Desperté en mi cama, el canto de las aves me recordaba algo triste, ya no estaba en las montañas nevadas, me levanto y me doy cuenta de que además de eso la cama en la estoy se siente vacía y claro que lo hace, ninguno de los gemelos está a mi lado, solo quiero acurrucarme en la cama y dormir, nada más.
Llegué hace ya dos días a casa, mamá se había ido de vacaciones con mi hermana y su esposo, asique tenía la casa solo para mí, lo que en realidad no era ni malo ni bueno, podía escuchar música a todo volumen, saltar sola por la casa, correr desnuda si tengo ganas pero estos días no he hecho nada de eso, solo estar acostada, ni siquiera he comido, ni me he bañado, mi celular no ha dejado de sonar por mensajes de los gemelos que no he respondido, solo le he contestado a Kayla mintiendo de que estoy con mamá y a mamá mintiendo de que llegue a casa antes por complicaciones con la estadía, algo que nos es totalmente mentira.
Me siento miserable, de repente me hace falta la energía de Evan, sus besos, sus brazos fuertes rodeandome, sus frases que hacían calentar hasta mi alma en todo los sentidos, me hace falta el cariño de Ethan, sus palabras llenas de afecto, sus besos suaves y cálidos, sus manos tomando mi rostro y besando mis mejillas, ellos me querían, no, ellos me aman, como yo los amo a ellos, por eso me dolió tanto lo que pasó, porque me importan demasiado.
Extrañarlos no me hace bien, decido levantarme de la cama, voy al baño para darme una ducha, antes de eso veo mi rostro en el espejo del baño, ¡Maldición! ¿Esa soy yo? Mi cabello es un desastre, una maraña de pelo, como una de esas pelotas de planta seca que aparecen en las películas de vaqueros, mi rostro se ve grasoso y pálido, soy un completo desastre.
Me doy un baño largo y aplicó un poco de autocuidado, depilo mis piernas, mis axilas, al salir de la ducha me aplicó crema especial para verme linda y suave, como una muñeca, tomo mis pinzas y comienzo a depilar mis cejas y bigotes, para terminar me pongo una mascarilla en el rostro para mejorar la apariencia.
Al terminar mi larga rutina de belleza mi apariencia es perfecta, me veo linda y arreglada, ahora sí estaba lista para darle la cara al mundo, con los gemelos había aprendido algo o bueno, recordado algo, me arreglo para mí, debo sentirme linda para mí y nadie más. El auto cariño era algo que había olvidado hasta que ellos me lo recordaron.
Para mí sorpresa a las 4 de la tarde recibí una llamada de alguien inesperado.
- Hola Eli - su voz sonaba inusualmente animada
- Ben debes decidirte por un apodo...- le dije
- Yo muy bien gracias ¿Y tú? - me rei, era obvio que lao modales y esas cosas no iban bien entre nosotros realmente, me gustará o no
- Si, perdón, ¿Cómo estás?
- Aburrido - me preguntó que quiere - me dijo un pajarito que ya llegaste a casa ¿Verdad?
- ¿Es un pajarito rubio al que debo golpear? - Kayla no se calla nada
- Si - se rió - pero justo a tiempo, Elita querida, quiero ir a beber pero no solo
- ¿Que pinto yo en eso y por qué siento que te falta decirme algo? - no soy tonta solo me hago
El suspiro.
- Bien, hay un chico, al que estoy...pues
- ¿Acosando? - termine la oración
- ¡No lo digas así mujer! - me rei otra vez
- Lo siento - pare de reír - mmm...¿Siguiendo? Suena mejor
- Si eso, siguiendo - acepto aunque se que en realidad lo acosa peor bueno - el punto es que un amigo lo va a llevar al bar hoy pero no puedo ir sin acompañante, sería muy obvio y pues el pajarito rubio me dijo que seguramente estarías aburrida de estar encerrada en casa
En parte era cierto, además que trabaje en mi imagen hoy sería un desperdicio esconderlo de los demás.
-No se...- susurro
- Vamos Elita querida, vamos a bailar, a beber, pasarlo bien un rato ¿Si?
En verdad creo que me haría bien salir un rato que sea.
- De acuerdo, iré pero solo por un rato, si me aburro o me arto me iré ¿Hecho?
- Hecho, paso por ti a las 9, adiós querida
- Adiós querido - corte
Esto no está mal, se supone que mi relación con Ben estaba mejorando, antes salíamos seguido juntos a bailar y cosas así, dejando de lado lo de Robert, tuvimos buenos momentos que sería bueno rememorar.
Hago mi cama, ordeno un poco la casa y me arreglo.
Me pongo una falda corta de cuero negra con un cierre por delante, un top negro que tiene encaje, más parece ropa interior, unos botines negros casi militares y una chaqueta de cuero negra, me mire en el espejo, no me veía mal, de hecho me veía bastante sexy, decidí maquillarme un poco, un labial rojo intenso, un poco de sombra en mis ojos y delineador, mi inocente y regular imagen había cambiado a sexy y salvaje, me encantó.
Ya eran las 9 con 20 cuando termine de arreglarme que sonó la bocina de un auto, supuse que era Ben, tome mi celular, cerré con llave la casa y me subí al auto, en cuanto subí Ben me silbo y me miró de arriba a abajo.
- Wuau, te ves hermosa - con mi mano moví mi cabello
- Gracias querido - dije con una sonrisa coqueta que no tendría efecto en mi amigo
- En serio linda, me haces dudar de mi sexualidad - nos reimos por su comentario.
El bar no estaba lejos, de hecho estaba a mitad de camino entre mi casa y la universidad, los gemelos se apoderan de mi mente por un segundo, pensamiento que empujó fuera, quiero distraerme un rato, olvidar y tratar de superar la situación.
Cuando llegamos al bar nos juntamos con las personas que Ben menciono, era otra y chica y un chico, nos presentamos. Ben estaba algo distraído no dejaba de mirar por todos lados.
- ¿Que pasa Ben? - le pregunté, se veía nervioso o ansioso
- Es que crei ver a...- por un segundo entre en pánico
Ben noto que estaba yo también mirando hacia todos lados, estaba asustada.
- No, tranquila - me tomo de los hombros con suavidad - No a Robert...a alguien más
- ¿A quien? - el miró hacia mi espalda, en dirección a la barra
- Iré por un trago ¿Quieres algo?
Suspiré
- Una cerveza por favor - el asintió con una sonrisa
Me senté con sus amigos, conversamos un poco, de la universidad, tal parece ellos también asisten a la misma.
Ben llegó con 4 cervezas, nos pasamos el rato hablando, deje que Ben hablara más con el chico de su interés y me preguntaba si tenían los mismos gustos sexuales, en el fondo esperaba que si, yo no era la única que debía superar a Robert, Ben también debía hacerlo.
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Tres corazones una relación ❦ PRIMER LIBRO
RomanceCuando la chica callada y tímida de la clase conoce a un par de gemelos que la vuelven loca no hay más que hacer que sucumbir bajo los encantos de este par de irresistibles hombres.
