43

544 61 11
                                        

— Que buen sexo. — me sonrió él tomando mí rostro entre sus manos dándome un beso en mis labios.

— Muy lindo, y todo. Pero te tienes que ir, Chris.

—Deja que te disfrute un rato, amor. Ahora se me va a hacer eterno cuando no estás cerca mío.

— Nos veremos todos los días. — arrugué mí nariz. El cual él se acercó y beso mí nariz haciéndome reír.

—¿Te haz estado cuidando, Amber? — me preguntó él casi preocupado.

— Si. — admití. — Ahora tomo pastillas. — suspiré. — Se que tienes bastantes problemas como para cargar con uno más.

Él me miró.

— No, pequeña. Yo tendría mil hijos contigo, pero siento que ahora no es el momento, eres muy pequeña, y primero quiero disfrutarte. Traer un hijo al mundo se que tiene muchas responsabilidades. — me tomó entre sus brazos. — ¿Cómo es que una chica muy linda como tú, eligió a un viejo como yo?

— Uno. — alcé un dedo.— No me vuelvas a decir que soy muy pequeña, porque ya soy mayor de edad, y  nada de pequeña. — lo miré pervertidamente. — dos. — Alcé otro dedo. — ¡Eres un dulce! — exclamé y luego besé sus labios. — y tres. — alcé el último dedo. — Jamás vuelvas a decir eso, para mí eres lo más perfecto del mundo, no me importa la edad que tengas, quiero vivir el resto de mí vida junto a ti.

Él sonrió, me agarró de la cintura y me besó llevando todo su cuerpo arriba mío sin aplastarme.

— Deseo siempre estar junto a ti, y que nada ni nadie separe esto que estamos construyendo tú y yo. — coloqué mis brazos en su nuca y lo besé lentamente.

— Te amo. — dije apenas nos separamos.

—Yo más. — mordí mí labios inferior para luego plantar un pequeño beso en sus labios.

— Amber, ¿Sabes dónde... — entró Tamara a mí cuarto sin golpear. Al vernos se puso completamente roja. — ¡Ay dios mio! ¡Amber! — dijo mí hermana furiosa y a la vez muy incómoda por esa escena.

Chris y yo nos tapamos hasta los hombros ya que estábamos desnudos.

Tami se tapó los ojos y salió rápidamente de la habitación.

Chris y yo nos miramos unos segundos con cara de espanto pero luego nos empezamos a reír como si la escena de recién haya sido graciosa. Y es que si lo fue, los tres nos habíamos sentido incómodos en ese momento, pero fue muy divertido.

— Mejor me voy. — se levantó y se comenzó a vestir. — Sino tu hermana me va a matar.

— A ambos nos va a matar. — apreté los ojos divertida.

Chris y yo nos terminamos de cambiar y nos dirigimos al living dónde de encontraba mí hermana tomando algo mientras veía televisión.

— Tam. — llamé su atención.

— Ni me hables, Amber. — Me ignoró. — Estoy furiosa contigo. — ahora me miró. — Y contigo también. — señaló na Christopher.

— Ay, Tami, no fue nada. Sólo estábamos acostados en la cama, nada más.

— Acababan de coger, señor Vélez.

— Christopher. — él me corrigió. — Y no, habíamos acabado hace rato, sólo estábamos hablando.

Tami agarró un almohadón del sofá y se lo tiró a Chris por la cabeza.

—¡Hey! — se quejó Chris.

—No me pongan más incómoda de lo que estoy.

— Hubieses golpeado la puerta, boba.

— ¡Basta! ¿Okey? Ya no hablemos de este tema. Es... incómodo.

Christopher y yo nos miramos riéndonos.

— Bueno, yo ya me voy.

— Si, por favor.

— Chau, hermosa. — me dió un tierno beso. — Adiós, Tamara. — saludo a mí hermana y se fue.

A penas Chris se fue, me dirigí a mí hermana que estaba con cara de muy pocos amigos.

— Ya, Tami. No pasó nada. — la abracé.

— ¡Estaban desnudos en la cama! ¿Cómo que no pasó nada?

— Pero no nos viste desnudos ya que estábamos tapados, relájate, ¿Si?

— Ay, Amber. Por favor. Cogieron dos veces en el día que yo sepa. — se le escapó una carcajada, haciendo que yo ría con ella.

— y bueno. — encogí mis hombros. — También con el hombre que tengo a mí lado, ¿Cómo no resistirse?

—¿Terminaste con Nico? — me preguntó ella cambiando de tema.

— No. — borré mí sonrisa. — No pude, Tam. Me confesó que estaba enfermo. — tragué saliva. — ¿Dime cómo hago para dejarlo sabiendo que está enfermo y que supuestamente los médicos es grave.?

— Es feo, se que no podrás. ¿Y Christopher? ¿Que dijo él?

— Al principio se había enojado, porque yo le dije que no quería romperle el corazón, y menos ahora que se que tiene una enfermedad.

— Es un egoísta.

— No lo sé. Te juro que quiero terminar con él, para poder estar con Chris sin ninguna culpa. — mojé mis labios. —¡Pero no puedo! — ella me tocó el hombro tranquilizandome porque me estaba por poner a llorar.






Amor imposible (CV y Tú) Semi-hot. {TERMINADA}Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora