Desperté por la luz del sol que quemó mis ojos, mi cabeza dolía y mi cuerpo pesaba.
- Buenos días - Ethan me saludo, no se me había olvidado su presencia
- Hola...- mi voz sonaba gutural, Ethan se rió
- Gritaste demasiado anoche linda - me sonroje, acaricio mis mejillas
- Cállate - le dije, me voltee a ver a Evan pero seguia profundamente dormido, aunque sus brazos aún me rodeaban, acaricie su cabello - despierta cariño...
Se removió un poco para después abrir sus ojos.
- Buenos días Eli - todos nos levantamos, no había notado que la cama era tan pequeña hasta que los gemelos se cayeron al estar sentados todos juntos
Me rei por supuesto, me levanté mientras ellos se levantaba del suelo.
- Necesitas una cama más grande - dijo Evan
- No es como si fueran a vivir aquí cariño- fui a mi closet y comencé a vestirme
- Tienes razón - dijo Ethan - cuando vivamos juntos tendremos una cama enorme
- Una king me haría feliz - dije mientras ataba mi cabello en una coleta
Los ojos de ambos estaban sobre mi, note lo que estaban haciendo.
- Entonces...¿Vamos a vivir juntos algún día linda? - Evan sonreía de oreja a oreja
Me sonroje, les saque la lengua y sali de la habitación, fui al baño, mi corazón seguía acelerado, suspiré, cepille mis dientes, lave mi rostro y cepille mi cabello, el rubor en mis mejillas estaba intacto, par de tontos adorables que me volvían loca.
Al bajar los gemelos ya estaban vestidos, no había notado que ambos vestían una polera tan pegada a su cuerpo que notaba como sus músculos se contraían con cada movimiento, se me hizo agua la boca, ellos me devoraban con la mirada, usaba una falda a cuadros negra que prácticamente me quedaba de cintillo, con un top blanco y unas Converse negras.
- ¿Que? - pregunté nerviosa
- Es difícil ignorar lo sexy que te ves y no querer tomarte - dijo Evan con una media sonrisa que me encendió hasta la punta de mis dedos
- Cierto...quiero tomarte una y otra vez - Ethan acercó su pulgar a sus labios
Caí ante la tentación.
- ¿Y por qué dudan? Soy suya lo recuerdan...lo que ustedes quieren hacerme yo también lo deseo
Ambos lucieron sorprendidos por un segundo, compartieron una mirada y se acercaron a mi.
- No hay tiempo para ir a tu habitación - dijo Evan
En un segundo me tomo en sus brazos, rodee su cadera con mis piernas, podía sentir como crecía su erección entre mis piernas, un suspiro de placer quedó en mi garganta mientras el sonrojo crecía en mis mejillas. La lengua de Evan se hacía espacio en mi boca, me penetraba y me volvía codiciosa, no quería que se detuviera.
Ethan se acercó, me quito la polera, fue el único instante en que mis labios se separaron de Evan.
Evan bajo el cierre de su pantalón, aparto mi ropa interior y entro en mi, un gemido escapó de mis labios, comenzó a subirme y a bajarme a un ritmo veloz y feroz, mi intimidad estaba completamente húmeda, sentí como un dedo entraba en mi otro lugar, mis mejillas se sonrojaron aún más, Ethan mordió mi oreja solicitando mi atención, moví mi mano hacia su rostro y lo besé, mi cuello estaba girado a todo lo que podía, sentí tres dedos mientras Evan no desaceleraba sus estocadas, Ethan uso mi propia humedad para lubricarme, que tan obseno podía volverse esto, saco sus dedos, sentí como entraba la punta, a Ethan le encantaba que sintiera cada parte de el entrando en mi interior, cuando entro totalmente y los tuve a ambos deje escapar un gemido como nunca antes.
Mis piernas temblaban, mis brazos comenzaban a ceder, era difícil mantener esta posición aunque me encantaba lo que ocurría, Evan sujeto mis piernas mientras Ethan sostenía mis senos entre sus manos, su hermano se aprovechó de esto y llevo su boca hasta mis pezones duros y erguidos, comenzó lamiendo el derecho para proceder a succionar y morder suavemente, Ethan apretaba con sus dedos mi pezón izquierdo, lo tiraba y acariciaba, ambos se movían en mi interior, el sonido que provocaba, se escuchaba el eco del sexo por toda la casa, que bueno que estábamos solos porque no era capaz de controlar mi voz ni por un momento.
