El apretó su puño tratando de controlar sus nervios, la miró enojado, como si odiara a esa persona, pero muy en el fondo, quizá seguía sintiendo ese amor por aquella mujer que lo había vuelto loco hace 18 años atrás.
Christopher Vélez.
—¿Que acabas de decir? — dije con los ojos cristalizados.
— ¡Ay, Vélez! Me extraña. — arqueo una ceja. — Con lo inteligente qué eres, ¿No te diste cuenta que esa chica no se parece en nada a ti?
Jamás me imaginé que ella sería capaz de hacerme esto. Toda mi vida creí que Valentina era mí hija, yo la veía parecida a mí; los gestos, los ojos, la piel, jamás dudé si era mí hija.
— ¿Quien es el padre? — apreté mis labios.
— Alguien. — ella comenzó a caminar por la casa esquivando a las personas que se encontraban bailando.
— No te hagas la misteriosa, Romina. — agarré su brazo fuerte, ella gimió del dolor que le causó.
— Suéltame. — me empujó. — Quiero ver a mí hija, solo verla y luego me voy si quieres.
— No dejaré que la veas y no dejaré que siga sufriendo por la prostituta que la parió. — dije con el ceño fruncido. — Porque eso es lo que eres, — Apreté mí mandíbula. — madre se le llama a la que está ahí para su hija sin importar las consecuencias, quien la crió, tu no eres su madre. Madre no es quien la abandona, — tomé aire para seguir hablando. — madre es quien está las 24 horas pendiente de su pequeña, preguntándole si le falta algo, tú no eres su madre, ¡Carajo! Tú no estuviste cuando Valentina dio sus primeros pasos, tú no estuviste cuando le salieron sus primeros dientes de leche, no estuviste cuando anduvo en su primera bicicleta, en su primera menstruación, ¡No estuviste! — grité lo más que pude llamando la atención de algunas personas que estaban por ahí. — así que no vengas a pretender que MI hija te quiera porque no lo va a hacer.
Yo ya tenía los ojos llenos de lágrimas. Me daba mucha impotencia, y más la situación.
Enterarme que Valentina no era mí hija fue muy duro para mí, pero aunque no sea mí hija de sangre, yo la quiero como si lo fuera, porque ser padre tampoco es llevar la misma sangre, ni llevar el mismo apellido, ser padre es quien cría y estar siempre para su hija sin importar lo que digan los demás.
— Así que ahora te pido que te vayas.
— No lo haré, quiero hablar con ella, no pretendo que me quiera ni que también me hable, solo quiero que me escuche, y luego me largo.
— Bien. — me dirigí a las escaleras. — Inténtalo.
Subimos las escaleras hasta llegar al cuarto de Valen donde ella de encontraba con Amber.
Amber la estaba abrazando mientras ella estaba llorando en su pecho. Me ponía mal verla así.
Toqué la puerta aunque estaba abierta. Amber me miró y su rostro cambio cuando vió a Romina a mi lado
— Valen, — entré. — Alguien quiere hablar contigo.
—Dile que pierde el tiempo si piensa que quiero hablar con ella.
Me acerqué a ella, y me arrodillé, tocando su frente le comencé a hablar lo más delicado que pude.
— No hace falta que hables con ella, solo escúchala. — besé su frente, me levanté y caminé unos pasos hasta llegar a la puerta. Amber hizo lo mismo.
— Hola, Valentina. — Romina se acercó a ella y se sentó en la cama. Valen no quería mirarla. — Se que me odias, y también se que no quieres si quiera mirarme. — ella me miró unos segundos y luego volvió su mirada a ella. — Pero quiero conocerte, saber cómo eres, saber tus gustos y demás.
— No tengo interés en conocerte y mucho menos en que me conozcas, eres una señora extraña para mí.
—Bien. — ella se paró. — Aquí te dejo mí numero por si quieres hablar, y sacarte todas las dudas que tú quieras.
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Juro que llore al escribir lo que le dijo Chris a Romina 🥺♥️ es un buen papá ah
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Amor imposible (CV y Tú) Semi-hot. {TERMINADA}
Fiksi Penggemar¿Que pasaría si te enamoras de alguien que te dobla la edad? Y peor aún, que sea el padre de tu mejor amiga. Hagamos de este amor imposible, posible.
