemelos que la vuelven loca no hay más que hacer que sucumbir bajo los encantos de este par de irresistibles hombres.
