Terminé de prepararme y bajé a la sala donde me estaba esperando él, con su traje negro y su corbata blanca con azul en manos. Se veía tan sexy.
—¿Estás lista? —preguntó él tratando de ponerse la corbata. Asentí.
— ¿Necesitas ayuda? — le pregunté ya enfrente de él.
—Si, por favor. — Me dió la corbata.
— ¿No se te hace tarde para ir a la empresa? — Acomodé la corbata en sus cuello.
— No. — soltó una pequeña risa. — Soy el jefe, Amber. — terminé de acomodarle el nudo. — Yo decido a qué hora ir. Aparte no tengo mucho trabajo, cuando hay mucho trabajo ahí si voy temprano.
— Ah. — me alejé de él mirando abajo. — No quiero apurarlo, señor. — tragué saliva. — Pero estoy llegando tarde al colegio, y usted sabe lo estricta que soy en ser puntual. — sonreí.
— Si, lo sé. — se colocó sus anteojos de sol. — Vamos. — agarró las llaves de su auto y salimos.
— Tenemos que hablar sobre lo que pasó ayer, Amber. — dijo ya adentro. Cerré los ojos procesando lo que iba a decir.
— Christopher, no tengo ganas de malgastar mí día, y menos contigo — Sentí que me tocó la pierna.
— No podemos dejar esto así, preciosa.
Cada vez que me llamaba así o me tocaba como lo había hecho la sangre me hervía y el corazón me latía muy fuerte. Este hombre si que provocaba algo en mí.
— Si, podemos. — saqué su mano de mí pierna y me crucé de brazos mirando las calles y los autos que pasaban por nuestro lado.
— Vamos, Amber. — Tenía su vista al frente. — No seas orgullosa.
— Tú fuiste el que me besó y el que dijo que sentía algo por mí, luego me dices que dejemos esto acá, y encima,¿ me llamas orgullosa?
— Se que estuve mal. — Se detuvo en el estacionamiento. — Si te besé fue para dejarte claro que me encantas. — Ahora me estaba mirando. — Pero, nunca vamos a poder estar juntos, Amber. — se acercó a mí. — quiero que entiendas que siento algo por ti, pero a pesar de sentir lo que sentimos, lo nuestro será imposible.
— Ya me lo dejaste en claro, es por la edad y porque soy la mejor amiga de Valen, lo sé. — se me cristalizaron los ojos. — Ya lo entendí, me lo dijiste mil veces. — abrí la puerta del auto. — Ahora si me disculpas, tengo que ir al colegio.
Bajé del auto y una lágrima rodó por mí mejilla. Cómo desearía no sufrir tanto. Me duele, claro que me duele, el amor de mí vida me dice que siente algo por mí, pero que nunca vamos a poder estar juntos por la diferencia de edad, que por cierto es mucha.
— ¡Amber! — gritó alguien a lo lejos. No pude reconocerla. — ¿Ya te olvidaste de mí? — dijo ya más cerca.
— ¡Mechi! — logré decir al darme cuenta de quién era esa chica que gritaba como loca.
No lo podía creer. Mechi era una amiga que se mudó a Los angeles a los 13 años, Valen, Mechi y yo éramos muy unidas de pequeñas, hasta que ella siguió su camino, sus padres se mudaron a LA por temas de trabajo, y ella a seguir sus sueños como actriz.
— ¡Te extrañe tanto! — me abrazó.
— Yo más. Ni te imaginas lo difícil que fue estar sin ti. — nos separamos. — ¡Dime! ¿Que haces aquí? — pregunté ansiosa.
— Volví, ¿No es muy obvio? — dijo divertida. Ella tiene una onda muy rebelde y es muy divertida.
— No me digas que, ¿Te quedas?
— ¡Si! A mis padres los trasladaron para acá, y bueno voy a seguir mis estudios acá. — caminamos hasta la entrada.
— ¡Que bueno! Estoy muy feliz de verte, amiga. — la miré con una pequeña sonrisa.
— Tan feliz no debes estar. — sonrió de lado. — ¿Estuviste llorando? — preguntó preocupada.
— No. — negué. — No es nada, debe ser alergia.
— No me mientas, Amber.
— Nada ha cambiado desde que te fuiste, Mechi. — me senté en las escaleras. — Bueno, en realidad algo si ha cambiado.
Ella también sabía lo de Christopher, de hecho fue la primera en saber y darse cuenta que me gustaba.
— No me digas que sigues enamorada de... — No la dejé terminar.
— Si. — Afirmé. — ay, Mechita no sabes todo lo que tengo por contarte.
—¡No lo puedo creer! — escuchamos una grito muy reconocido. — ¡Ahhhh! ¿Que haces acá? — dijo abrazándola.
— ¡Volví! — se abrazaron. — No te lo esperabas, ¿Verdad?
— ¡No! Nena, cuando te extrañé.
— Yo las extrañe a ambas chicas.
— Tienes que contarme todo sobre LA. — dijo mí amiga emocionada.
— Lo haré, ahora tengo que irme porque llegamos hoy y tenemos que organizarnos. — dijo despidiéndose de Valen y de mí. — La semana que viene si mis padres quieren vuelvo a la escuela. — se giró para irse. — ¡Tienen que ponerme al día! — dijo a lo lejos.
— Wow, no lo puedo creer que estemos las tres de nuevo juntas. — Caminamos hasta el salón.
— ¡Yo tampoco! Es increíble, de nuevo juntas.
— Lourdes me contó que un chico de último año hace una fiesta en su casa por su cumpleaños el viernes — Me susurró Valentina. — Tenemos que ir.
— ¿Sin invitación? — dije a lo bajo para que el profesor no nos escuchara.
— Ay, Amber. Obviamente es sin invitación. — el profesor nos miró.
— ¿Pueden hacer silencio?
— Lo siento. — Dijimos al unísono.
— No sé, Valen. — dije simulando estar escribiendo lo que el profesor estaba escribiendo en la pizarra.
— Por favor. — juntó las manos en forma de oración.
— Está bien. — rodeé los ojos.
(…)
A la salida de la escuela nos esperaba Christopher apoyado en su auto. ¡Dios! Este hombre no puede ser tan hermoso. Me daban ganas de besar esos carnosos y perfectos labios que tenía.
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Amor imposible (CV y Tú) Semi-hot. {TERMINADA}
Fanfiction¿Que pasaría si te enamoras de alguien que te dobla la edad? Y peor aún, que sea el padre de tu mejor amiga. Hagamos de este amor imposible, posible.
