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Christopher Vélez.

Después de que Amber se haya ido a su casa, decidí en ir a la habitación de Valen. Esta situación me ponía mal, de una u otra manera yo estuve equivocado al no decirle la verdad desde el principio, es que... En ese momento pensaba que era lo correcto, ya que no quería que ella se entere que su mamá era una prostituta, y más que sepa que yo estuve con en un lugar así con una personas así.

Entré con cuidado sin despertarla, ya que estaba durmiendo, y me senté en la cama mirándola.

Pasé mí mano por su rostro sacando sus pelitos que estorbaban.

Ella abrió sus ojitos y me sonrió tiernamente.

—Papá. — susurró. Ella se sentó para quedar a mí altura, me miró y luego agachó su cabeza jugando con sus manos. — Quiero, —suspiró. — pedirte perdón.

—¿Perdón? — sonreí de lado. — Yo tendría que pedirte perdón, cariño. No he sido un buen padre durante estos años, te he mentido, eso no estuvo bien.

— Se que mentirme no fue una buena opción, pero eres un buen padre, quiero agradecerte por eso, por dejar que yo naciera, y por cuidarme durante todo este tiempo. — ella derramó un par de lágrimas, yo se las limpie. — Perdón por no ser la hija que tanto te mereces.

— Eres la mejor hija que un padre como yo podría tener, y nunca te cambiaría por nadie. — ella me abrazó. — Te amo, pequeña.

— También te amo, papi. — besé su frente. — Papá, — se apartó de mí mirándome a los ojos. — amo a Erick, como no tienes idea.

— Lo sé, pequeña. Y lo entiendo. — envolví mis brazos en su cuerpo, ella se cruzó de piernas. — Pero, lo que pasó hace un rato no puede volver a pasar, ¿de acuerdo? — tragué saliva, ella me miraba. — Quizá haya sido muy duro con ustedes, pero no podía reaccionar de otra manera, mí propio hija, y mí mejor amigos, ¿Juntos en mí cama? — moví mí cabeza de un lado a otro, desaprobando la situación. — Luego hablaré con él.

—Tal vez, estuvimos mal. — me sonrió inocentemente, conocía esa cara, no estaba por decir algo bueno, tal vez para mí no. — ¡Pero ustedes estuvieron peor! — soltó una carcajada. — ¡Por Dios, papá! Estabas por tener sexo con mí mejor amiga. — detuvo su risa para poner una mala cara haciendo que mí rostro se pusiera rojo completamente.

—Eso no te incumbe a ti, pequeña chusma. — me levanté y coloque mis manos en su barriga a punto de armar una batalla.

—¿Que estás por hacer? — me miró asustada. Comencé a mover mis dedos en su panza. —¡No! ¡Papá! — comenzó a reír provocando una risa de mí parte.

— Te quiero mí pequeña. — dije cuando terminé con las cosquillas.

— Yo también, pa.

(…)

Una semana después.

Amber.

— Feliz cumpleaños feliz te deseamos a ti... — Chris y yo entramos a la habitación de Valen con un pastel cantando el feliz cumpleaños.

—¿Que ocurre? — dijo ella aún con los ojos cerrados.

—¡Feliz cumpleaños! — grité lanzándome sobre ella.

—¡Estás pesada! — me empujó riéndose.

—No peso nada. — me levanté con el ceño fruncido.

Ella se me acercó y me abrazó.

— Feliz cumple, preciosa. — dije aún en sus brazos. — Te quiero.

— También te quiero, amiga.

— Feliz cumpleaños, mí amor. — Chris dejó dejó el pastel en la cama y la abrazo. — que seas siempre feliz, princesita.

— Gracias, papi.

Amor imposible (CV y Tú) Semi-hot. {TERMINADA}Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora