— Capaz reaccioné muy mal cuando los ví en el auto besándose. — empezó a hablar ella. — Es que jamás me lo imaginé, Amber.
— Reaccionaste como cualquier hija reaccionaria al ver a su padre con tu mejor amiga. — suspiré. — Siempre tuve miedo de decirte que Christopher me gustaba.
—¿Desde cuándo te gusta? — me tomó de las manos.
— Siempre me pareció muy apuesto. — tomé aire. — pero empecé a sentir algo que no sentí por nadie a los 10 años, y se que era demasiado chiquita, pero en ese momento no dejaba de pensar en él aunque era apenas una niña. — ella me escuchaba atentamente. — Yo a los 10 años se lo dije, le dije que me gustaba. Él pensó que era algo pasajero y que ya se me había olvidado. De hecho yo pensé que él se había olvidado de aquel momento. — se me llenaron los ojos de lágrimas. — Pero no fue así, Valen. Jamás pude olvidarmelo, y se que realmente está mal porque es tu papá.
— Amber...
— Deja que termine. Si tú me perdonas lo que pasó, yo te juro que no le vuelvo a hablar y no me vuelvo a acercar a él tan solo por cuidar nuestra amistad.
— No, Amber. — yo la miré sorprendida. — Siento que soy muy egoísta al aceptar tu decisión. Jamás dejaría que tú sufras por no estar con "el amor de tu vida" — hizo comillas con sus dedos riéndose. — Yo te quiero mucho, y si eres feliz con el viejo verde ese, yo lo voy a tener que aceptar. — solté una pequeña risa por su comentario refiriéndose a Chris.
— Yo jamás haría algo para que sufras.
— Pero sería muy egoísta de mí parte no dejarte estar con mí papá por un capricho mío.
—¿En serio no te enojas? — sequé mis lágrimas.
— No, Amber. — me abrazó. — Ahora, ¿Qué le ves a Vélez? Hasta malo en la cama será.
— Ni te imaginas lo que es en la cama.
— No, no me lo imagino y no quiero imaginármelo. — sacudió la cabeza de un lado a otro. — Bueno, me voy a correr, tú ve a dormir, se nota que no dormiste en toda la noche.
— Si. — bostecé. — Primero voy a hablar con Christopher.
Valen subió a su cuarto a cambiarse para ir a correr como había dicho. Yo subí a la oficina de Chris, seguramente iba a estar ahí.
Toqué la puerta de la oficina de Chris pero no recibí ninguna respuesta de su parte. Entré.
—¿Chris? — Él se encontraba tirado en el piso apoyado a la pared con una botella de whisky en la mano. — Por dios, ¿Por qué hiciste eso?
— Déjame, Amber. — su cabello está todo despeinado. Apenas podía hablar.
— Ven. Vamos, te llevo a tu cuarto. — lo tomé de la cintura y lo ayudé a levantarse. — Estás muy borracho, Christopher.
— Déjame seguir tomando. — se apartó de mí, pero casi se cae y lo volví a sujetar con mis brazos. En el estado que estaba pesaba aún más porque ni siquiera se podía mantener parado.
— No, deja esto. — le saqué la botella de whisky. — Es muy temprano para tomar, vamos a dormir.
— ¿Puedo dormir contigo? — me miró fijamente. Él se tambaleaba.
— Primero te llevo a tu cuarto y después vemos. — lo encaminé a la salida de la oficina para dirigirnos a su dormitorio.
— Amber, ¿Tú me quiere? — me preguntó mientras entrábamos a su habitación.
— ¿A qué viene esa pregunta? — le pregunté recostándolo en la cama.
— Eso. ¿Me quieres o no? — le saqué los zapatos.
— Si, Chris. Te quiero. — No podía dejarlo que duerma así, de una forma u otra tenía que sacarle la ropa.
Desabroché su pantalón para sacárselo.
—¿Que haces? — me miró pervertidamente.
— No es lo que piensas. — terminé de sacarle el pantalón y luego le saqué su camisa. — No voy a dejar que duermas con toda la ropa encima.
Me jaló hacía él haciendo que cayera arriba suyo, me sostuvo sus manos en mí cintura.
— Chris, por favor. Tienes que dormir.
— No dormiré si tú no te quedas conmigo hasta que yo me duerma. — No podía resistirme a esa carita.
— Está bien. — me acomodé a su lado. — Me quedaré hasta que te duermas. — me abrazó por la cintura y cerró los ojos. Parecía un nene chiquito. Me daba mucha ternura. — Cuando estés consciente tenemos que hablar de muchas cosas tu y yo. — besé la comisura de sus labios y empecé a jugar con su cabello. — No te quiero, te amo. — susurré. Pude notar como se le dibujó una pequeña sonrisa en su rostro.
Al darme cuenta que ya se había dormido profundamente intenté levantarme, tenía muchas cosas por hacer, y una de esas era darme una ducha. Salí del cuarto de Christopher sin hacer ruido, no quería despertarlo.
Fui directo a mí habitación. Agarré un conjunto de toallas limpias y me entré a bañar.
Me desvestí y entré a la regadera.
Luego siento unas manos en mí abdomen, me doy vuelta rápidamente y me encuentro con él, el hombre de mí vida estaba frente a mí, mirándome con una sonrisa.
—¿Qué haces acá? — me sujetó entre sus brazos haciendo que yo de un brinco enrollando mis piernas en su cintura haciendo que su ya erecto miembro chocara con mí feminidad, me besó desesperadamente, con pasión, con posesión. Amaba sus besos, sus caricias y sobre todo lo amaba a él.
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Amor imposible (CV y Tú) Semi-hot. {TERMINADA}
Fanfiction¿Que pasaría si te enamoras de alguien que te dobla la edad? Y peor aún, que sea el padre de tu mejor amiga. Hagamos de este amor imposible, posible.