Ethan sujetaba mis brazos sobre mi cabeza mientras ambos se movían en mi interior, aún me parecía de otro mundo que pudiera mantener este tipo de relación de esta manera y es que jamás en mi vida imaginé que tendría a dos hombres en mi interior de esta manera, ni romántica ni sexualmente hablando, que más satisfecha podía llegar a sentirme.
Sentí como Evan mordía mi cuello para después dejar una marca, Ethan hacia lo mismo por su lado, sus estocadas aumentaron de velocidad, yo acabe primero con un gemido que me dió venguenza emitir, sonó demasiado agudo para mí pero no lo pude evitar, dos estocadas más y sentí como ambos se corrían en mi interior, los brazos de Ethan me rodearon desde mi espalda, mientras que Evan me besaba seductoramente pero satisfecho.
Tuve que subir al baño a lavarme para sacar toda su corrida de mi interior, la parte menos romántica y sexy de todo esto, me tome mi tiempo, me mire en el espejo, mis mejillas sonrojadas, mis ojos brillantes y mi cabello hecho un desastre, aún así la sonrisa que podía ver reflejada solo me decía lo feliz que era de que ambos estuvieran a mi lado.
Me arregle el cabello otra vez, decidí cambiar la falda por unos jeans apretados y me amarre el cabello en una trenza.
Baje donde los gemelos me esperaban con una sonrisa.
- ¿Hambre Eli? - dijo Evan mientras abría la puerta de la entrada
- Mucha - no podía mentir, no habíamos comido desde que nos levantamos y después de nuestra sesión de sexo en la sala mi estómago rugía
- ¿Que quieres comer? - Ethan hizo sonar la alarma, obviamente iríamos en el
Cerré la puerta de la casa con llave y de repente me invadió una sensación de persecución, voltee hacia todos lados buscando algo, no sabía qué pero me aterraba, comenzaba a sudar frío y mi respiración se volvió irregular, mis ojos buscaban algo que no podía ubicar y mis sentidos se habían disparado como nunca antes, ¿Que buscaba? O...¿A quien?
La mano de Evan en mi hombro me trajo de vuelta. El vio mi expresión de terror y la suya cambio completamente, me acerco a su pecho entre sus brazos, el también comenzó a buscar algo aunque sabía que tampoco tenía idea de qué.
- ¿Viste algo? - me preguntó con una voz grave y gutural
A cualquiera le daría miedo pero la verdad es que esa era la voz que ponía cuando estaba totalmente serio, sin rastro de duda ni chiste. Enfocado.
- No, no ví nada...no se es que...de repente sentí mucho miedo - lo abrace
- Entremos al auto, ahora - Evan lo dijo como una orden pero yo sabía que estaba preocupado igual que Ethan
Cuando voltee a verlo Ethan estaba casi en posición de ataque, me recordó como Evan golpeó al tipo en el bar anoche, erguido y con sus músculos listos aora hacer pedazos a quien fuera, no me gusta verlos así, tan preocupados y serios.
Cuando me acerque a Ethan enseguida lo abrace, no me importa si la gente piensa que es raro, ambos son igual de importantes para mí.
- Tranquilo amor...todo está bien, vámonos - trate de calmar a Ethan mientras acariciaba su rostro, el asintió y entro al asiento del piloto
Evan me abrió la puerta, antes de subir acaricie su rostro.
- Amor...todo está bien - besé su mejilla, el respiro profundo y asintió, me dió la mejor sonrisa que podía formar.
El auto arranco, mi mirada busco algo entre los arbustos, en el gran árbol que había junto a mi casa donde había un columpio ya viejo y descolorido, ví una sombra junto al árbol, no pude diferenciar quién era pero sentí que todo paso en cámara lenta, la boca del sujeto parecía una línea recta, su chaqueta negra cubría su rostro y en sus manos...un celular, el mío sonó en mi bolsillo casi de inmediato cuando note el que sostenía él, mi cuerpo comenzó a temblar.
Lo ignore pero el miedo no desaparecía, sentí la necesidad de tomar a los gemelos entre mis brazos y no soltarlos nunca más, este miedo solo podía provocando una persona...Robert.
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Tres corazones una relación ❦ PRIMER LIBRO
RomanceCuando la chica callada y tímida de la clase conoce a un par de gemelos que la vuelven loca no hay más que hacer que sucumbir bajo los encantos de este par de irresistibles hombres.
