— a los 16 encontré un lugar, que yo no conocía, y no sabía lo que era. Era un prostíbulo. — yo abrí los ojos como platos.
Me imaginé millones de cosas en mí cabeza, pero jamás algo así, capaz no me haya terminado de contar pero por mí cabeza pasaba muchas cosas.
—¿Un prostíbulo? — pregunté sorprendida.
— Si. Yo no sabía lo que hacía, más bien si sabía. Pero el lugar me dejó llevar. — suspiró. — Conocí a una chica, era más grande que yo por 2 o 3 años.
— ¿Trabajaba en ese lugar con tan corta edad? — el asintió y me miró.
— Así es, Amber. Me enamoré, por primera vez, iba cada vez que podía y pedía por ella. Pero ella no sentía lo mismo, era lógico, es una prostituta, esas personas lo único que buscan es "sexo" — hizo comillas con sus dedos. — Fue un error. Un día, cuando la voy a ver ella me empieza a gritar de una forma muy fea. Estaba embarazada.
— No me digas que... — me llevé las manos a la boca sorprendida.
— Así es, Valen nació por una prostitución. — su cara se veía muy mal, como si tuviera ganas de romper algo.
— ¿Y como es que la tuvo? Digo, me imagino que ella no quería tenerla.
— No, no la quería, pero ella ya estaba embarazada de tres meses, y le dije, más bien le rogué que la tenga, porque yo no soy uno de esos tipos que dejan abandonado a un hijo que viene en camino, estoy en contra de que las mujeres aborten. Yo pensé que ella al tenerla en sus brazos iba a dejar todo por aquella niña inocente, además yo creí que iba a ser una forma de tenerla cerca. — me miró con sus ojitos completamente rojos. — pero no fue así, Amber. Ella se fue, nos abandonó, abandonó a su hija recién nacida, y se fue lejos, no le importó nada. Ni siquiera apareció durante estos 18 años para ver cómo estaba Valentina. — acaricié su rostro y sequé sus pocas lágrimas que se deslizaban por su rostro. — Yo crié a mí hija solo, sin ninguna ayuda, con casi 17 años. No sabía lo que era ser padre, no sabía nada, pero aún así, la tuve, y fue lo mejor que me pasó, capaz haya sido un error, pero no me arrepiento de obligarla que tenga a mí hija.
— Es horrible lo que me estás contando, Chris. — pude decir.
— Si, lo es.
No entiendo por qué pensaba que yo lo odiaría, si lo que me está contando por parte es horrible pero por otra parte es hermoso escuchar como él crió a Valentina sin ninguna ayuda.
— Le he mentido toda su vida, ella piensa que su madre murió cuando ella nació, pero no fue así, le mentí porque no quería que se entere de que su madre era una prostituta y que ella nació de una prostitución. No podía contarle eso.
— Y no te quedó de otra que mentirle.
—Exacto, fue muy duro para mí. Cada vez que ella me preguntaba de su madre yo le decía que éramos felices, que ella nació de un gran amor, y nada de eso es cierto, por mí parte si, porque yo estaba muy enamorado de ella, pero ella no.
Lo abracé fuerte, quería que supiera que no estaba solo, que yo estaba a su lado, acompañándolo, dándole un hombro en el cuál pueda llorar sin ocultar nada.
— Nunca te alejes de mí, por favor Amber. — se apartó un poco de mí para mirarme a los ojos.
— Nunca lo haría, aunque me pidieras.
Me acerqué a él, necesitaba sentir el calor de sus labios, en este momento no me importaba nada, sólo estar con él.
Juntamos nuestros labios lentamente hasta que no quede distancia entre nosotros. Nos besamos, fue el beso más tierno de todos, sus besos sabían a salado por sus lágrimas, pero fue muy lindo sentir eso.
— Nunca me odies.
—¿Odiarte? Jamás lo haría.
Me tomó de la cintura y nos recostamos en la cama, sin dejar de besarme se subió arriba mío. Lo necesitaba.
—¡Amber! ¿Estás ahí? Tenemos que irnos— habló mí hermana del otro lado de la puerta.
—¡Estamos ocupados! Nos quedó un tema pendiente antes de que se vaya. — gritó Chris tratando de controlar la respiración. — Vayan a dar una vuelta con Valen hasta que Amber y yo terminemos de hablar.
Me dió gracia aquella escena, Chris se veía súper tierno.
— No nos pueden interrumpir, no en este momento.
Y volvió a besarme desesperadamente. Poco a poco nos fuimos deshaciendo de la ropa que estorbaba hasta quedar en ropa interior.
— No sabes lo que extrañé esto. — comenzó a besar cada parte de mí cuerpo. — extrañaba tocarte, extrañaba el roce de tu piel con la mía. Extrañaba cada parte de tu cuerpo, cada lunar, cada caricia, te extrañaba, demasiado.
Pasó sus manos por detrás para desabrochar mí sujetador dejando mis pechos al aire. Dejó un beso sobre mis labios para ahora dirigirse a uno de mis pechos, lo lamió, lo saboreó como nunca. Gemí.
Luego comenzó un recorrido de besos hasta mí pelvis. Me deshice de mis bragas y ya estaba lista para él.
— Mm — gemí al sentir que lamió mí feminidad. Realmente se sentía muy bien.
Metió dos dedos en mí. ¡Dios! Que bien se sentía.
Volvió a mí y beso mis labios, de una manera desesperante. De deshizo de sus bóxer.
—¿Estás lista, preciosa? — yo solo asentí.
Él me sujetó de mis caderas, y rozó su masculinidad en mí feminidad. Solté un leve gemido.
Cuando logró meterla completa pude escuchar un "oh" de su parte.
Comenzó sus embestidas lentas hasta controlar el ritmo.
Cómo es posible que tenga la edad que tenga se sienta como un adolescente, ¡Que hombre!
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Amor imposible (CV y Tú) Semi-hot. {TERMINADA}
Fanfiction¿Que pasaría si te enamoras de alguien que te dobla la edad? Y peor aún, que sea el padre de tu mejor amiga. Hagamos de este amor imposible, posible.
