Capitulo 25 ❦ La verdad

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Mi hermana y yo siempre hemos sido unidas, toda nuestra vida, siempre me dijo que incluso antes de ser madre yo tenía la ventaja porque me había conocido a mi primero y que por lo tanto me había amado antes, obviamente se que su hija es lo principal además de que cuando tu hermana tiene un hijo tu los amas como propios, es lo que me pasó a mi.

Siempre hemos sido ella y yo contra el mundo, mamá no estaba mucho en casa cuando era pequeña asique prácticamente mi hermana Haydee me crío, me cuidaba, me ayudaba y me consolaba, lo mejor era que le podía contar lo que fuera y quedaba entre nosotras, se que puedo contar con ella y confiarle hasta mi vida pero esto es diferente, o así lo siento yo.

No he tenido buen gusto para los chicos, antes de mi relación con Robert todo era infantil y de niños, pero el fue mi primero, primero en todo digo, con el aprendí todo y sobre todo aprendí sobre el dolor, más que cualquier otra cosa y mi hermana había visto eso, todo el daño que el me había provocado y ahora dudo que crea que soy capaz de elegir bien, como si tuviera nublado el juicio.

Estábamos ya en su casa, su esposo había sacado a pasear a Caroline junto con mamá, asique mi hermana y yo teníamos la casa para nosotras para poder pintar el mural que mi sobrina llevaba pidiendo desde hace meses.

- Entonces...¿Cómo van las clases? - dijo mientras dibujaba con grafito la jirafa gigante que me había pedido mi sobrina

- Bien - ella suspiro

- Vamos Elizabeth - ella se acercó a mí - puedes decirme la verdad

- ¿Que quieres que te diga? ¿Que odio la carrera? ¿Que odio estar haciendo esto? - mis ojos comenzaron a ponerse vidriosos y sentía una molestia en mi garganta - ¿Que odio como...como me siento más feliz dibujando sobre está muralla que en estos meses estudiando?

Me hizo soltar el lápiz y me acerco a su cuerpo, sus brazos me rodeaban y comencé a llorar.

- ¿Por cuánto tiempo te has contenido hermanita? - ella volvió a suspirar

- Tanto, duele tanto Haydee...- la solté - dude tanto y ahora solo me arrepiento

- Escucha - tomo mi rostro entre sus manos, lo que me recordó como los gemelos suelen tranquilizarme - se que no te gusta lo que haces...y no es de cobardes dejarlo para hacer lo que en verdad te guste...no es debilidad la duda hermana

- Se que no pero...- suspiré - quiero terminarlo al menos, al menos quiero salir de esto, aprovechar la beca y después tomar vuelo por mi misma y hacer lo que quiera

Ella me miró con el ceño fruncido, después alzó una ceja y dejo entre ver una sonrisa.

- ¿Segura que no es por algún chico? - mis mejillas se sonrojaron sin mi permiso, ni siquiera pude procesarlo

- No...no para nada - levanté el lápiz del suelo y comencé denuevo

- Tratar de mentirme es una de las cosas que no sabes hacer - ¿Era este el momento? ¿Debía decirle?

- Bueno...si es algo así...hay alguien...- termine el dibujo

- ¿Si...y...? - ella no dejaba de sonreír - háblame de el, cómo es...

- Es que...es complicado...- mi hermana era inteligente pero dudo que pueda deducir esto...¿Verdad?

Levanté el bote de pintura amarilla.

- Sabes...ese día, cuando llegó Kayla con ese par de gemelos - se me cayó la pintura, casi se derramó, diablos, estaba en pánico, estoy segura de que en mi rostro se nota

- ¿Que tiene? - levanté el bote de nuevo y lo cerré bien

- Pues...ambos no dejaban de mirarte, incluso cuando comían sus ojos iban directamente hacia ti, pero me refiero a que los dos no dejaban de seguirte - mi corazón estaba acelerado en mi pecho

- Es que...es que ellos...- son mis novios, dios, por supuesto que no podía decirlo

- Al principio pensé que uno de ellos era el novio de Kayla pero no, ellos la ignoraban completamente, entonces...llame a Kayla hace un par de días - la mire, sentía que el corazón se me saldría del pecho - por supuesto que no me dijo nada pero eso fue lo sospechoso, ¿Hay algo que quieras decirme?

Era ahora o nunca.

- Si yo...los gemelos y yo estamos...- mierda, estaba temblando, ella suspiro

- Están saliendo, estás saliendo con dos chicos al mismo tiempo...- ahora estoy confundida

- ¿Cómo...osea a qué te refieres?

- Pues ya sabes, mamá siempre me decía...cuando era más joven, que podía ser lo que quisiera, los hombres tienen un montón de mujeres entonces ¿Por qué nosotras no? Entiendes, si me dices que pues...te acuestas con ambos, no me molesta, solo que te cuides porque las enfermedades están a la primera orden del día

- ¿Y si...los dos supieran que estoy con el otro? Eso sería raro o...- dude, la miraba y me mordí el labio, ella solo me miró con cara de poker

- No se...¿Lo es? - ella sonrió, lo entiendo, mamá nos educó para confiar en nuestra desiciones y apoyarnos entre nosotras, yo también me rei

- Yo me siento cómoda y feliz con ambos - me senté y ella igual, suspiré - estoy saliendo con los dos y...somos los tres...- somos tres corazones en una relación

Ella me abrazo.

- Si tú estás feliz y ellos te hacen feliz entonces que más puedo pedir...mamá también lo aceptará ya lo verás

- Eso espero.

Después de esta incomoda conversación mi hermana y yo seguimos con el mural, estaba tan feliz de que mi hermana me apoyará, tenía razón, todo estaría bien, aunque me rompieran el corazón.

Con el pasar de las horas el esposo de mi hermana, mamá y mi sobrina llegaron, quedaron encantados con el mural que dibuje, comimos pizza en la noche y para terminar volví al campus. Había mandado un mensaje a los gemelos de que iba de vuelta, mi hermana me llevaba.

- Solo espero que todo resulte bien entre ustedes, nada más - le sonreí

- Incluso si no resulta, espero recordar los buenos momentos después...es todo lo que puedo pedir

- Creo que ellos te quieren demasiado - dijo mientras miraba un punto en la oscuridad

- ¿Por qué lo dices? - al mirar en la misma dirección dos siluetas perfectas y atractivas me hicieron sonreir y sonrojar

- Diablos, son muy guapos - voltee los ojos

- Te recuerdo que eres casada

- Y mucho mayor que ellos, en fin - me abrazo - nos vemos hermanita, cuídate durante tus vacaciones...ooh...

- ¿Que sucede? - la solté asustada

- Asique no te vas con amigos, que estúpida fui

- Siempre - me dió un golpesito y baje del auto

Corrí y me recibieron los brazos de los gemelos que me acurrucaron entre ellos.
Recibí un beso en la frente de cada uno.

- ¿Te quedas con nosotros hoy? - preguntaron al mismo tiempo, algo que me encanta que hagan

- No podía imaginar algo mejor - sonreí y entramos.

Tres corazones una relación ❦ PRIMER LIBROHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora