94.- Verdades

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JungKook cerró la puerta de la habitación una vez TaeHyung ingresó, dejando su abrigo sobre la cama y mirando al niño que bajaba la mirada a sus botas constantemente en señal de nervios.

Porque vaya que los tenía, iba a confesarle a su mayor las cosas que había estado haciendo mientras no se veía y cuando se veían también. Iba a decir que estuvo jugando con él por un pequeño tiempo y esperaba lo peor en ese instante.

TaeHyung se le acercó, levantando su barbilla con dos de sus largos dedos para poder mirar aquellos orbes castañas que brillaban en nervios. Se inclinó un poco, solo lo suficiente para poder besarlo sin prisa, deleitándose con la suavidad de los labios ajenos.

La música que sus labios creaban le erizo la piel, haciéndolo muy feliz en el proceso, más el menor rompió el beso para mirarlo fijamente y decir:

-He estado jugando contigo, TaeHyung.

El mayor dejó de sonreír para luego fruncir sus cejas en un ceño muy común. Mark se lo había dicho, incluso él lo sospechaba, ¿por qué le sorprendía tanto escucharlo?, entendía qué JungKook quería darle una lección de su propia medicina. Estaba consciente de eso.

Pero ahora que su menor lo confesaba de esa manera, en realidad, no sabía cómo sentirse, ¿esa había sido la sensación de JungKook cuando él se fue sin darle una explicación?, ¿así se sentía ser herido?, TaeHyung no había vuelto a sufrir por amor después de su primer gran amor, era la principal razón por la que evitaba enamorarse.

TaeHyung quería creer que jamás iba a volver a sentirse de eso modo, pero extrañamente no le dolía del mismo modo. No estaba esa necesidad abrumadora de querer llorar o gritar. No estaba el ardor en sus ojos y los latidos eufóricos. Solo podía mirar la linda carita de JungKook mientras procesaba todo en tiempo récord.

JungKook había sido más valiente que él al encararlo y decir las cosas como eran, no se había quedado callado, en cambio a eso, ahora TaeHyung lo besaba de nuevo.

Lento y sin prisa, suave y tierno. Perfecto.

-Lo sé y de verdad que te lo agradezco. - dijo sobre los labios del menor.

JungKook parpadeó dos veces intentando comprender lo que escuchaba, ¿acaso le estaba dando las gracias?, ¿por jugar con él?, ¿qué acaso creía que se refería a un jugo de mesa?

-No estoy molesto, Kookie. Me lo merecía, incluso creo que hasta más. Yo de verdad te hice daño mucho tiempo y sin embargo, tú sigues aquí, recibiendo mis besos y mis caricias. Te amo tanto, Jeon JungKook y con esto solo me lo confirme todavía más.

-Hyung, yo de verdad estaba siendo un idiota, me bese con Taemin en la fiesta que organizó papá solo para hacerte enojar.

Y había funcionado porque justo en ese momento estaba furioso. Alguien más había probado los labios de su pequeño y desde luego que no le pareció en lo absoluto.

-Pues ahora tendré que castigar tu boquita, Kookie... - lo sujeto de la nuca con fuerza mientras que con su lengua delineaba el labio inferior del menor. - te voy a besar hasta que te ardan los labios y no queda rastro alguno de ese imbécil.

JungKook sintió la boca de TaeHyung sobre la suya en algo más que un simple beso. Era una demanda de territorio que le pareció graciosa, pero que aceptó con gusto.

-Hazlo, hyung. Borra de mi cuerpo las manos de quien me ha tocado.

Fastidioso YuGyeom 2Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora