14

752 82 10
                                        

Estacioné el auto en el garaje, bajé rápidamente entré a la casa, subí lo más rápido que pude a mí habitación, no quería saber nada ni de nadie. Me recosté en mí cama. Ese momento que había pasado se me vino a la mente. ¿Quien será esa señora? Le había dicho cariño, parecía interesada él. Ya lo sabía que pensar, al recordarlo me dolía cada vez más. Sequé mis lágrimas con las mangas de mí blusa, cerré los ojos, quería olvidarme de todo. Sabía que si pasaba algo con él de alguna u otra manera iba a sufrir.

(...)

Abrí los ojos porque sentí a alguien a mí lado, me estaba abrazando por la cintura. Tenía un pequeño avión tatuado en la mano. Me levanté rápidamente.

- ¿Que haces? - grité.

- Quería hablar contigo pero estabas durmiendo y no quería despertarte. - se sentó en la cama mirándome. - Quería saber por qué reaccionaste así cuando me fuiste a llevar la carpeta.

- Por nada. - dije seca. - ¿Se podría ir? Por ahí Valen nos encuentra juntos y piensa mal, usted está en mí cuarto.

- Primero, no me trates de usted, y segundo, ¿Estás celosa, Amber? - arqueó una ceja y me miró con una sonrisa.

- No, no lo estoy. - negué.

- Si, si lo estás. - Se acercó a mí coqueto. - Estás celosa, Amber. Se que lo estás. - me agarró de la cintura pegándome a su cuerpo, ¡Dios! ¿Que me está haciendo este hombre?

- Sueltame. - traté de no sonar nerviosa. Lo estaba, él siempre me pone nerviosa. - Sueltame o grito.

- ¿Estás nerviosa? - rió. - hey, no soy un violador, Amber.

- Pareces. - puse mis manos en su pecho alejándolo de mí.

- Sólo admite que estás celosa. - me volvió a acercar a él.

- ¿Por qué voy a admitir algo que no es verdad? - lo miré a los ojos. No me resisto a él. - Además, - corrí la mirada. - Aunque esté celosa no tendría por qué estarlo, usted y yo no somos nada.

Me tomó del mentón y juntó sus labios con los míos, me besó apasionadamente, como si yo fuera suya, como si estuviera reclamando algo, me volvía loca, y él lo sabía.

- No tienes por qué estar celosa, Georgina y yo no tenemos nada, aunque parezca una prostituta. - rió ante su comentario. - En serio, amor. Es una clienta.

- ¿Le pagas por acostarse contigo? - dije sin pensar.

- ¿Que? - arrugó el entrecejo. - No, Amber. - dijo casi enojado. - Ella es una empresaria, y vieja amiga, nada más.

- Bueno, lo siento. - me aparté de él.

- Jamás vuelvas a decir eso. - se cruzó de brazos. - jamás pagaría por acostarme con alguien, Amber. No soy ese tipo de hombre y lo sabes. - él tenía razón, ni se por qué dije eso.

- Perdón. - bajé la mirada. Él me volvió a tomar del mentón pero esta vez para que lo mire.

- Deja de pedirme perdón. - soltó una pequeña sonrisa. - No te pongas celosa, pequeña. Sabes que nunca te lastimaría, aunque aún no somos nada, hago como si lo fuéramos, te quiero mucho como para estar con otra persona.

- No pasaría nada si quieres buscar en otras chicas algo que yo no puedo darte. - dije triste, él es hombre, y lo entiendo, me pone mal no darle lo que él quiere, tiene necesidades como cualquier hombre, y capaz quiera buscar eso en otras mujeres.

- Nunca vuelvas a decir eso. - me tomó de la cintura. - Tengo necesidades, si. Pero jamás me acostaría con otras mujeres porque aún tu no te sientes preparada para hacerlo. - me dijo con una sonrisa. - Admito que me encantaría que pase, pero si aún no te sientes preparada te voy a esperar todo el tiempo que sea necesario, amor. - me dio un pequeño beso en la frente para luego besar mis labios.

Definitivamente este hombre es el hombre más tierno que existe. Sus palabras me hicieron sentir mejor y más segura, lo amaba, lo amaba demasiado.

- Sos un tierno. - lo abracé. - Gracias. - besé sus labios. - Siempre soñé desde hace unos años en tener mí primera vez contigo. - me tapé los ojos apenada. Él sonrió. - siempre te imaginé en ese momento. - Él sacó mis manos de mí cara. - Me da vergüenza decirte esto.

- Me encanta lo que me decís. - me sonrió. - Me encantaría también ser tu primera vez.

Me besó ferozmente. Ahora me sentía bien, protegida, con mucha confianza. Con él todo era perfecto.

Caminamos hasta mí cama sin dejar de besarnos, nos acostamos delicadamente, él arriba mío, nos separamos por falta de aire, nuestra respiración estaba acelerada. Y si, me sentía preparada.

Besó mí cuello con desespero, me acarició mí abdomen delicadamente por arriba de la blusa, se levantó un poco para mirarme a los ojos.

- ¿Estás segura de que quieres hacerlo? - me preguntó.

- Contigo me siento más que segura, quiero hacerlo, hazme tuya, Chris.









(...)

Hasta yo estoy emocionada 😳🔥 va a haber fuego genteee 😳🔥😂 Me da pena escribir estas partes pero a la vez me encanta JAJJSJSJJS
Esperen el siguiente cap🤭
No sé olviden de votar y de comentar para que siga con esta hermosa historia ♥️

Amor imposible (CV y Tú) Semi-hot. {TERMINADA}Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora