Christopher Vélez.
Al terminar de darme una ducha, envuelvo mí cintura en una toalla y me voy directo a mí cuarto.
Al llegar a mí cuarto, me encuentro con Georgina en mí cama, semi-desnuda.
—¿Sigues aquí? — dije casi enojado.
— Te estaba esperando, tardas mucho.
— ¡Te dije que te vayas! — exclamé furioso. — te dije que no quiero tener nada contigo, Georgina.
— Está bien. — se levantó. — Me iré, pero esto no se quedará aquí.
Ella agarró sus cosas, y se fue, así como estaba, casi desnuda.
Cuando Georgina se fue, cerré la puerta y me senté en mí cama.
Me parecía raro que Amber no haya venido a verme, ella me dijo que vendría.
Al terminar de cambiarme, tomé mí celular y marqué su número.
Un tono, dos tonos, tres tonos y me atendió el contestador.
—¡Hola! Soy Amber Taylor, ahora no puedo atenderte pero déjame un mensaje después de la señal... — habló el contestador con su voz.
— Hola, princesa. Pensé que vendrías a casa. Cuando puedas llámame o ven, te extraño, hermosa. Un beso.
Tiré el celu a la cama y me recosté boca arriba, poco a poco fui cerrando mis ojos quedándome profundamente dormido.
(…)
Tamara estuvo literalmente todo el día conmigo, haciéndome mimos y prestándome su hombro para llorar. Jamás pensé que me iba a doler tanto que Chris se haya acostado con otra, estando conmigo, jamás me iba a imaginar que me engañaría.
— Soy una tonta. — balbucee. — fui una tonta al pensar que él me quería, que él sentía algo por mí, él solo... — suspiré limpiando cada lágrima que se me derramaba. — jugó conmigo, con mis sentimientos. — terminé de hablar.
— No, no digas eso, Amber. — corrió mí cabello hacia atrás. — Tienes que escuchar su versión. Yo estoy segura de que todo fue una confusión.
—¿Su versión? ¡Por dios, Tamara! — me levanté enfadada. — Yo misma la vi a ella casi desnuda en su cuarto, escuché como el agua del baño caía, él estaba ahí, y había estado con ella, ¡No quiero escuchar su versión si yo se lo que vi! ¡Carajo!
— Amber, estás muy alterada. — ella se levantó quedando a mí estatura. — Tienes que hablar con él, no dejes que tu orgullo te gane, hermanita.
— Yo sé lo que vi, Tamara. — Me senté en la cama mirando un punto fijo. — Quiero estar sola, si no te molesta.
— Bien. — me miró unos segundos sin decir nada. — Piensa un poco, y habla con él, no puedes dejar las cosas así sin saber exactamente que fue lo que ocurrió.
Me acosté en mí cama de lado, apoyando mí cabeza en mis manos. Sentí la puerta cerrarse, Tamara se había ido.
Otra vez mis lágrimas comenzaron a salir, ya no quería llorar más, pero era imposible, me ardían los ojos y me ardían las mejillas, debían de estar paspadas de tanto llorar.
Escuché que mí celular comenzó a sonar, lo agarré, miré el identificador y lo apagué. Era él, no quería hablar con Christopher, no podía. Porque sabía que al escucharlo no iba a poder controlarme. Estaba tan enamorada de él, que a pesar de que me haya engañado con otra lo seguía amando.
Christopher Vélez.
Al despertarme de mí siesta, agarro el celular para ver si Amber me había llamado o me había mandado mensajes, pero mí celular estás vacío de notificación, me parecía bastante raro.
Me levanté y fui al cuarto de Valentina, quizá ella sabe algo.
— Valen, ¿Sabes algo de Amber? ¿Sabes si vino? — le pregunté revolviendo mí cabello.
— Eh, no. — dijo rápidamente. Pero no me convenció, ya que de pudo nerviosa, pude darme cuenta porque cuando miente, empieza a jugar con sus manos y a tocarse el cabello.
—¿Segura? — me acerqué a ella. — No te creo, Valentina. Soy tu padre, te conozco. — la miré fijamente esperando que me diga algo.
— Está bien, tú ganas. Amber estuvo aquí, fue a verte, pero minutos después salió como loca, estaba llorando, pensé que tú le habías hecho algo o discutieron, pero no tenía buena cara, parecía estar destruida.
Luego se me vino algo a la mente, *GEORGINA*
Amber debió subir a mí cuarto cuando yo me estaba bañando y Georgina le habrá dicho alguna mentira, estoy muy seguro.
— Ay no. — dije y salí corriendo.
Tenía que arreglar este mal entendido urgente.
Subí a mí auto y manejé lo más rápido que pude a la casa de ella.
Al bajar del auto, me dirigí hasta la puerta, golpeé la puerta fuertemente. Segundos después Tamara me atendió sin saber por que estaba tan alterado.
—¿Que te pasa, Christopher? — me dijo ella alterada.
— Necesito hablar con Amber, urgente, Tamara. — puse mis manos a los costados de la puerta volviendo a controlar mí respiración que estaba muy acelerada. — Hubo un mal entendido, déjame entrar, por favor.
— Ella está muy enojada, Chris. No quiere verte, estuvo llorando todo el día. — ella se cruzó de brazos y me miró con pena.
— Yo, no quería que pase esto, fue todo una confusión, créeme.
— Yo te creo, no creo que seas capaz de lastimarla, Chris. Pero ella debe creerte, por es ella quien está encerrada en su cuarto llorando destrozada pensando que tú la engañaste con otra.
— Lo sé, por eso necesito arreglar las esto. — ella se hizo a un lado y me hizo un gesto para que subiera a su habitación.
— Gracias. — le sonreí a penas y subí.
Toqué la puerta de el cuarto de Amber.
— Mí amor, soy yo. — no escuché ninguna respuesta de su parte. — Quiero explicarte lo que realmente pasó, yo jamás te lastimaría, amor.
Volví a tocar la puerta, pero nada. Traté de abrir con cuidado la puerta, estaba abierta.
Ella estaba acostada con los ojos cerrados, se había quedado dormida. Me acerqué a ella y apoyé mis rodillas en el piso, acaricié su cabello y luego su rostro. La observé y tenía los ojos hinchados y algunas lágrimas en sus ojitos.
— Nunca quise que estoy ocurriera. — susurré. — Yo te amo, y jamás haría algo para lastimarte. — besé su frente. Segundos después ella comienza a moverse.
Al darse cuenta de que era yo quien estaba a su lado, se levanta rápidamente.
— ¿Que carajos haces aquí?
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Amor imposible (CV y Tú) Semi-hot. {TERMINADA}
Fanfiction¿Que pasaría si te enamoras de alguien que te dobla la edad? Y peor aún, que sea el padre de tu mejor amiga. Hagamos de este amor imposible, posible.
