Capítulo 2: W. Mandeville.

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Mentiría si dijera que no estaba nerviosa

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Mentiría si dijera que no estaba nerviosa.
Prácticamente había esperado por esto toda una semana, desde que había visto al chico de ojos verdes en esa panadería. ¡Incluso me había levantado mucho más temprano!, mamá estaba atónita cuando me vio sentada en la cocina, esperando porque pasara la hora para poder ir a comprar.

Su mirada era de total curiosidad, tanto así, que me miraba cada cierto segundo cuando pasaba por mi lado, fingiendo hacer algo.

—Dime cariño... —habló de pronto desde donde dejaba el hervidor para tomar su café—. ¿por qué te has levantado tan temprano?

—¿No debo ir por el pan? —pregunté con un tanto de nerviosismo.

Ella enarcó una de sus cejas.

—¿Solo es eso?

Encogí mis hombros fingiendo desinterés.

—¿Habría algo más?

—Te has cambiado de ropa... ¿no irás en pijama? —me fastidió como solía hacerlo siempre—. te has puesto más linda de costumbre —dijo con acusación.

Reí nerviosa mientras jugaba con mis manos sobre la mesa de madera.

—Mamá, solo me cambié de ropa...

—Iba a decirle a tu hermano que fuera esta vez —me dijo a la vez que me daba su espalda cuando el agua hervida estuvo lista.

—¡Puedo ir yo!

Me observó sobre su hombro.

—Bien —asintió volviendo su cabeza hacia el frente—. estás actuando extraño —comentó.

Volteé mis ojos—. ¿dónde está el dinero?

Me levanté de la silla arrastrándola hacia atrás, apoyé mis manos en la mesa y esperé su respuesta con paciencia. A esta hora la panadería ya debía de estar abierta. Me había asegurado de esperar una cierta cantidad de minutos para no verme desesperada en salir.

—Lo dejé en la mesa de la entrada de la puerta —avisó—. ¡no olvides traer una de esas donas que me gustan! —pidió en cuanto salí de la cocina.

—No lo olvido —le digo en voz alta.

Al llegar a la salida de la casa, tomé mi abrigo colgado del perchero y lo coloqué con mis manos temblorosas; estaba ansiosa por verlo una vez más. Luego, tomé el dinero que estaba en la mesita y me di ánimos internamente mientras respiraba cada cierto segundo de manera profunda para luego exhalar el aire.

Over again [H.S]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora