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— Nunca te alejes de mí, Chris. — nos recostamos sobre el pasto a mirar las estrellas, era una noche muy bonita.

— Jamás lo haré, princesa. — él besó mí frente. — Cuando era niño, — él miró al cielo con una sonrisa. — Con mis padres todas las noches nos acostábamos en el césped a ver las estrellas. Nos poníamos a buscar formas, era divertido.

— Nunca me hablaste de tus padres, Chris. ¿Que hay de ellos? — me di vuelta apoyando mis brazos en su pecho mirándolo a los ojos.

— Ellos... — tragó saliva, se lo notaba algo nervioso, como si estuviera incómodo a la hora de hablar de ellos. — Ellos, — volvió a repetir. — No tengo buena conexión con ellos, hace mucho no los veo. — me miró y su vista volvió a las estrellas.

—¿Te pone mal hablar de ellos? — pregunté curiosa. — Si no quieres hablar de ellos, lo entiendo. Algún día me contarás. — besé su mejilla y me recosté nuevamente a su lado mirando las estrellas.

— Ellos se alejaron el día que les conté que iba a tener una hija. — comenzó a hablar, yo lo miré. — Jamás estuvieron de acuerdo en eso, y aún peor cuando les conté de Romina no quisieron saber nada conmigo. — él giró su cabeza para mirarme a los ojos. — Los extraño, Amber. Pero no estuvieron conmigo en aquel momento, no tuve ningún apoyo, siempre fuimos Valen y yo.

Acaricié su rostro, estaba triste y me partía el corazón verlo así.

— Yo creo que ellos te deben extrañar, Chris. ¿No haz hablado con ellos durante todos estos años?

— No. — se rió irónico. — Nunca les importé, Amber. Hace 18 años que no se acercaron a ver cómo estoy, si estoy vivo, si estoy muerto, ni para mís cumpleaños me llamaron para saludarme. Se supone que son mí familia.

— Lo siento mucho, Chris. Se que no la haz pasado muy bien.

— No. Pero... — se acomodó para mirarme mejor. — Ahora estoy contigo, y sé que contigo nada más me faltará. — sonrió. —¿Me amas, Amber?

— Más que nada en el mundo mí amor. — sonreí estúpidamente. — ¿Y tú?

— Tú eres la razón por la cual ahora me despierto feliz cada día, hermosa.

Me lancé sobre él y besé sus labios cálidos. Y en este lugar era donde siempre quería estar, junto a él, en sus brazos, viendo lo hermoso que es y lo perfecto que puede ser. Cuando estoy con él, me olvido de absolutamente todo. Quisiera vivir por siempre a su lado.

— Chris, — dije cuando nos separamos. — Se viene el cumple de Valen.

— Si. — él cerró los ojos.

Valentina odiaba su cumpleaños, ya que ella piensa que su mamá falleció el día de su nacimiento, por eso ella siempre odio festejar su cumpleaños porque para ella no es un día feliz.

— Ella siempre creyó que su mamá falleció el día de su nacimiento, Chris. ¿No te parece que ya es hora de que Valen sepa la verdad?

—¿Que verdad? — Valentina apareció detrás de nosotros mirándonos fijamente, Chris me dió una mirada no tan buena. Él se veía tenso, nervioso, como si no quisieras que ella aún se entere. Creo que metí la pata.

Amor imposible (CV y Tú) Semi-hot. {TERMINADA}Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora