El día iba de maravilla, hablamos sobre todo, teníamos tantas cosas que contarle a Mechi. Para pasar el tiempo fuimos a nuestro lugar favorito, el shopping, siempre cuando estábamos felices, deprimidas o incluso tristes, íbamos al shopping las 3 juntas.
Nos compramos ropa, vestidos, zapatos y bolsos.
— ¡Me encanta como te queda! — dijo Mechi viendo salir del vestuario.
— ¿No es muy corto? — pregunté viendo al espejo.
— Claro que no. — dijo Valen. — Tienes que comprarlo, te queda genial. Lo necesitarás para una ocasión especial. — me miró con cara perversa. Sólo una persona se me vino a la menta, ¡ Christopher! Lo usaré con él cuando se de nuestro momento. Sonreí al imaginármelo. — Yo iré a pagar esto. — Dijo agarrando lo que ella había elegido.
Entré nuevamente al vestuario, me miré al espejo por última vez y sonreí, era un hermoso vestido, y realmente me quedaba bien, me encantaba.
Terminé de cambiarme, salí y ahí se encontraban mis amigas pagando, agarré con delicadeza el vestido y lo llevé a la caja.
—¿Cuánto sale? — le dije a la chica de la caja alzando el vestido. Ella lo agarró y lo visualizó. — 40 dólares. — dijo ella muy amable. Abrí los ojos sorprendida, era un vestido muy caro.
— Bien. — dije tomando de nuevo el vestido.
Sonó el celular de Valentina.
— Ay no. — se quejó viendo de quién era la llamada. — Es mí papá. — atendió. — Hola, pa. — habló. — ¿Pasó algo? , Pero... Bueno está bien... Bueno, papá... Si papi. — revoleo los ojos. — Te dije que sí… okey.
— ¿Qué pasó? — pregunté pagando el vestido.
— Mí papá quiere que le alcance una carpeta que dejó en su escritorio. — Dijo tomando su bolsa. — Ni ganas de ir hasta la empresa.
— Que vaya Amber. — sugirió Mechi. Yo la miré mal.
— ¿En serio irás tú? — Preguntó emocionada. — ¿Me harías el favor?
— Está bien. — agarré el ticket que me dio la chica de la caja para luego guardarlo en mí bolsa. — Iré. — agarré la bolsa.
— ¡Gracias! Te llevaré a casa y luego te presto el auto para que vayas a llevarle esa carpeta a papá. — Asentí saliendo del lugar.
— Bueno chicas, yo me estaría yendo porque mí mamá se va a preocupar. — nos dió un beso en la mejilla a cada una. — Nos vemos mañana.
— ¿No quieres que te alcance a tu casa? — le pregunto Valen.
— Nah, me gusta caminar. — dijo alejándose.
Valen y yo subimos al auto, ella manejó hasta la casa para buscar la carpeta que Chris le había dicho que le llevara.
— Te debo una. — dijo ella estacionando el auto afuera de la casa. — Necesito dormir un día entero, estoy demasiado cansada. — rió.
— Está bien, no me cuesta nada. — salimos del auto y nos dirigimos adentro. — ¿Como dijiste que era la carpeta? — pregunté sacándome la chaqueta.
— Azul con lunares blancos. — dejó las llaves en la mesa. — Está en el escritorio de papá, lo vas a ver a lo lejos. — bostezó. — Yo me voy a dormir un rato, gracias. — me sonrió y subió las escaleras.
Subí hasta el despacho de Christopher, dónde trabaja. Entré, era muy grande, tenía cuadros por todas partes, me acerqué, eran fotos de él de chiquito, y también habían muchas de Valen de chiquita junto a él. Se veían muy lindos.
Me acerqué al escritorio.
— Ahí está. — estaba por agarrar la carpeta pero algo me llamó la atención. En un cuadro pequeño arriba del escritorio había una foto de Valen junto a mí, teníamos 13 años, ambas estábamos sonriendo. Esa foto nos había sacado él hace unos años. Sonreí.
Se me aguaron los ojos al ver qué él había puesto una foto mía en su escritorio, le importaba.
Sequé mis pocas lágrimas que había derramado, agarré la carpeta y me fui.
Manejé hasta la empresa Vélez. Tenía muchas ganas de verlo, para saborear nuevamente sus labios, lo extrañaba aunque lo haya visto hace apenas algunas horas atrás.
Estacioné, bajé de auto cerrando la puerta y me encaminé hasta la entrada de la empresa.
— Buenas tardes. — hablé. — vengo a entregarle esta carpeta al señor Vélez.
— Buenas tardes. — me contestó la señorita detrás del escritorio. — El señor Vélez está ocupado. — me dijo ella.
— Es sólo para entregarle esta carpeta. Él me pidió que se la trajera. — dije amable.
— Bueno, pase. — me dijo. — Está una señora con él. — Asentí y subí el elevador hasta su oficina.
Toqué la puerta.
— Pase. — escuché su voz desde el otro lado de la puerta.
Entré con una sonrisa, pero mí sonrisa se borró cuando vi una señora apoyada en el escritorio con su operada cola apuntando hacía la puerta.
— Amber. — me sonrió él.
— Eh, vine a traerte esta carpeta. — Caminé hasta donde estaba él, le dejé la carpeta y me di la vuelta.
— ¿Y esta quien es? — preguntó la señora de unos senos redondos que definitivamente eran falsos.
Yo no le hice caso, estaba intentando no llorar, pero era imposible. Es imposible no pensar mal con la escena que ví.
— Amber. — me llamó él.
— Tengo que irme, señor. — traté de no mirarlo.
— Cariño, ¿Quien es esta nena? — volvió a insistir ella.
— Cállate Georgina. — le dijo él.
Abrí la puerta para salir, él se levantó y me siguió. Me tomó del brazo.
— ¿Te pasó algo?
— Déjame, Valen me está esperando. — pude decir sin mirarlo. Me solté de su agarre y me fui de ahí.
— Adiós, señorita. — me dijo la secretaria. Yo no le dije nada, sólo quería salir de ahí.
Me subí al auto y manejé hasta la casa, quería dormir y no despertar más. Capaz haya pensado mal, pero esa escena me dolió mucho, a pesar de que no seamos nada. Me duele, como si en realidad fuéramos algo.
(…)
¿Creen que Amber haya sido muy exagerada al reaccionar así al ver esa escena? 🤔
Espero que les haya gustado ♥️ no se olviden de votar y de comentar para seguir con esta hermosa historia ♥️
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Amor imposible (CV y Tú) Semi-hot. {TERMINADA}
Fanfiction¿Que pasaría si te enamoras de alguien que te dobla la edad? Y peor aún, que sea el padre de tu mejor amiga. Hagamos de este amor imposible, posible.
