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Él posicionó una de sus manos en mí pierna, deslizandola lentamente hasta llegar a mis bragas. Yo tenía puesto una falda.

- Amo que hagas esto, pero hoy no Chris. - me miró como si no entendiera. - Estoy en mis días. - mordí mí labio inferior.

- Oh, entiendo. - sonrió. - Lo siento.

- No lo sientas. - agarré su rostro y besé sus labios.

- Señor Vélez, está el señor Colón esperando. - la secretaria de Christopher entró sin siquiera golpear. Yo me levanté rápidamente de sus piernas.

- ¿Cuántas veces te he dicho que golpearas la puerta antes de entrar? - Christopher la retó, esta bajo la cabeza.

- Lo siento, señor Vélez.

- Que no se vuelva a repetir. - dijo él para que la morocha se retirara.

- Te tiene mucho miedo. - él se levantó apoyándose en su escritorio.

- No me tienen miedo, me tienen respeto. - sonrió y me tomó de la cintura acercándome a él. - Por algo soy el dueño de esta empresa.

Nos quedamos unos segundos más abrazados y besándonos. Esto era algo que quería que nunca acabe.

Golpearon la puerta, yo me aparté rápidamente de él.

- Adelante. - dijo Christopher para que unos segundos después entrara un hombre de unos 28 años aproximadamente, de ojos verdes, y muy apuesto por cierto.

-¡Vélez! Pensé que iba a morir esperando. - dijo el muchacho acercándose a Chris. Chocaron puños para luego abrazarse y darse una palmada en su espalda.

- Y yo pensé que no vendrías más, te he estado esperando. - el hombre se sentó al frente de escritorio de Chris. - Ella es... - él se quedó pensando lo que diría.

- Soy Amber. - estreche mí mano para que luego él la tomara.

- Erick Colón. - él me sonrió.

- Un gusto. - le sonreí tímidamente.

- El gusto es mío. - él agarró mí mano y la beso.

- Mí novia. - dijo al fin Chris con una mirada no muy agradable.

- Nah, ¿no me digas que esta señorita es tu novia?

- Lo es, Erick.

Chris se recostó sobre su asiento, colocando su mano en su barbilla.

- Lo soy. - me coloqué detrás de Chris y besé su mejilla. - Bueno, los dejaré solos, me voy, después nos vemos. - le dí un pequeño beso en la comisura de sus labios para luego salir de la oficina dejándolos solos.

Subí al elevador y me dirigí al primer piso donde se encontraba esa secretaria que por cierto, no me caía nada bien.

- Hasta luego. - la miré con una sonrisa fingida y comencé a mover mi cadera de un lado al otro con una sonrisa triunfadora.

Sabía que todas morían por Chris, aunque sea por estar solo una noche con él, ¿Seré afortunada? No lo sé, pero yo ya gané con ese hombre, es perfecto y el más apuesto de la tierra.

En le camino me puse a pensar en lo que le diría a Nico, tenía que ser lo más sutil posible. Jamás en mí vida había hecho esto, pero siempre hay una primera vez para todo.

- Ojalá no se lo tome tan mal. - balbuceé.

Tomé mí celular y marqué su número.

- Hola, amor. - lo escuché decir del otro lado de la línea.

- Hola, Nico. - suspiré nerviosa. - ¿Donde estás? Quiero hablar contigo de algo muy importante.

- Eh, si. Estoy en mí casa, sólo.

- Bien, ahora voy, quiero decirte algo muy importante. - corté la llamada.

Me daba terror, mis nervios aumentaban, mí sangre hervía y corazón latía muy fuerte por el miedo de dejarlo y que le llegue a pasar algo. Pero lo tengo que hacer, no quiero cargar con esta culpa, quiero estar con Chris sin tener culpa de que le estoy mintiendo a Nico, él no se lo merece.

Al golpear su puerta, me atendió un hombre vestido de doctor, efectivamente era un doctor.

- Hola. - dije confundida. - ¿Se encuentra Nico? - cuestioné.

- Si, pero está tomando reposo.

- ¿Le pasó algo? - Le pregunté preocupada.

- Ven, pasa y te explico. - él se hizo a un lado para que entrara, nos dirigimos al living, me senté en un sofá y él en frente mío. - A Nicolás le encontramos una enfermedad muy peligrosa, ya le hicimos los estudios para ver qué sale, pero puede correr en riesgo su vida. Cualquier situación sentimental o algo que lo destruya puede sufrir las consecuencias. Yo estoy aquí porque él me llamo, se sentía mal y no había nadie. Supuestamente lo llamó su novia, él me contó que tenía miedo de que lo dejara, esa situación lo puso bastante nervioso provocando que se desmayara. Por eso no puede recibir noticias fuertes, pueden detener su corazón causando un infarto.

Al oir esas palabras sentí más culpa de lo que anteriormente sentía.

Amor imposible (CV y Tú) Semi-hot. {TERMINADA}Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora