Michele.
Sus labios y los míos encajaban a la perfección, esto era lo único que necesitaba en este momento, tenerla cerca, besarla, acariciarla. La deseaba, a ella y solo a ella, pensé muy seriamente el poderme contener, pero ella... no lo hacía fácil, ese traje de baño le quedaba perfecto, no me dejaba pensar con claridad, me importo poco que alguien nos pudiera ver, esto era lo que quería besarla y hacerla mía, de ser posible justo aquí.... Me separe un poco de sus labios y la mire aun con los ojos cerrados, tome sus mejillas entre mis manos y me acerque para darle un beso corto de nuevo sobre sus labios, mejillas y en esa respingada nariz no podía ocultar mi deseo por ella... Dimitri tenía razón en algo, yo... trataba mal a Tessa para no aceptar lo que estaba comenzando a sentir...Pase un dedo por sus labios, esta niña me hacía sentir como en la pubertad, esos ojos color miel con un brillo especial, removía cada parte de mi cuerpo, había tratado de ignorar todo lo que me dijo ese día en NY, pero no podía, noche y día seguía en mi cabeza... Pensar que alguien le pudo hacer daño me volvía loco, pensé que manteniéndome alejado en este viaje iba a ser más fácil el dejarla... no quería que llegara ese día en el que la dejara de ver...
—Hijo...—Mi vista se centró en mi madre. Tessa se alejó un poco de mi apenada por la situación.
— ¿Qué pasa Madre? —pregunte aclarando mi ronca voz. ¿Cómo un simple beso me saco una dolorosa erección?
—Te hablan por teléfono... en el despacho.
— ¿Quién?
—Por qué no lo averiguas tú mismo—suspiro mi madre... bese la frente de Tessa antes de irme, camine al despacho que años atrás era de mi padre... me senté sobre la silla y tome el teléfono entre mis manos.
— ¿Quién habla? —pregunte sin rodeos.
—Vaya... que forma de contestarle al amor de tu vida...—cerré mis ojos y pase la palma de mis dedos por mi cien —
— ¿Qué demonios quieres Irina?
—Me entere que están en Roma... mis hijos tienen derecho de ver a su madre.
— ¿Tus hijos? —Reí amargamente— creo que en el acuerdo de divorcio te importaron más los ceros que tus propios hijos...
—Miki... eso pasó, ya olvídalo...
—Joder Irina, No me digas así,
— ¿Qué pasa amor?... recuerdo que te encantaba que lo gritara cuando estaba sobre ti...
—No pienso estar escuchándote todo el día Irina, si no tienes más que decir...
—Estaré en Roma, mañana... espero que nos preparen la habitación que solíamos usar en los viejos tiempos...
No deje que terminara de hablar, colgué el teléfono con todas mis fuerzas, esa maldita mujer... me tenía harto, no entendía por que seguía buscándonos... pensé que la cantidad de dinero que le había dado era suficiente para mantenerla alejada de nosotros, golpee el escritorio tratando de sacar mi frustración... el sonido de unos pequeños golpes apareció en la puerta.
Tessa
Nuestro beso fue una muestra de toda la tensión que nos cubría, pude sentir como el me deseaba ocasionando cosquilleos en mi vientre... era una sensación tan bonita el sentirse deseada, su actitud hacia mi había cambiado desde que hablamos... pero hoy era diferente, el jamás se había tomado la molestia de acariciarme tan delicadamente ¿y si solo lo hacía para llevarme a la cama? la sonrisa de Ára se hizo presente, yo la mire confundida.
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MÁS QUE ESO
RomanceSINOPSIS La vida de los dos es totalmente distinta, ella sumergida en sus malas decisiones y el en su mundo más oscuro que la noche. Ninguno de los dos estaba preparado para lo que venía, o ¿tal vez si?, como dicen, las cosas salen como menos te las...
