Capitulo 8 ❦ Evan Roberts

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Dos semanas, esa fue mi amenaza y en cuanto quedé sola en la enfermería hace dos días me di cuenta de que lo había arruinado, había estado esperando toda esa semana para poder probar otra vez a los gemelos y ahora debía esperar más, imposible.

Cómo lo hacía antes de conocerlos, bueno la verdad es que el sexo se volvió un problema cuando mi novio rompió conmigo, el muy estúpido me dejó tan dañada que no podía ni salir a la esquina de mi casa, de alguna manera no podía recordar cómo lo hacía antes, salir, conversar, socializar con la gente, ya no me entra, perdí la práctica supongo.

Caminaba por los pasillos como normalmente lo haría, obvio, llegue a mi clase, para mí sopresa el puesto junto a mi se ocupó rápidamente.

- Hola - ver su cara a primera hora de la mañana era lo más irritable del mundo

- ¿Qué diablos quieres? - el solo sonrío, como si fuera inocente de cualquier crimen posible, que no era

- Solo saludar, solíamos ser amigos Beth

- Puedes dejar de llamarme así - el único apodo que aguanto es Eli porque así me llama Kayla y solo ese - es desagradable escuchar cualquier palabra de ti

- ¿Por qué me tratas así Elizabeth? ¿De verdad ya no me quieres? - este imbécil

Golpee la mesa con ambas manos y por primera vez no me importo que la gente me mirara.

- ¡Correcto! - casi grite - no te quiero, te odio, eres un bastardo, tu te hiciste pasar por un amigo para mí y al momento de la verdad...lo apoyaste - tome mis cosas y sali de la sala

No podía soportarlo, odiaba revivir todo una y otra vez, esos días, me provocaba asco, mi respiración se acelera, mi corazón, mi pecho duele, estoy hiperventilando.

- Eli - comenzó a frotar mi espalda - respira por la nariz, saca el aire por la boca, aguanta por 4 segundos y después suelta...- seguí sus instrucciones hasta que pude recuperar un ritmo normal de respiración

- Gracias - ví sus ojos - Evan - el solo se rió

- No hay de que - me ayudo a enderezarme - ¿Qué ocurrió?

- Nada...estoy cansada - revise mi horario, está era mi única clase de la mañana - ventana

- ¿Quieres acompañarme? - Evan levantó mi bolso - tengo tiempo ahora...acompáñame

Lo seguí, fuimos a una de las cafeterías del campus.

- Siéntate, nos pediré algo - me senté en una de las mesas cerca de la ventana

Pasaron algunos minutos en los que me quedé mirando el paisaje sin pensar en mucho, en el pasado, en quién alguna vez fui, me preguntó dónde habrá quedado la chica fuerte y salvaje que solía ser.

- ¿En qué piensas? - Evan llegó con una bandeja con dos cafés y dos muffins

- En nada - el volteó los ojos y se sentó

- Tu nunca piensas en nada - tomo un sorbo de su café

- Más o menos, casi no pienso, solo repito lo que soy capaz de memorizar - tome un sorbo

- En serio...- tomo su muffin y le fue sacando el papel - tal vez en realidad solo te da miedo decir lo que piensas

- ¿Por qué tendría miedo?

- Tu dime, siempre que pareciera que quieres decir algo te lo ahorras o ¿Es solo con nosotros? - el alzó una ceja

- Tal vez...tal vez no quiero que ustedes sepan tanto de mi...

- Eli, somos casi desconocidos, si hay alguien con quién hablar de cosas que no puedes decir a nadie más...somos nosotros - mordió el muffin

- Quizás tengas razón - comencé a sacarle el papel al mío - es solo que...hay algo que me molesta

- Dime - puso sus brazos sobre la mesa - si quieres, finjo que no me interesa

- Está bien - comencé a separar el muffin pedazo por pedazo - verás y...tal vez no lo creas pero antes yo no era como soy, no miraba todo el tiempo al suelo, no me ponía roja por todo y por nada, te lo juro, era divertida y...no sé...

- Eres divertida - el sonrió

- No es a lo que refiero ¿Ok? - suspiré - mira, iba a fiestas lo pasaba bien, bailaba, cantaba, yo iba a estudiar arte, arte, ¿Y que estoy estudiando? Ingeniería, una estúpida ingeniería que no me gusta

- ¿Entonces por qué los haces?

- El novio que tuve, ¿Lo recuerdas? Lo que dijo Kayla

- Algo - tomo otro sorbo de café y me señaló mi taza, bebí

- Pues por el, se supone que íbamos a estudiar juntos, se supone que íbamos a tener una vida juntos y estupideces así, el punto es que me dejó, pero en el tiempo que estuvimos juntos el...me arruinó, cuando salíamos no me dejaba hablar, reír, me hizo dejar el arte y de alguna manera me convenció de que había sido idea mía

- Que tóxico suena...- asentí- pues...si quieres escuchar, no un consejo, una...¿Idea?

- Adelante - tome de mi café

- Sigues culpandolo de como eres ahora pero es decisión tuya cambiar, si no te gusta como eres vuelve a ser como antes, es así de fácil

- Supongo...no se

- Mira no sé cómo eras solo sé cómo eres ahora y la verdad es que...en la cama, tímida no eres, así se cómo eres en realidad, una chica salvaje y sexy capaz de desvestir a un hombre con una mirada

- Wuau...- dije sin expresión

- ¿Que te pareció? - se terminó su café

- Evan, ahora mismo - tome el café en mis manos - quiero ir a tu habitación, quitarte los pantalones y darte el mejor oral que hayas recibido jamás mientras Ethan observa...- aún sin expresión

- Increíble - acercó su mano a mi - ¿Qué te lo impide?

- Pues...- entrelace nuestros dedos - que me hiciste enojar hace algunos días...- sonreí

- Dijiste no sexo

- Cuenta el sexo oral

- Mierda - me reí

- En fin, ¿Que hay de ti?

- De mi...

- Si, ¿Cómo eres? ¿Qué haces? - comí el muffin destrozado

- Pues, somos solo nosotros, gemelos, nuestros padres querían que Ethan estudiara arquitectura y yo derecho

- Planes muy puntuales

- Si, esperan grandes cosas de nosotros, hasta ahora es así, de hecho estamos estudiando eso, solo que a mí me gustó más la arquitectura y a Ethan pues...el derecho

- Espera - levanté mi mano - estoy segura de que tendré una oportunidad de hablar con Ethan a solas, así como lo hago contigo, no quiero que uses el plural, quiero que me hables de ti...

- Ha...- se notó algo incómodo, se rasco la cabeza - ok...en mi caso, pues me gusta la arquitectura, seguro que es porque a papá también le gusta, leía sus libros de pequeño y veía todas esas geniales construcciones, me parecía increíble como lograban hacerlas y me enganche

- No tienes la pinta

- ¿Y de que tengo pinta?

- No se...¿Modelo? - chasque los dedos - no, ya se, actor porno

- Por mis movimientos ¿No? De película - hizo una expresión coqueta

- Idiota.

Pasamos la mañana entera hablando, me conto de su padre, porque era más unido a el, aunque se llevaba bien con ambos y tenían una familia fuerte, sobre sus planes a futuro, gustos musicales, Rock, Punk, música fuerte y bulliciosa, lo que de hecho explicaba los pósters en las paredes de su habitación, no dijo nada de ex novias aunque le pregunté, dijo que no era importante para él.

A las 10 yo tuve que volver a clases y el también, nos despedimos y nos separamos.

Tres corazones una relación ❦ PRIMER LIBROHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora