Capitulo 4 ❦ Primer día

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Desperté en mi cama con una sensación terrible, me sentía casi enferma pero la realidad es que solo era el hachazo por lo que bebi ayer y por un segundo todo lo que pasó volvió a mi, mis mejillas se encendieron, que vergüenza, dios tuve sexo con dos chicos al mismo tiempo, cómo se me ocurrió.

- Eli buenos días - Kayla interrumpió mi línea de pensamientos, siempre me he preguntado cómo lo hace para estar siempre fresca como una lechuga, su cabello rubio caía en una línea recta a ambos lados de rostro perfectamente rosado y se veía tan normal

- Tiene que ser una broma - dije

- ¿Que cosa? - se estaba vistiendo

- Cómo mierda le haces para verte tan bien, estoy segura de que bebiste más que yo ayer...- me senté en mi cama mientras abría las cortinas a pesar de que me quemaría los ojos

- No se, tengo mejor resistencia que tú supongo - ella se sentó a mi lado - oye, ayer te desapareciste por un buen rato ¿Dónde andabas?

- En ninguna lado - ni loca le diría lo que hice, además Kayla sigue creyendo que estoy con el corazón roto porque mi ex novio termino conmigo, lo que no es totalmente mentira pero tampoco cien por ciento verdad

- No me mientas - me tomo las mejillas y las tiró - te sonrojaste

- Okey, tranquila - me levanté de la cama liberandome de su agarre - estuve con un chico nada más

- Sabía que la antigua Eli volvería triunfal después de esa relación de mierda y tóxica en la que estuviste

- No quiero ni recordarlo Kayla - tome mis cosas para ir a darme un baño - voy a ducharme

- Yo ya fui, te espero para que vayamos a clases

- Okey

Camine por los pasillos tranquilamente con mi buso deportivo que no era para nada llamativo. Está vez me fijé bien de entrar al baño de mujeres, no repetiría el mismo error dos veces.

Sali con una polera negra ceñida, unos shorts blancos y mis converse, caminé rápidamente porque en realidad no me sentía cómoda pero el buso lo sentía sucio y esto era lo único que tenía, al caminar choque con alguien por estar mirando el piso.

- Lo siento - al alzar la mirada maldije mi suerte

- Buenos días Eli - Evan, mis mejillas automáticamente se sonrojaron

- Hola - baje la mirada de nuevo, carajo

- ¿Que te pasa? - Evan tomo mi mentón y me obligó a mirarlo - es que recuerdas todo lo que hicimos ayer ¿Verdad? - dejo ver sus relucientes dientes con una sonrisa descarada, me daban ganas de suspirar

- Por qué preguntas si sabes la respuesta- aparte su mano

- Porque es divertido ver tu expresión - cuando le iba a responder mi teléfono sonó en mi bolsillo, conteste la llamada

- Kayla ya voy - colgué y Evan me arrebató el teléfono de las manos - ¡Hey! - alcance a reclamar

Marco un número en mi celular y el suyo comenzó a sonar en su bolsillo.

- Listo - me devolvió mi celular - registra mi número después y me quedaste debiendo algo ayer

- ¿Qué cosa? - dije casi sin habla por lo que acababa de hacer, el señaló su mejilla y yo me sonroje

- Le diste uno a Ethan y soy muy celoso - hizo un puchero, cómo un hombre puede ser tan sexy y adorable al mismo tiempo

Mire hacia todos lados, me puse de puntitas y le di un beso en la mejilla.

- Ya está, adiós - volví a la habitación rápidamente.

- Al fin - Kayla hablo desde la cama - ¿Por qué estás sonrojada?

- Debe ser por al ducha - mentí tratando de no suspirar

- Con esa polera tu figura resalta, ¿Te pondrás un suéter o algo?

- Si - saque un poleron de Mickey mouse del closet y me lo puse

Me mire al espejo por un momento, mis piernas no eran tal delgadas y encontré que no me veía tan mal, mi cabello se veía oscuro por lo mojado que estaba, lo ate en un tomate desordenado y me puse mis lentes, mis ojos eran lo único bonito que tenía, eran pardos como los de mi mamá, se veían verdes en la oscuridad y a la luz se veían casi amarillos.

- ¿Vamos? - me dijo Kayla

- Vamos - respondí

Salimos de la habitación y caminamos rumbo a los edificios del campus dónde estaban los salones, llegamos en 10 minutos, el edificio era enorme, parecía antiguo pero en excelente estado.

- Te das cuenta de que este es nuestro primer día de 4 años de locura total - dijo Kayla suspirando

- Si, será una locura - ella se rió, me tomo del brazo y avanzamos

Igual que el día de ayer en los dormitorios había mucho ruido, estudiantes en todos lados hablando y riendo, había mucha vida, los pasillos eran amplios y se podía caminar entre la multitud sin problema, la primer hora de clases nos tocaba en distintas aulas asique caminé lo último sola, o eso creí, de un momento a otro sentí que alguien me jalaba hacia atrás del brazo.

- ¿Que...? - al mirar de nuevo hacia atrás era...- Ethan

- Hola Elizabeth - me acerque a el

- ¿Qué haces? - me solté de su agarre

- Perdona, es que creí que no me escucharias si te llamaba - tenía una sonrisa inocente en sus labios

- Si te escucho ahora ¿Que quieres? - ya me encontré con ambos, que vergüenza

- Nada, solo saludarte - tal vez estaba siendo demasiado ruda con ellos, es solo que me sentía incómoda

- Hola - le dije, sentí mis mejillas sonrojadas

- ¿Dónde tienes clases ahora? - mire mi celular con mi horario

- En el salon 304 - el ensanchó su sonrisa, pude ver sus hoyuelos

- Yo también - me sonroje instintivamente, esa frase me recordó cuando estábamos los tres juntos apunto de acabar, el me tomo del brazo con suavidad y susurro en mi oído - pervertida

- Cállate - le dije y comencé caminar de nuevo

Ethan camino a mi lado hasta que llegamos al salón, intenté sentarme en el último puesto pero él no me dejó, me tomo de la mano y guió entre los puestos, el salon parecía que eran escaleras gigantes, como los asientos en los estadios de futbol, cuando me senté dónde el me señaló note que había una mochila a mi lado.

- Hay alguien más sentado aquí...- dije en voz alta

- Ese soy yo - me voltee, ahora tenía a los gemelos frente a mi

- Evan - dije mientras me hacía a un lado

- ¿Que haces? - dijeron al mismo tiempo

- Creí que querrían sentarse uno junto al otro

- ¿Que somos ahora? ¿Novios? - dijo Evan- es mi hermano no mi pareja dios

Evan paso al otro lado y quede en medio de los dos, mi corazón se aceleraba, estar en medio de ambos me traía más recuerdos que aunque no quisiera me hacían avergonzarme.

El profesor entro al salón y todos permanecieron en silencio, hizo la presentación del curso y dió inicio la clase, aunque era solo un repaso de lo que deberíamos saber, a mi me pareció terriblemente sencillo, ya lo sabia, después de todo siempre fui buena estudiante.

Estaba aburridisima, varios estudiantes no sabían de lo que hablaba el profesor por lo que el repaso se extendería el resto de la clase.

Tres corazones una relación ❦ PRIMER LIBROHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora