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— Aléjate de mí. — dije nerviosa.

— Jamás me alejaré de ti. — me tapo la poca impidiendo que gritara.

Este sacó un trapo y lo colocó en mí cara, mis lágrimas no tardaron el salir,  traté de gritar, patalee, pero ya no tenía fuerzas, mis ojos comenzaron a cerrarse y mí cuerpo ya no tenía fuerzas para pedir ayuda.

(…)

Abrí los ojos lentamente, la cabeza me dolía, y mucho.

— Hola, preciosa. Al fin despiertas.

Apareció Nicolás y trató de besarme, yo corrí el rostro para que no lo haga.

—¿Por qué haces esto? — yo estaba sentada en la cama, el lugar era algo grande, parecía una casa. — Creí que eras diferente, Nicolás.

—¿Por qué hago esto? Porque te amo, Amber.

— Si me amaras no serías capaz de hacerme daño.

—¡Cállate! — me agarró las mejillas haciéndome doler. — Vas a ser mía, quieras o no. — depositó un beso en mis labios a la fuerza.

—¡Déjame! — traté de alejarme, pero era imposible porque tenía las manos atadas.

—¡Que te calles! — se apartó de mí. — No te muevas, y no hagas ninguna locura, ya vuelvo.

Se fue alejando, cerró la puerta y pude escuchar un ruido de llaves, me había encerrado.

Comencé a llorar desesperadamente. Ahora más que nunca necesitaba a Chris, que él me saque de este lugar, necesitaba salir de aquí.

(…)

Christopher Vélez.

Siento que fui muy duro con Amber, la trate muy mal, y ella no se lo merecía. Me arrepiento de haberla tratado tan mal.

Eran las 12 de la madrugada, estaba muy preocupado por ella, al menos quería saber si había llegado bien a su casa.

Agarré el celular y marqué su número. Su celular me daba apagado.

— Que raro. — susurré. Volví a marcar su número y nuevamente su celular me daba apagado.

"Princesa, quiero disculparme contigo, se que te trate muy mal y me arrepiento. Cuando escuches este mensaje llámame, por favor. "

Dejé el celular a un lado y me recosté en la cama pensando en algunas cosas, de una forma a otra me quedé profundamente dormido.

(…)

Me levanté de la cama, tenía los pies atados y las manos también, pero comencé a saltar y caminar aún con los pies atados, me dirigí a un mueble y comencé a buscar por todos lados algo que pueda ayudarme.

A lo lejos pude divisar algo que me llamó la atención, ¡Un teléfono! Perfecto, tenía tono.

Marqué rápidamente el número de la casa de Christopher.

— Atendé, por favor. — rogué.

—¿Hola? — atendió él del otro lado de la línea.¡Al fin! Su voz se escuchaba como si estuviese dormido.

— Chris soy yo, Amber. No tengo mucho tiempo. — comencé a hablar.— Nicolás me secuestró.

—¿Amber? ¿Donde estas? — su voz cambió a preocupación.

— Estoy en una casa, no se muy bien porque estaba dormida cuando me trajo. — me dirigí a la ventana, para ver si podía acordarme de las calles.

— Amber, te iré a buscar, dime si te acuerdas de algo.

— Bien, estoy en una casa grande, afuera hay rejas negras con columnas rosadas. Chris, yo no sé dónde es esto, no tengo idea de dónde estoy.

— Tranquila, yo creo saber dónde estás, ¿La casa es algo vieja? ¿Como si fuera hecha hace años?

— Si, tiene objetos antiguos. — le respondí viendo el cuarto.

— Bien. Ya te iré a buscar, amor. Solo, no dejes que te toque, ¿Está bien?

— Si. — corté la llamada y dejé el teléfono donde antes estaba. Escuché unos ruidos que provenían de abajo. Voy rápidamente a dónde estaba minutos antes y me quedo quieta. Espero que Chris venga rápido, no se que es lo que esté idiota pueda llegar a hacerme. O si sé, tengo mucho miedo.

Amor imposible (CV y Tú) Semi-hot. {TERMINADA}Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora