Era el fin, Robert no se movía solo nos observa desde su lugar, el tipo junto a el hace un movimiento y saca un arma de su cintura, nos apunto.
- De la orden jefe - Robert no decía nada
¿Tendría una señal sin necesidad de hablar? ¿Me daría tiempo de romper el vidrio para que escapen? Maldición, maldición.
En solo un segundo el panorama cambio por completo, la ventana a nuestro lado se rompió en mil pedazos, todo pasaba en cámara lenta, mis brazos rodeando a mi madre y a mi sobrina, vidrios volando por todos lados, unos brazos rodeando mi cuerpo protectora mente, levanté mi mirada y las lágrimas comenzaron a salir sin parar, incluso chille como una niña pequeña, abrace al hombre que me protegía.
- Evan...- susurre, mire hacia adelante y ahí estaba Ethan de frente a esos tipos con un arma apuntando hacia ellos - Ethan...
- Parece que el par de superhéroes llego - dijo Robert
- Se acabó Rodrigo Bravo - dijo Ethan, asique ese era su verdadero nombre
El sonrió al escuchar su nombre.
- Parece que ya tienen todas las piezas del rompecabezas - dijo con una voz como sacada del mismo infierno - Fin ve...
El tipo comenzó a correr no sabíamos dónde, Ethan comenzó a seguirlo.
- ¡No! - estire mi mano tratando de alcanzarlo inútilmente
El cuerpo te Evan me impedía moverme, su mirada estaba fija hacia el frente.
- Mi hermano lo alcanzará antes de que pueda huir - Robert...Rodrigo sonrió
- No va a huir - dijo, la chica a su lado saco un arma y comenzó a disparar
Los gritos de mi madre y mi sobrina no me dejaban alzar la voz, las rodee mientras el cuerpo de Evan nos protegía a las tres, retrocedía y nos empujaba con su cuerpo para que hiciéramos lo mismo.
Vi sangre derramada en el piso, more a Evan que hacía una mueca de dolor.
- Evan...- mi voz no salía como debería, no llamaba su atención era como si no quisiera distraerlo con mi preocupación
- Corran - dijo Evan, comencé a hiperventilar
- ¡No! - grite
Evan tomo mi brazo bruscamente y me lanzó hacia atrás con todas sus fuerzas, me golpee en el hombro, algo sonó pero no pide reconocer la procedencia del dolor para ser precisa lo único que ví a continuación fue a Rodrigo corriendo hacia dentro, la chica aún nos apuntaba entonces sus ojos se cruzaron con los míos, apunto su arma hacia mi, el dolor no me dejaba moverme, Evan avanzaba, no disparaba, no la iba a alcanzar, iba a morir, el miedo me hizo cerrar los ojos y fue el peor error que pude cometer.
- ¡Abuelita! - un grito desgarrador me hizo abrir los ojos de golpe
Vi a Evan tomando a esa chica del cuello y dejándola inconsciente de un golpe, cuando volteó hacia nosotros su expresión era de horror, no entendía, no había dolor aparte del que tenía en el hombro, no lo podía mover era todo pero había un gran peso sobre mi, no quería verlo, me negaba a verlo.
- ¡Abuelita! ¡Abuelita! - los gritos de Caroline se escuchaban con un pitido en mi oído
Evan me dijo algo pero no entendí, se metió al edificio y lo perdí de vista.
Lentamente baje la mirada y ahí estaba, la sangre mancha mi ropa y el piso, solo había un cuerpo inmóvil que difícilmente respiraba pero mantenía sus ojos abiertos, podía ver cómo se le iba la vida.
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Tres corazones una relación ❦ PRIMER LIBRO
RomanceCuando la chica callada y tímida de la clase conoce a un par de gemelos que la vuelven loca no hay más que hacer que sucumbir bajo los encantos de este par de irresistibles hombres.
