Después de una semana sin poder ver a los gemelos tuve tiempo de pensar un poco en las cosas, ya sabía que había aceptado lo que sucedía, éramos algo así como, "amigos con beneficios", si quiero llegar a conocerlos un poco más, lo primero que hicimos, exámenes, oh sí, en estos tiempos hay que tener cuidado y aunque usemos condon quiero la seguridad estar con gente que no me vaya a contagiar nada, lo mismo hice yo con ellos, nos mandamos los resultados por Whatsapp, ahora todo era por escrito lo que era fantástico.
Esta semana no pudimos vernos por ser la primera del año escolar, en mi caso debía ponerme al corriente desde el principio, no quería quedar atrás, hasta ahora nada me parecía especialmente complicado, mi mejor amiga Kayla ya había hecho nuevas amigas que me presento, la verdad no estaba interesada en eso pero ella había insistido en que tratará de conocerlas y llegar a llevarme bien con ellas, no tenía interés real.
Es mi primer fin de semana desde que llegué a la universidad, me paseo por el campus con los audífonos puestos, unos negros con una estrella blanca a cada lado que me regaló mi hermana, casi no podía evitar moverme con la música mientras caminaba con la vista en el suelo, miraba a todos lados como si alguien me siguiera, no sé si es una buena o mala costumbre, hoy voy con unos jeans ajustados y un poleron grande de Minnie mouse negro, en lo paseaba por el campus comencé a cantar en voz baja para mí la canción problem de Ariana grande.
Llegué hasta una casa abandonada del campus, escuché que era de una fraternidad a la que no le fue muy bien, entre de curiosidad aún con los audífonos y sentí que podía subir el volumen de mi voz, también deje el ritmo fluir por mi cuerpo, yo misma pensé que era algo similar a la escena de Footloose y me provocó algo de risa.
Caminaba, bailaba y cantaba en esa casa solitaria, las escaleras se veían como si se fueran a caer en cualquier momento, recorrí todo el primer piso, me pareció raro pero no encontré rastros de gente que se metiera aquí para hacer...cosas, extraño, aunque ¿Lo extraño no debería ser que si hubiera indicios de eso?
Mi corazón dió un salto cuando sentí que algo tocaba mi hombro, chille como una niña y caí al suelo enterrándome restos de vidrios en las rodillas, mierda.
- Lo siento...-era la voz de un chico, aunque no podía verlo bien por la oscuridad- perdona, no quería asustarte...
- No, yo lo siento - me sacudí un poco la ropa - yo no debería estar aquí para empezar
La vista del chico fue a mis rodillas, baje la mirada, mis pantalones estaban rotos y obviamente yo estaba sangrando.
- Mierda - trate de tocar mis rodillas pero dolía un montón - son mis favoritos
- Espera - el chico se acercó a mí lo que me permitió divisarlo un poco mejor, tenía cabello negro, un tatuaje enorme en el cuello, era un águila, aun no podía distinguir bien su rostro pero era tan alto como los gemelos y casi igual de fornido - vamos a la enfermería, te ayudo...
El chico paso su brazo por debajo de los míos, paso mi brazo por su cuello, yo casi no tocaba el suelo, el era muy alto, su mano estaba en mi cadera.
Algunos nos miraban y yo me puse roja como tomate, decidí ponerme el gorro del poleron, no quería que me vieran ¡Que vergüenza!
Entramos el edificio y con el sujetándome nos encontramos con la sorpresa de frente.
- ¿Qué te paso? - el rostro de quien me preguntó era de preocupación real mientras que la de la persona junto a él no abandonaba al chico a mi lado
- Nada, no me pasó nada - no quería decirle que entre en una casa con pinta de embrujada y que me caí porque pensé que un fantasma me había tocado, no, por supuesto que no - me caí...
- ¿Quién eres tu? - Evan no se aguanto ni un segundo
- Soy Ben - lo mire por primera vez con toda intención
- ¿Ben? - susurre, bajo su mirada a mí y sonrió
- Sip - mirándolo de cerca me parecia familiar
- No...- no es cierto, lo solté de inmediato y tan rápido que casi vuelvo a caer, si no fuera porque tres pares de brazos se lanzaron a atraparme hubiera sido muy humillante
- Beth...- me afirme de Ethan, el trato de acercarse pero me oculte bajo el brazo de Ethan - vamos no seas así...
- Muérete - dije con toda la intención del mundo
- Espera Beth - crei que volvería a pasar pero Evan le bloqueó el paso
- Ella dijo clarito que te mueras chico - Evan hizo tronar sus dedos, que cliché, pero solo hizo que sus brazos resaltarán, cuánto músculo - si no te vas ahora yo me encargaré de hacerlo realidad
- Tranquilo cerebro de músculo - su lengua seguía tan afilada como siempre
- ¿Cómo me llamaste imbécil? - Evan estaba enojado, dios, eso no podía ser bueno, tomo al imbécil del cuello - te haré pedazos
- Evan - le gritó Ethan, yo no podía sacarle la vista de encima a su hermano, sus manos temblaban en el cuello de Ben- basta hermano, no vale la pena, además - Ethan miro mis piernas - ella necesita ir a la enfermería
- No se...igual alcanzo a molerlo a golpes mientras tú la llevas
- Evan...- me solté de Ethan y me deje caer sobre Evan, su cuerpo grande temblaba también, todo el lo hacía - ven con nosotros...- el me miró por un segundo, suspiro y me tomo como una bolsa de papas sobre su hombro - ¿Qué carajos haces?
- Llevarte a la enfermería - palmeo mi trasero en lo que me llevaba
- Idiota - le dije, que vergüenza, todos me miraban, puse mis manso en mi rostro en un intento de ocultarme, un muy mal intento
- ¿Eli? - esa voz...- ¡Oye, devuélvela en una pieza! - mierda, mierda, mierda, lo había gritado
- ¡No prometo nada! - le devolvió Evan
- Solo matenme, que vergüenza, quiero morir - todavía ocultaba mi rostro cuando Evan me dejó en el suelo
- Te odio - le dije
- Pero amas el sexo que te doy - lo di una cachetada no tan fuerte ni tan despacio
- Por idiota olvídate del sexo por dos semanas, eso incluye a ti hermano - toque la puerta de la enfermera
- Espera, eso no es justo - ahora hablaba - ¡Yo no hice nada!
- Exacto - le dije - no hiciste nada
La enfermera abrió la puerta y yo entre cerrandoles la puerta en la cara.
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Tres corazones una relación ❦ PRIMER LIBRO
RomanceCuando la chica callada y tímida de la clase conoce a un par de gemelos que la vuelven loca no hay más que hacer que sucumbir bajo los encantos de este par de irresistibles hombres.
