101.- EXTRA I

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1 años más tarde...

El avión había aterrizado en Seúl a las 9 de la mañana, Mark esperaba paciente, junto a su esposo en aquella sala de espera.

Nerviosos por volver a ver a su pequeño amigo de mejillas redondas y ojitos brillantes. Aunque les había sorprendido que el menor les llamará dos días antes para darles la noticia de, al fin estar dado de alta de la clínica, aún no lo podían creer.

Seguían impresionados por la llamada. YuGyeom y Bambam llegaron un poco después, y casi corriendo para así, los cuatro, ir en busca de su amigo.

-¿No pudieron llegar más tarde? - preguntó Jackson.

-La verdad es que ni siquiera íbamos a poder venir, ¿verdad, Kunpie?

Bambam asintió mirando su celular e intentando organizar la nueva agenda que manejaba su queridísimo novio. Porque ahora no sólo era la Empresa Kim y asociados expertos en inmuebles y muebles a lo largo del mundo, ahora también tenía la disquera BYM a su servicio.

Resultaba frustrante y hasta cierto punto odioso.

-¿Alguien le dijo a JaeBeom? - preguntó Bambam cuando por fin pudo prestar atención a sus mayores.

Notando en ese preciso instante que no sólo se había vuelto pesado el ambiente sino que también incómodo. JaeBeom, bueno ese hombre sí que se había aislado del mundo incluso más que JungKook en su momento, no podían decir con exactitud si se encontraba feliz o de la mierda.

Mark muchas veces lo intento, quiso hablar con su amigo para intentar solucionar las cosas y darle una pequeña explicación al escapé de YoungJae, pero era inútil.
JaeBeom se había encerrado en su empresa y casa por todo el año, sabían de él por las conferencias y reuniones que a menudo surgían, pero nada más.

No había salidas con ellos, no llamadas o mensajes de texto. Nada. Parecía como si Lim JaeBeom se hubiese ido de Seúl.

-Le mande un mensaje y además le llamé, no contestó, pero de igual forma lo intente. - respondió YuGyeom.

-¿Y TaeHyung y JungKook?

-Ya vienen, JungKook está terminado la sesión de este mes.

Por los altavoces del aeropuerto se escuchó la llegada de aquel vuelo, ese avión que traía consigo al chico que tanto habían extrañado, aquel muchacho lleno de alegría y felicidad que tanto amaban. En ese avión llegaba Choi YoungJae.

Sonriendo fue que acercaron a la salida de los pasajeros, mirando entre toda la gente que desfilaban y se encontraban con sus amigos o familiares. Querían verlo y abrazarlo, regañarlo también era una opción.

Habían estado todo un año sin saber de él, sin siquiera tener la mínima idea de si seguía vivo o sí es que, por alguna razón de la vida, ya no volvería a Seúl. Tenían las inmensas ganas de verlo y decirle unas cuantas groserías mientras lo abrazaban.

Bambam era el más interesado en ese momento. Necesitaba una buena explicación de lo que sea que había pasado con él como para no decirle nada, para dejarlo llorando un día después de la boda de Mark con Jackson.

Y quizás no tendría que esperar más por saberlo, justo al frente de ellos, un chico de cabello azul cargaba solo una pequeña mochila. En sus labios una hermosa sonrisa que dejaría ciego a quien sea que lo viera. Y esa confianza y seguridad que fue, incluso más sorpresiva que la propia llamada.

Choi YoungJae llegaba a Seúl como alguien nuevo, más seguro y fuerte. Alguien que no se dejaría intimidar por otra persona, alguien que ya no tenía miedo de lo que dijeran de él; YoungJae llegaba sanado después de mucho tiempo de dolor y miedo.
Después de ser el blanco de sus inseguridad y miedos. Ya nada de eso existía, ahora sólo podían ver a un hombre de 30 años llevar la mirada en alto mientras avanzaba por el pasillo.

Fastidioso YuGyeom 2Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora